14 de mayo de 2010
El titular de la Escuela Técnica 2, Rubén Butte, reveló conmovedores detalles del mal trato que habría recibido su hermana en un hogar de ancianos de calle 14 de julio al 500, denuncia que mereció la intervención de un abogado particular y la supervisión del lugar por parte del Area de la Tercera Edad del municipio.
La señora tiene 68 años y padece Alzheimer, y por consejos de la médica Miriam Guevara, vive desde el 16 de marzo en el mencionado geriátrico, perteneciente a la señora Graciela Curuchet. "Accedimos a una habitación para 2 personas, porque pensábamos que estaría cómoda", relató Butte al programa "Cada Mañana", de AM 1560.
Pronto detectó la familia que "no cumplían con la medicación de acuerdo a lo que le daba la profesional que la atiende. Tambien comprobamos que el médico de ese geriátrico firmaba las historias clinicas sin revisar a los pacientes", disparó el docente. En el inmueble "hay una escalera caracol, por ejemplo, y arriba residen abuelas", añadió.
La preocupación creció cuando la doctora de cabecera visitó a la sexagenaria y la encontró "totalmente sobremedicada", por lo que recomendó al entorno "sacarla momentáneamente del lugar ya que no era conveniente para su tratamiento".
Más tarde apareció "con un brazo todo golpeado, me pusieron 10.000 excusas, entonces fui con otra persona y empezamos a revisarla mejor y tenía la pierna golpeada", describió el entrevistado sobre el duro panorama.
Poco después Butte observó a su hermana "durmiendo en un pasillo con otras dos ancianas, las camas estaban totalmente pegadas, ella no tenía como salir de la cama, dividida por un ropero de la habitación de hombres". Para el denunciante, la habitacion "era una pantalla que ellos mostraban y después la veíamos en el comedor. Jamás volviamos a entrar a la pieza".
Subrayó que la señora "estaba sumamente golpeada, no sólo en los brazos, sino en los hombros, en la espalda, tiene un golpe muy importante que ya fue certificado", comentó Butte.
Ayer el director de la EET 2 fue a Desarrollo Social donde los doctores Diego Etchegoyen y María Luz Alonso señalaron que "el local no estaba habilitado", pues empiezan a regularizar la situación desde este lunes.
Según Butte, en dicho geriátrico "unos le echaban las culpas a otros, decían ?preguntele a la dueña? y Curuchet jamás estaba". El hogar, desde donde la sexagenaria ya fue trasladada, aloja a unas 20 personas.
El damnificado adelantó de hacer una querella penal para evitar que "esto no vuelva a pasar".
El concejal Hugo Escribano, comprometido histórico con la problemática de los geriátricos en Tandil, valoró a su turno el poder de las denuncias para inspeccionar a fondo las presuntas anomalías.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario