3 de julio de 2013
Nació en Buenos Aires. Fue maestro de escuela antes de dedicarse a la política; en 1896 se convirtió en el líder de la Unión Cívica Radical, partido en cuya fundación había participado en 1891 y el cual llevó su sello personal durante las siguientes cuatro décadas. Combatió la corrupción electoral, boicoteando todas las elecciones hasta que en 1912 logró que el presidente Roque Sáenz Peña, aprobara una reforma electoral que concedía el sufragio universal. Cuatro años más tarde fue elegido presidente de la República. Yrigoyen adquirió especial popularidad entre la clase media, que por primera vez se sentía integrada en el proceso político.
Mantuvo a Argentina neutral durante la I Guerra Mundial, permitiendo así que el país se beneficiara de los altos precios que tenía la carne de vacuno en el mercado mundial. Fue nuevamente elegido presidente, con un amplio margen, en 1928.
En su actuación pública fue Comisario de Balvanera (1872/77), Diputado Provincial (1878/80), Administrador General de sellos y Patentes (1880) y Diputado Nacional (1880/82).
Integra la Unión Cívica y participa en la Revoluciónde1890 que reclama por la moral administrativa y el libre sufragio. Es fundador de la Unión Cívica Radical en 1891 y preside el Comité de la Provincia de Buenos Aires.
En 1893 organiza otra revolución en la provincia que triunfa efímeramente pero se niega a ocupar ningún cargo público. Sólo reclama que se convoque al pueblo a elegir libremente a su gobierno. La revolución fracasa. Sostiene "El poder a pesar de ser uno de los medios más eficaces para hacer práctico un programa, no es el fin a que pueda aspirar un partido de principios ni el único resorte que pueda manejar para influir en los destinos del país…Sólo los partidos que no tienen más objetivo que el éxito aplauden a benefactores que los acercan al poder a costa de sus propios ideales".
En 1905 conduce una nueva revolución que fracasa y debe exiliarse. En 1910 logra mediante tratativas con el Presidente Roque Sáenz Peña la sanción de la reforma electoral que consagra el voto universal, secreto y obligatorio. Cuando el presidente le ofrece cargos ministeriales en su gobierno respondió que "lo único que reclamaba eran comicios honorables y garantidos".
En 1916 en las primeras elecciones presidenciales en que se aplica la nueva ley electoral, Yrigoyen alcanza la Presidencia de la Nación. Lleva adelante desde entonces una política reparadora.
Su política de neutralidad e independencia durante la Gran Guerra mostró al mundo que el respeto internacional llega mejor por las ideas morales que por la fuerza pura y el sometimiento de las naciones.
En lo interno, la presidencia de Yrigoyen mejoró la distribución del ingreso y el auspicio social. En 1916 funcionaban 7.856 escuelas primarias y se crearon 3.120 más. Pudo afirmar en un foro internacional por la Argentina que por cada uno de los soldados que revestían en las filas de la Nación había en esa época dos maestros enseñando el abecedario. En ese año el analfabetismo era del 20 por ciento y en 1922, del 4 por ciento. En la universidad, se llegó a la democratización con la aparición de la Reforma Universitaria de 1918. En lo económico, defendió el patrimonio nacional. Creó Yacimientos Petrolíferos Fiscales para evitar los desmanes de los monopolios petroleros. Intervino en la economía siempre en defensa de los más débiles. Proyectó la creación del Banco de la República para la regulación financiera. En 1922 al finalizar su primer mandato presidencial pudo afirmar que contribuyó para que bajo la bóveda de nuestro cielo hubiera muy pocos desamparados y que la labor debía continuar hasta que no existiera ninguno.
En su segunda presidencia (1928/1939) refirmó y consolidó los principios que esbozó en su anterior mandato en resguardo del patrimonio nacional mediante la nacionalización del petróleo y la defensa de los intereses populares. En lo internacional sostuvo el ideario de hermandad entre las naciones y de no beligerancia. Dijo al Presidente Hoover de los Estados Unidos que "Los hombres deben ser sagrados para los hombres y los pueblos para los pueblos, y en común concierto reconstruir la labor de los siglos sobre la base de una cultura y de una civilización más ideal, de más sólida confraternidad y más en armonía con los mandatos de la Divina Providencia".
Al momento de su derrocamiento por el golpe de Estado del 6 de setiembre de 1930, el producto bruto de nuestro país era el 50 por ciento de toda América latina y el doble que el del Brasil., ese dia destruyeron y saquearon su vivienda.
Fue injustamente encarcelado tres veces sin proceso judicial en la Isla Martín García. Anciano y enfermo regresó a Buenos Aires para vivir en casa de una hermana pues había perdido todos sus bienes a lo largo de su vida pública.
El comité de la Unión Cívica Radical de Tandil recuerda a un gran presidente a 80 años de su muerte.
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