16 de diciembre de 2021
Escobar comenzó su historia recordando que el pasado viernes 26 de noviembre, su tía de 90 años, sufrió una caída en su departamento en un décimo piso. La mujer sufrió un golpe muy fuerte en la cabeza y el cuello, que le provocó la fractura de dos cervicales.
"La encontró la empleada y enseguida me llamó. Yo fui y llamamos a Usicom, que tiene convenio con PAMI, para que la vayan a buscar. Empezaron a hacer larguísimas preguntas de rigor, insistían en que si estaba consciente, yo les dije que sí, pero que no se podía mover, tenía el cuello totalmente inmovilizado por mi rodilla, que así estuve 30 minutos, en el suelo, sosteniéndole el cuello con mi pierna, esperando que llegue la ambulancia. Me dijeron 'en 5 minutos va la ambulancia'. Llamamos otra vez a los 20. Me decían que no les parecía una urgencia, porque estaba consciente, no entendían la gravedad de lo que estaba pasando. Entonces llamé al Director de PAMI, Facundo Llano, y a los 5 minutos estaba la ambulancia en la casa de mi tía".
Allí, ocurrió algo que Escobar describe todavía incrédulo: "los de la ambulancia llegaron sin un cuello ortopédico. Sabiendo el cuadro que se iban a encontrar, no bajaron con el cuello ortopédico. Solo con una silla de ruedas. La médica que vino no la tocó, el enfermero de la ambulancia no le pudo poner el cuello, que tuvo que bajar del décimo piso a buscarlo y volver a subir, así que tuvieron que sentarla en la silla de ruedas para ponerle el cuello. Mi tía con un dolor terrible... Si vos llamas y decís que tenés un paciente que tiene un golpe muy fuerte en la cabeza y en el cuello, se supone que tienen que bajar con un cuello ortopédico".
Finalmente, la mujer fue llevada al Hospital, donde tras los estudios médicos de rigor, quedó internada en el área de Traumatología.
El médico que atendió a la mujer le advirtió a Escobar que posiblemente entre el miércoles 1 y jueves 2 de diciembre, su tía iba a estar en condiciones de ser externada "una, porque se necesitaba la cama urgente; y dos, porque lo de ella podía ser tratable, dentro de la gravedad de su cuadro, en su casa, con algunos cuidados esenciales".
Es por eso que Mario reunió toda la papelería necesaria (o lo que él suponía era toda la necesaria), para tramitar en PAMI la cobertura de una cama ortopédica, un kinesiólogo, un enfermero y un acompañante terapéutico. "El martes 30 a la mañana, con todo firmado, me fui a PAMI para tramitar todo antes de la externación, que podía llegar a ser entre miércoles y jueves de esa misma semana. Llego a PAMI y me dicen que tengo que sacar un turno, o por web o por teléfono, aunque tuviera ahí los papeles firmados y sellados por el médico. Bueno, me fui a mi casa y llamé tres veces a cada teléfono que me dieron para sacar turno. Nunca me atendieron. Entonces lo llamo a Facundo Llano, para decirle lo que me estaba pasando, y que, por la situación de mi tía, necesitaba autorizar los papeles ese día. Facundo me pidió que fuera, que él iba a estar. Fui a 4 de Abril y Garibaldi que es donde está funcionando PAMI ahora, porque están reformando en las oficinas de Pinto. Llegué a la 1:15 y ellos atienden hasta la 1. Facundo Llano me mira todos los papeles y estaba todo perfecto. Entonces me lleva con una tal Mariela, que es la de PAMI que iba a cargar la información al sistema para que mi tía tenga todo lo que necesita, para su externación y su internación domiciliaria a través de una empresa prestadora del servicio", contó Escobar.
En su relato, recuerda que no fue bien atendido por la agente de la obra social, "porque me parece que como llegue con el Director, mucho no le gustó. Me miró los papeles y con su mejor cara de culo me dijo 'faltan las órdenes y la certificación de haberes. El médico sabe que te tiene que llenar las órdenes'. Después el médico se enojó porque PAMI eso nunca se lo había dicho, en fin, se pasan la pelota uno al otro. Me fui a buscar esa papelería, pero el trámite ya lo tenía que dejar para el miércoles, que supuestamente era el mismo día de la externación de mi tía".
Mario consiguió la documentación que faltaba y se presentó el día miércoles 1, en la sede de PAMI, "sin turno y fui una menos diez. La de recepción, también con terrible cara de culo, me dijo que dejaban de atender a la 1 y les dije que lo sentía mucho, pero me iban a tener que atender. Me atiende esta mujer y me dice que tengo que ir a los escritorios de enfrente, que es donde te habilitan la cama ortopédica, la silla de ruedas, el extensor de inodoro. Bueno, los chicos de los escritorios de enfrente, la verdad que muy amables, me hicieron el trámite y me mandaron de nuevo con Mariela".
Allí, la trabajadora de PAMI le indicó que había cuatro empresas prestadoras de los servicios que su tía requería y que debía optar por una. Escobar, neófito en el tema, pidió asesoramiento y le recomendaron una prestadora. "La que me presentaron como la mejor..., es la peor. A mí tía la externaron el viernes 3. No teníamos nada. Tuvimos que alquilar nosotros la cama ortopédica. El sábado me llaman de la empresa y me dicen que cama ortopédica no tenían, silla de ruedas no tenían, extensor no tenían? No tenían nada. Me aportaron la enfermera y el kinesiólogo, eso sí, pero acompañante terapéutico no, porque nadie quiere ir, porque pagan 90 pesos la hora".
Escobar evaluó que "yo trabajo en los medios y puedo venir y contar lo que me pasa. O puedo comunicarme con el Director de PAMI. Pero hay un montón de gente que no lo puede hacer. Si uno piensa en la cantidad de gente que pasa por situaciones así, que tiene que soportar que Usicom los trate como un mueble, que los maltraten en el Hospital, porque en el Hospital hay un 90 % del personal que trabaja como tiene que trabajar, pero hay un 10 % que estropea todo el trabajo del resto, porque son maleducados, malhablados, no te contestan bien. Por lo menos en Traumatología, es un desastre. Primero que no hay nadie identificado, no sabes con quien estás hablando, te contestan mal y te terminás calentando. Ojo que no es el Hospital en general, es un grupo. El Director nunca está, el Jefe del área, tampoco está. La enfermera venia y me decía que había que sacarla a mi tía porque dijo el médico. Yo le contestaba que le dijera al médico que me lo venga a decir a mí. Me mandaban los mensajes a través de la enfermera. La verdad, que Traumatología es un desastre".
TAMBIÉN CON SU MAMÁ
Mario Escobar también transita una situación dolorosa con su madre, quien tiene 85 años y padece Alzheimer, "y está postrada, en estado casi terminal".
Es por eso que también debió buscar, con la médica de cabecera de su mamá, las órdenes para tramitarle una cama ortopédica para una internación domiciliaria, más el acompañante terapéutico y una enfermera.
"Su médica de cabecera es la Dra. Soledad Saravia, quien seguramente es médica pero no cumple la función por la cual supuestamente juró. Hacía dos años que no atendía a mi madre y ni sabía que estaba diagnosticada con Alzheimer y que estaba postrada, pero seguía cobrando la cápita por mi vieja. Le pregunté cuándo había sido la última vez que la había atendido y me dijo que en octubre de 2019. Mi madre tiene un diagnóstico porque mi hermana la tuvo que llevar a un médico particular", aseguró el entrevistado.
Y añadió una situación de la que le tocó ser testigo en el mismo centro médico, mientras esperaba ser atendido por el trámite de su madre: "Mientras estoy en la sala de espera viene una jubilada y pregunta por la doctora, que todavía no estaba. La mujer le dice a la secretaria que no sabía qué hacer porque le habían dado un turno, en julio, para el 1 de diciembre para un cardiólogo y resulta que le avisaron hacía dos días, que ese cardiólogo no atiende más por PAMI. La única solución que le dio la secretaria fue darle un turno para un cardiólogo que le cobraba 1500 pesos la consulta porque no atiende por PAMI. Y si había que hacerle algún estudio, lo iba a tener que pagar aparte. Y la señora le pidió un turno para la Dra. Saravia y le dijeron que para diciembre ya no había, que en enero no atendía en todo el mes y que, si quería para febrero, tenía que volver en febrero, porque no sabían cuando volvía a atender la doctora".
El comunicador afirmó que "me quedé helado cuando escuché todo eso. Y pensé ¿Cuánta plata recibe esta doctora de PAMI, para que atienda a los afiliados y se va todo el mes de enero y parte de febrero y hay una mujer esperando hace seis meses un cardiólogo? ¿Dónde está el problema acá? ¿En PAMI? ¿En los médicos? ¿Por qué no nos ocupamos de lo importante y lo urgente, que es la salud de los viejos?".
Y admitió que encarar los trámites para resolver la situación de salud de los abuelos, "termina siendo un calvario. Y yo no me voy a callar la boca. Yo estoy diciendo lo que está padeciendo una parte de la sociedad, que está invisible a los ojos del Estado, o de los estamentos del Estado que deberían velar por la salud de los viejos y descomprimir y descomplicar toda la burocracia estúpida. Y lo peor de todo, es que no respetan a los viejos y los tratan como una basura".
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