2 de octubre de 2018
Los equipos de rescate de Indonesia recuperaron los cadáveres de 34 niños
que participaban de un campamento, sepultados por el barro en la zona de la
isla de Célebes, afectada el último viernes por un terremoto de magnitud
7,5 y un tsunami que provocaron más de un millar muertos, según informó hoy
la Cruz Roja Indonesia.
La portavoz del organismo, Aulia Arriani, dijo que además hay al menos 86
desaparecidos.
Los niños, de entre 13 y 15 años, fueron sorprendidos por una avalancha de
barro mientras participaban en un campamento de estudio de la Biblia en la
regencia de Sigi, una zona montañosa situada al sud de Palu, la capital
provincial y donde se concentra la mayoría de víctimas del desastre,
consignó hoy la agencia Efe.
Los niños, miembros de la misma iglesia, se encontraban lejos de la montaña
cuando la zona fue sacudida por el sismo, pero fueron engullidos por la
lengua de tierra que sepultó el campo unos quince minutos más tarde.
En tanto, las autoridades indonesias elevaron hoy a 1.234 la cifra de
muertos por el terremoto y el tsunami, y se espera que el balance de
fallecidos siga aumentando a medida que los equipos de rescate consigan
llegar a zonas que quedaron inaccesibles.
El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo
Purwo Nugroho, señaló en una rueda de prensa en las últimas horas en
Yakarta que además hay 799 heridos graves ingresados en distintos centros
hospitalarios.
Sutopo informó que 26 países y dos organizaciones internacionales ofrecen
asistencia, pero no ofreció datos de las ONG que colaboran en la búsqueda y
atención de las víctimas sobre el terreno.
El viernes un terremoto de magnitud 6,1 mató a una persona e hirió a 20, al
que siguió tres horas después otro sismo de 7,5 y el tsunami.
Palu es la capital de la provincia de Célebes Central, tiene una población
de unas 350.000 personas, y es vecino del distrito de Donggala, con unos
277.000 habitantes; ambos están considerados las zonas más afectadas por el
terremoto y el tsunami.