16 de enero de 2009
A pesar de las versiones que intentan generar ciertas dudas y confusiones en torno al fatal suceso del que resultó víctima una joven madre el domingo pasado, la instrucción penal preparatoria avanza contundentemente para acreditar la responsabilidad del hoy detenido por el hecho, el imputado Leonardo Marcos Nahuel Bilbao Massa (24), acusado de Homicidio simple.
Según fuentes judiciales, para el fiscal está claro quien resultó el culpable de las gravísimas lesiones que provocaron luego el deceso de Verónica Alejandra Pérez, joven madre de una criatura de apenas dos años que, para agregarle mayor drama, estaba esperando otro hijo.
Por lo que se desprende de los testimonios, pero específicamente de un test de embarazo que los facultativos habían practicado una vez la víctima internada en el centro asistencial, la joven estaba embarazada.
Tal vez allí se encuentre también las razones del incidente luctuoso que mantuvieron los protagonistas, como así también la disputa por la tenencia del hijo que compartían víctima y victimario.
Otro dato sustancial en la instrucción que motiva al fiscal José Marcos Egusquiza a concluir en la responsabilidad de Bilbao Massa, es que la propia Verónica, antes de morir en el Hospital, lo sindicó como el responsable de la herida que había sufrido y que alrededor de las 13.30 resultó letal.
Tal se informó oportunamente, Verónica Pérez murió de una puñalada de quien fuera su ex pareja, en lo que la policía consideró como un crimen pasional. Por razones que ahora la investigación define su esclarecimiento, el hombre se habría apersonado al domicilio de la joven y tras mantener una discusión terminó aplicándole un puntazo con un cuchillo tramontina, que provocó lesiones severas. Tras unas horas en la sala de cuidados intensivos del Hospital, murió.
Cuando todavía la mujer estaba con vida y lo que la policía a priori sindicaba como lesiones, el agresor, se apersonó a la Seccional Tercera. Si bien la primera versión de aquel domingo fue que se habría hecho responsable del suceso pero al tratarse del lesiones, pudo recobrar su libertad por disposición judicial, ahora la historia resulta otra.
Desde fiscalía se confió que en verdad Bilbao Massa acudió a la comisaría para denunciar las lesiones que él había sufrido, sin más. Pero cuando los efectivos tomaron nota de la gravedad que estaba padeciendo Verónica, fueron a buscarlo para aprehenderlo por el delito en cuestión.
En lo que los uniformados catalogaron como un crimen pasional, ocurrido en la casa de la víctima, calle De Roxas al 100
LA DECLARACION
DEL ACTUAL NOVIO
Uno de los testimonios clave de la pesquisa resultó la declaración testimonial de quien era el actual novio de la víctima, Pablo Giménez, quien fue el único que estuvo presente en el momento de los incidentes.
Giménez relató ante los letrados que aproximadamente a las 23 del sábado recibe un llamado por parte de Verónica, quien le comentó que cerca de las 21 se dirigió a la casa de su hermana, ubicada a media cuadra de la casa de su ex pareja Marcos, pero ella no estaba presente, momentos en que fue interceptada en la vereda por su ex pareja, quien a los empujones y insultándola la metió en la casa. Una vez dentro continuaron discutiendo, argumentándole que el hijo que ella esperaba no era suyo, que ella tenía que irse a vivir con él, y que juntara las cosas que el domingo, aproximadamente a las 11, la iba a ir a buscar junto con su hija, para llevársela de Tandil.
Verónica también le contó que entre insultos de parte de ambos, Marcos la tomó del cuello con fuerza, debido a la negativa de ella por hacer lo que este le decía.
Finalizada la conversación, el dicente se dirigió a bordo de su moto a la casa de la abuela de Verónica, quien lo estaba esperando en la puerta, llorando, argumentando tener miedo, porque Marcos la quería llevar a ella con la nena, a la casa donde el vivía.
Tras un par de horas que duró éste encuentro, el testigo detalló que vio circular una camioneta que aminoraba la marcha cuando pasaba por donde ellos estaban, sospechando que lo estaban espiando. Pasados unos veinte minutos desde la última vez que pasó dicho vehículo, se hizo presente Marcos, a bordo de una moto.
El hombre descendió del rodado y tras comenzar a discutir con Verónica delante de él, la empujó, recordando que el eje de la discusión era la hija de ambos, a quien Marcos decía que quería llevársela consigo.
Marcos continuaba –sigue el relato del testigo- diciéndole que en el día de la fecha la iba a pasar a buscar, a lo que Verónica le respondía que a la nena la podía llevar los fines de semana, pero no vivir con él. Marcos también se dirigió al declarante y le manifestó que tuviera cuidado porque Verónica lo iba a engañar con otro, porque además seguía saliendo con él, prolongándose la discusión por el término de media hora (alrededor de la 1.30), hasta que Marcos se retiró. Tras lo cual Verónica se puso a llorar, temiendo por el futuro de su hija y ambos se pusieron de acuerdo en que por la mañana de aquel domingo harían la denuncia correspondiente.
Continuaron hablando hasta las 2 hasta que Marcos regresó, por lo que Verónica ingresó a la casa sollozando, mientras el declarante permaneció sentado. Marcos se dirigió a él diciéndole que solo se quería llevar a la nena, y éste le decía que no quería meterse en el medio de este tema, pero que creía que la nena tenía que estar con la madre.
La conversación se desarrolló por media hora hasta que nuevamente se puso en escena Verónica y la pidió a Marcos que se fuera porque sus abuelos estaban durmiendo.
Tras discutir unos minutos, el dicente observó que Marcos, a bordo de su moto, le dice algo a Verónica que provoca que ésta se acerque al mismo y le pegue una cachetada en la espalda, y que este sin descender la empujara hacia atrás. Que ante ello, Verónica le manifestó algo, que provocó que Marcos retrocediera, se acerque a ella y sospechando éste que podrían llegar a agredirse, la tomó del brazo a la joven y la retiró hacia atrás, mientras comenzó a llorar y decía que no sabía cómo le iba a decir lo sucedido a su padre.
Siguieron hablando por espacio de media hora hasta que alrededor de las 3 Verónica ingresó a la casa a descansar, en tanto acordaron que a la mañana harían la denuncia respectiva.
Siendo las 8.30, éste se dirigió a la casa con la intención de llevar a Verónica a la comisaría de la Mujer, pero ella no estaba, aunque sí estaba su hermana, quien le dijo que se quedara porque a Verónica la habían apuñalado y que él tenía que declarar sobre el tema.
Fue allí entonces acompañado a la dependencia policial donde dio su versión.
La declaración del imputado
y su versión de los incidentes
En la declaración indagatoria de Marcos Nahuel Bilbao Massa que accedió este Diario expresó una versión contraria a la anteriormente detallada, dejando dudas sobre quién resultó el autor de la agresión mortal.
Relató que a la medianoche del 11 de enero fue a la casa de Verónica en su motocicleta. Que una vez ingresado a la casa la comenzó a pegar el novio actual de Verónica (Pablo Giménez), quien lo insultaba y lo tomó del cuello, retrocediendo el dicente para el exterior del departamento donde se trensaron en lucha, hasta que Verónica también se metió en la pelea.
En el forcejeo –dijo Massa- los tres cayeron al suelo frente a la puerta de ingreso del departamento.
Luego de forcejear un rato Giménez en un momento se levantó y salió corriendo para la calle. Y Massa afirma que se levantó también del suelo y lo sacó corriendo, pero al llegar a la vereda observó que se le había escapado por la calle De Roxas para el lado de la avenida Lunghi y que al no poderlo alcanzar regresó para el interior de la casa donde estaba Verónica, que estaba aún tirada en el piso. Declaró que él la levantó y la llevó a su moto que estaba en la vereda porque ella estaba desvanecida.
Cuando iban en dirección al Hospital Verónica le pidió ir a su casa, yendo a la vivienda de un amigo suyo que vive cerca del domicilio, a quien le pidió ayuda. Este fue en definitiva quien la llevó al nosocomio. Mientras que Bilbao Massa fue hacia su casa y le avisó a su padre lo que había pasado, que se había peleado.
Luego esperó que regresara el amigo y se presentó en la comisaría Tercera, donde contó a los efectivos que había tenido una pelea y al no contar con médico de policía los uniformados le dijeron que fuera atenderse en el Hospital. Sin embargo éste fue al Sanatorio, y fue atendido por un médico que no recuerda su nombre.
Luego hubo una serie de preguntas por parte del propio defensor Claudio Castaño y del ministerio público fiscal. Entre los interrogantes le plantearon por qué no fue él a llevarla al Hospital, respondió que no daba más, estaba dolorido por los golpes de la pelea ya que tenía la mano cortada y Verónica se le caía.
Sobre cómo y de manos de quién recibió la lesión la víctima, el imputado manifestó no saber, que en la pelea había ocurrido, entre los tres, en el patio de entrada al departamento donde ella vivía y que no sabe si fue él o Pablo Giménez, porque ella era imposible que se halla lastimado así.
El festival de cine argentino abrirá una nueva edición este sábado 17 de octubre, con una programación que incluye largometrajes, cortometrajes, encuentros con realizadores y actividades de formación.
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