20 de agosto de 2012
Caro es el autor del 90% de la nueva Ley de Quiebras, que es el resultado de años de lucha por parte de los trabajadores que asistían, sin poder hacer mucho, al vaciamiento y venta de bienes por parte de la patronal y lo que es peor, quedarse en la calle, sin aportes, sin obra social, sin salario y sin esperanza porque como en el caso RONICEVI la impunidad la garantizaba la justicia.
La reforma, realizada a mediados del año pasado, consta de tres aspectos centrales. En primer lugar, busca garantizar la continuidad inmediata. Bajo la ley actual, la continuidad de una empresa se da en pocas ocasiones y a través de un síndico o interventor judicial. La nueva ley permitiría a los trabajadores hacerse cargo de la compañía mediante una cooperativa de trabajo. El proceso podría iniciarse aun cuando la cooperativa se encuentre en formación.
Anteriormente, la ley de quiebras tuvo dos reformas que expresaban las ideas neoliberales sostenidas por, en ese entonces, nuestros representantes. Es así que en 1995, el ex Ministro de Economía, Domingo Cavallo y en 2002, Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, realizaron modificaciones que perjudicaban enormemente a los trabajadores y que beneficiaban ampliamente a los empresarios que utilizaban esta figura para no pagar a los trabajadores lo que les correspondía. Ambas medidas fueron a pedido del FMI y privilegiaban a los acreedores por sobre las deudas debidas a los trabajadores. Además las financieras eran privilegiadas al momento del cobro y percibían lo que se les debía en un 100% sumado los intereses. En el caso de los operarios, se les reconocía un 50% y sin intereses. Encima, cuando se vendían los bienes, los compraba a un precio muy por debajo del real, la mafia de la liga de rematadores, que luego los pintaba y los vendía a precio de mercado; lo que compra a 1 lo vende a 10. Todos, incluso los trabajadores, actualmente cobran sobre ese 1.
La nueva Ley de Quiebras termina con esta injusticia e impunidad, y permite a los trabajadores el cobro de la totalidad del 100% de sus créditos laborales. Además permite que los obreros utilicen sus deudas para adquirir las máquinas, la materia prima, el fondo de comercio, la fábrica, etc. En definitiva, permite que los medios de producción pasen a manos de los trabajadores y les pertenezcan.
Ahora además, los trabajadores tienen prioridad para ofertar en la quiebra y que se les adjudiquen los bienes como ya ocurrió en varios casos, como por ejemplo, en el Diario Cordobés Comercio y Justicia.
La reforma anterior a la actual, data del 2006 y también es muy importante porque le devolvió la competencia de los juicios laborales a la justicia del trabajo, algo que no ocurría, debido a que se tramitaba ante la justicia comercial, quedando demoradas las demandas laborales en la etapa concursal y en el fuero del concurso. Además, instala la figura del pronto pago para dar prioridad al cobro de los empleados durante la quiebra.
Sobre el cobro de los créditos verificados
Previo a la exposición, el Dr. Caro se reunió en la sede central de la UNICEN con los asesores letrados de los 140 trabajadores que fueron despedidos en el año 2000. Se acordó desarrollar estrategias en conjunto para exigir a la justicia la incautación de todos los bienes para acelerar el cobro de los créditos de los trabajadores, como cuestión prioritaria además de preservar el empleo a través de la tenencia de la fabrica en manos de la cooperativa y la revalorización de la misma.
Estuvieron presentes en la actividad la responsable local de Pami Miriam Iglesias, los ediles Fernando Rossi, Gino Pizzorno y ¨Nacho¨ Fosco; Nicolás Carrillo del Movimiento Evita; Abel De Negri, titular de la CGT local y las organizaciones juveniles Amu, MUI y JP Tandil.
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