28 de abril de 2012
BUENOS AIRES.- El juez federal Ariel Lijo quedó ayer a cargo de la investigación del vicepresidente Amado Boudou en la causa de la ex Ciccone Calcográfica, luego de que el jueves fue separado del expediente su par Daniel Rafecas por presunta parcialidad en su tramitación.
El juzgado de Lijo, el número 4, fue sorteado ayer a la mañana en la Cámara Federal porteña, y la primera medida del magistrado será resolver si aparta o confirma al fiscal Carlos Rívolo, quien también fue recusado por José María Núñez Carmona, socio y amigo de Boudou.
Juez federal desde 2004 y de bajo perfil, Lijo tiene otras causas vinculadas con Boudou, aunque en diferentes roles.
Por un lado, investiga la denuncia del vicepresidente contra el estudio de abogados del ex Procurador General de la Nación Esteban Righi por supuesto tráfico de influencias, y contra el titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, por un episodio de supuesto cohecho ocurrido en julio de 2009, cuando Boudou estaba al frente de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Según la versión del vicepresidente, Ana María García, esposa de Righi, y María José Labat, mujer del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, lo fueron a ver para ofrecerles sus servicios para "aceitar lazos" con los jueces federales de Comodoro Py 2002, en el barrio de Retiro.
Por otro lado, Lijo tiene a su cargo el expediente en el que el periodista Christian Sanz y el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten le imputan a Boudou un presunto "enriquecimiento ilícito".
En ese último caso aparecen mencionados "supuestos testaferros" del vicepresidente, entre ellos los empresarios Alejandro Vandenbroele y José María Núñez Carmona y la periodista Agustina Kampfer, actual pareja de Boudou.
Ahora sumó la causa en la que investiga si Boudou, cuando era ministro de Economía, ejerció tráfico de influencias para que la ex Ciccone quedara en manos de la empresa The Old Fund, de Vandenbroele, sospechado de ser allegado al vicepresidente.
También se investiga si Vandenbroele perpetró lavado de dinero con los fondos que utilizó para levantar la quiebra de la ex Ciccone.
El juez Rafecas y el fiscal Rívolo avanzaron en la causa y, entre otras medidas, allanaron un departamento de Boudou en Puerto Madero en el que se sospecha que vivía Vandenbroele, quien, según se descubrió allí, pagó un mes de expensas y el servicio de cable.
Pero Núñez Carmona, imputado en la causa, recusó a Rafecas y a Rívolo a través de su abogado, Diego Pirota.
La Sala I de la Cámara Federal apartó el jueves a Rafecas por presunta falta de parcialidad, por los mensajes de chat telefónico que intercambió con el abogado Ignacio Danuzzo Iturraspe, amigo de la familia del juez y letrado hasta 2008 de Núñez Carmona, en los que daba su opinión del estado de la causa.
Lijo deberá llamar a una audiencia con el abogado Pirota y el fiscal Rívolo para resolver si lo aparta de la causa o lo confirma.
Pirota objetó a Rívolo por haber solicitado el allanamiento al departamento de Boudou en base a pruebas que, desde su punto de vista, no podían ser utilizadas para ese procedimiento.
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