3 de junio de 2010
Lamentablemente la jornada de la víspera no resultó favorable a las ambiciones de María Irigoyen y Máximo González, los tenistas locales que se presentaron en los respectivos torneos internacionales -Challengers con puntos para la WTA y ATP- en la capital italiana, en el club Tiro a Volo y que salieron a la cancha transitando distintas realidades.
EL REGRESO DE MACHI
Lo primero que habrá que celebrar será el retorno que finalmente concretó González, quien volvió a competir después de una inactividad que se prolongó por espacio de siete meses y medio, a contar desde el 14 de octubre de 2009, día en el que enfrentó a su compatriota Juan Martín Aranguren en la Copa Petrobras de Asunción, Paraguay.
Posteriormente, en noviembre, debió ser operado por la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, una lesión que se produjo jugando al fútbol con amigos en Tandil y de la que evolucionó paulatinamente.
Iniciando un nuevo ciclo con Mariano Zabaleta como coach, González (ubicado esta semana en el puesto 148 del escalafón mundial) trabajó intensamente en pos de la recuperación hasta que ayer volvió a jugar un partido en forma oficial en el certamen que distribuye premios por 30 mil euros.
El resultado dice que fue derrota por tres sets: 5/7; 7/6 (7) y 3/6, frente al actual 210 del ranking, el mejor tenista marroquí, Reda El Amrani.
Se podría considerar como lógica la caída. Por la inactividad fundamentalmente, pero al mismo tiempo en medio de lo que siempre genera una eliminación en el debut, el resultado final permite evaluar que González fue un incesante batallador y que luchó por un triunfo que esta vez se negó, pero que invita a imaginar que próximamente estará festejando.
Para la semana que viene, Machi, tiene previsto tomar parte del Challenger de Lugano, Suiza, con premios por 100 mil dólares y en donde la temporada pasada se consagró campeón el local, Stanislas Wawrinka que venció en la final al italiano Potito Starace.
En la última década hubo dos argentinos campeones en Lugano: Guillermo Coria (2002) y Diego Moyano (2003).
SE DESPIDIO EN OCTAVOS
También en Roma, en Tiro do Volo, el tenis de Tandil se hizo presente en el certamen femenino con puntos para el escalafón mundial y premios por 50 mil dólares.
María Irigoyen, que permanece como la segunda mejor raqueta argentina en el ranking de la WTA, había largado exitosamente al superar a la italiana Valentina Sulpizio por un doble 6/3. Lograba así, clasificarse a los octavos de final y al mismo tiempo romper con la serie de dos caídas consecutivas (en la qualy de Roland Garros y la semana última en Italia, en el Challenger celebrado en la ciudad de Grado) para renovar la expectativa.
Sin embargo, ayer y por idéntico score, la suerte se invirtió y fue la local y segunda favorita del torneo, María Elena Camerín (actual 109 y ex 41 del ranking) quien se quedó con la victoria y el pasaje a la nueva instancia.
Igualmente lo de Irigoyen -en la segunda semana de mayo cuartafinalista en el similar de Saint Gaudens, Francia tiene aristas para evaluaciones alentadoras, demostrando que sigue afirmándose en niveles cada vez más exigentes.
La zurda tenista tandilense, clasificada la presente semana en el puesto 194º, aparece como tercera favorita del Challenger que con 25 mil dólares en premios desde el lunes, se disputará también en Italia, en Campobasso.
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