26 de octubre de 2021
Esta noche, a las 21, en Espacio INCAA UNICEN (Yrigoyen 662)
se proyectará la película "Bahía
Blanca", en el marco de la sección Proyección Especial del
18° Tandil Cine. Filmada en 2018 en Bahía Blanca y Buenos Aires, la primera
ficción del realizador Rodrigo Caprotti es protagonizada por Guillermo Pfening
y cuenta con las actuaciones de Marcelo Subiotto, Elisa Carricajo, Ailín Salas,
Javier Drolas y Julia Martínez Rubio.
El film fue el ganador del premio Ópera Prima del Instituto
Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (2015) y formó parte de la Competencia
Oficial Internacional del BAFICI.
Caprotti se refirió a esta parada importante que tiene la
película en su recorrido, en la ciudad donde trabaja (ABRA El Canal de la
UNICEN) al igual que otros integrantes del equipo técnico.
¿Cómo describirías el recorrido hasta "¿Bahía Blanca", tu
primer largo de ficción?
En principio, siempre trabajé en el género documental. Hice
una serie llamada "La escuelita" y un largo autobiográfico, sobre la historia
de las mujeres de mi familia. Incursioné en el género, ya sea como realizador o
como editor y montajista. Pero la ficción era algo que quería hacer desde que
empecé a estudiar cine.
El recorrido fue prolongado porque demandó mucho tiempo.
Nosotros ganamos el concurso opera prima del INCAA en 2015; un año antes
habíamos empezado la adaptación, es decir, desde 2014 estábamos trabajando en
la película. Fueron muchos años de trabajo. Estuvimos mucho tiempo abocados al guion
porque teníamos que dejar de lado varias situaciones que sucedían en la novela,
tratando de definir cuál era el eje de la historia, lo importante que queríamos
relatar en esta trasposición a lo audiovisual, qué era lo que en lenguaje
cinematográfico podía ser más relevante para contar la historia, tratando de despegarnos
lo menos posible del lenguaje literario. Aun así generamos una película que se
codea bastante con la literatura por algunas referencias que hay en la historia
o por la forma de comportarse que asumieron los personajes. Hubo una decisión
de no despegarnos demasiado del texto literario, a pesar de todas las
transformaciones que se hicieron para traducirlo al lenguaje cinematográfico y
audiovisual.
¿Han estado en algunos festivales?
Estuvimos en el BAFICI (Festival Internacional de Buenos
Aires) en marzo; luego en el Festival de Bariloche y ahora vamos a estar
estrenándola en el Tandil Cine. No hemos logrado, hasta ahora, que nos reciban
en otros festivales internacionales: siempre es un factor que suma a la hora de
que la película tenga más chances de estrenarse en su país. No se dio, pero por
suerte, en los festivales nacionales hemos tenido un muy buen recibimiento y
eso se valora y se agradece un montón, luego de tanto trabajo.
¿Consideran que salieron airosos de todas las dificultades
impuestas por la trasposición del libro al guion?
Sí, hay una propuesta un poco más pegada al lenguaje
literario más allá de que el audiovisual tiene su propio lenguaje. Elegimos
contar una historia desde una manera desestructurada, no tradicional y creo que
eso también hace la diferencia, aunque sea un riesgo en la manera en que está
relatada y contada. Otro de los riesgos asumidos fue el tono que tiene la
película, cómo se relacionan actores y actrices y cómo son los diálogos. Sin
embargo, el espectador lo asumió, comprendió y entró en la historia. Creo que
esos fueron los riesgos mayores: hacer una película siempre es un riesgo más
cuando se va por los carriles narrativos que no son los tradicionales. Por eso,
estamos contentos de que sea bien recibida.
¿Cómo se conformó el equipo técnico?
El equipo de filmación se conformó de manera mixta: había
roles principales cubiertos por profesionales amigos de la industria
cinematográfica que son de Buenos Aires y el resto del equipo se completó con técnicos
de Bahía Blanca. Fue muy interesante llevarlo adelante desde ambas partes
porque se pudieron combinar diversos modos de trabajar. Creo que esa mezcla
generó algo muy interesante en el equipo que siento yo se traslada a lo que
después se logró en la pantalla.
LA HISTORIA
Mario, docente universitario, utiliza una investigación
sobre el escritor Ezequiel Martínez Estrada para huir de su pasado. Establecido
en Bahía Blanca, la nueva ciudad parece ser el lugar ideal para el olvido, hasta
que un encuentro fortuito con un viejo amigo desencadena el peor de los
peligros.
Las entradas se retiran una hora antes de la función.
El 18° Tandil Cine se llevará a cabo desde mañana hasta
próximo domingo, bajo la doble modalidad online (a través de la plataforma Abra
TV) y presencial con diversas secciones y proyecciones especiales. Es organizado
por la UNICEN, el Municipio de Tandil y la Biblioteca Rivadavia, con los
auspicios de Fundación SAGAI, el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes
Audiovisuales) y el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica
de la provincia de Buenos Aires.
Todas las proyecciones y actividades son gratuitas.
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