11 de octubre de 2022
Desde abril de este año,
diversas empresas del Clúster Quesero de Tandil se propusieron madurar quesos
de alto estacionamiento, que serán comercializados para los festejos de los 200
años de la fundación de Tandil.
Es así que, para abril de
2023, las pymes queseras lanzarán a la venta el "Queso de Tandil Edición
Bicentenario", una partida limitada que contará con 12 meses de
estacionamiento, el doble de maduración que lo convencional, apuntando a un
público exigente. En esta ocasión, se podrán disfrutar quesos del tipo
Reggianito, Sardo, Grana Tandilero, Parmesano, Romano, entre otros.
Estos tipos de productos
se elaboran con materias primas de primera calidad provenientes de tambos de la
Cuenca Mar y Sierras, y logran con esta maduración un aroma más intenso, una
textura única y un sabor picante bien definido.
Esta iniciativa, y otras
que propondrá el Clúster en la mesa de trabajo de los festejos del
bicentenario, tienen el objetivo de acompañar este importante acontecimiento
para la población. La novedad fue confirmada por integrantes del Clúster
Quesero al intendente Lunghi, en un encuentro que mantuvieron recientemente.
Esta tanda de productos
estará disponible desde abril en diversos puntos de venta de la ciudad y la
región, llegando en algunos casos a clientes a nivel nacional.
El intendente Lunghi
celebró la iniciativa y destacó que "es muy importante que una industria
tan característica de nuestra ciudad y con tan significado para nuestro
patrimonio se sume a las celebraciones con esta iniciativa".
La maduración, la edad del
queso...
La maduración es el último
paso en la elaboración de un queso. Esta importante etapa define la edad, y es
clave porque determinará el resultado final del producto, dotándolo de aromas,
texturas y sabores con matices únicos.
Este proceso puede durar
desde unas horas, dependiendo del tipo de queso que se elabora, hasta varios
meses. El producto evoluciona de forma natural reaccionando a las
características ambientales en las que se encuentra. En este caso, Tandil
aprovecha los elementos básicos que le proporciona la naturaleza; además de sus
condiciones agronómicas favorables, cuenta con temperaturas y humedad ideales
para el proceso de maduración, que eran fundamentales en épocas donde no había
mucha tecnología. Sumado a la cultura del territorio, los conocimientos
prácticos y la destreza artesanal de las personas que adoran esta actividad,
Tandil se ha convertido en una referencia nacional en la elaboración de quesos
diferenciados.
Pero más allá de las
condiciones ambientales de los suelos, las particularidades de los animales, la
tecnología utilizada o los ingredientes que los componen, las manos que los
elaboran y el tiempo son factores que determinan que nuestros productos sean de
excelente calidad. Hay algo que se ha logrado construir con el correr de los
años: el factor humano. Los primeros Maestros Queseros que llegaron
fundamentalmente de Europa, han compartido los conocimientos con las
generaciones posteriores, y se ha ido afianzando un "saber hacer" que
se destaca y que hoy forma parte del patrimonio intangible de la ciudad.
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