5 de enero de 2009

Locales

Locales. Hiperhidrosis, una enfermedad “antisocial” que se potencia en verano

El exceso de sudor corporal es una patología que genera serios trastornos en la conducta social de las personas que lo padecen. Afecta tanto a hombres, mujeres y niños y conduce al aislamiento. En los meses de calor las consultas se multiplican. Consejos de especialistas del Ministerio de Salud provincial para combatir este problema.
Dificultades para conseguir pareja, temor al rechazo, pérdida del contacto social y trastornos laborales son algunos de los efectos a los que a diario se enfrentan miles de hombres y mujeres que padecen hiperhidrosis, una enfermedad caracterizada por un exceso de sudor corporal que somete a los pacientes a un sufrimiento silencioso.
El impacto psicológico de la hiperhidrosis puede llegar a límites extremos: muchas personas, desesperadas por el aislamiento social a que suele llevar esta patología, se someten incluso a riesgosos tratamientos con botox buscando controlar la transpiración.
Durante los meses de verano las consultas por este tipo de trastornos se multiplican. Ante diversos estímulos -como el calor, el ejercicio o la tensión emocional-, quienes padecen esta patología producen una secreción aumentada a nivel de las glándulas exocrinas que regulan la temperatura corporal.
Son las axilas, ingle, manos, planta de los pies y cara las zonas del cuerpo más afectadas por la hiperhidrosis, que no distingue entre hombres y mujeres, aunque estas últimas son las que más consultan.
“La hiperhidrosis es muy estresante sobre todo en la vida laboral y en la estudiantil en el caso de los jóvenes. El paciente sufre en solitario porque esta patología hace que se retraiga y diminuya su contacto social ocasionándole infinidad de problemas”, explicó Carlos Calvi, jefe del Servicio de Neumotisiología de Tandil, que depende del Ministerio de Salud provincial.
Un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Würzburg de Alemania concluyó que el 73 por ciento de los pacientes se sienten emocionalmente perjudicados.
Asimismo, el trabajo indicó que un 67,5 por ciento de las personas manifestó sentirse obstaculizado al conocer a personas por primera vez, mientras un 55,1 por ciento dijo estar limitado para desarrollar relaciones con otras personas y alrededor del 50 por ciento se siente incómodo al dar la mano –por el sudor- y permanecer en lugares públicos.
Además, el trabajo dio cuenta de que el tipo más frecuente de hiperhidrosis es axilar, alcanzando al 60 por ciento del total de casos. La sudoración excesiva en axilas se desarrolla por la hiperactividad de las glándulas sudoríparas en esa área y provoca que el individuo tenga cambiarse la ropa varias veces durante el día.
De este modo, el 52 por ciento de los pacientes afirmó cambiar sus prendas de vestir por lo menos una vez al día, mientras que el 20 por ciento toma una segunda ducha. No obstante, en casos extremos las personas llegan a bañarse y mudarse de ropa hasta seis veces al día.
Una cuestión que complica más aún el cuadro es el mal olor que suele acompañar a la transpiración y que es causado por bacterias y levaduras que descomponen el sudor y la piel mojada.
Ante sudoración permanente, se aconseja la consulta temprana con dermatólogos que permitirán llevar a cabo un tratamiento eficaz.
Según indicó Calvi, la hiperhidrosis afecta al 1 por ciento de la población y las consultas las realizan el 38 por ciento de quienes la padecen.
No obstante, la patología también es común entre los niños, sobre todo en las manos y pies. “También a ellos los afecta y les ocasiona trastornos en la socialización. Hay chicos que no quieren jugar con ellos porque sus juguetes están mojados”.
Esta patología suele tener relación con los antecedentes familiares aunque en otros casos suele ser producto de enfermedades previas como el hipertiroidismo, la obesidad, diabetes y distintos síndromes de abstinencia, explicó el especialista.

TRATAMIENTOS
Los métodos de tratamiento son variados pero no siempre eficaces. Cada uno debe ser seleccionado y adaptado según cada paciente bajo supervisión y control médico. Uno de ellos, el más reciente, es la utilización de toxina botulínica (Botox), que fue aprobada en 2004 por la FDA en Estados Unidos y por ANMAT, en la Argentina.
“En dosis muy pequeñas el tratamiento es eficaz y generalmente su efecto tiene más duración en la utilización en las axilas” indicó Calvi. No obstante, señaló que el tratamiento con Botox, tan en boga en estos tiempos, aplicado a la hiperhidrosis tiene como efectos colaterales situaciones de dolor y hematomas en el sitio de inyección.
Calvi indicó que la toxina botulínica es una de las sustancias naturales más toxicas que existen; es neurotóxica (paralizante del músculo por acción sobre el nervio) y en determinadas dosis es letal.
El tratamiento más extendido es el de acción local con antitranspirantes, y los más efectivos son los que contienen sales de aluminio. No obstante, este tratamiento suele ocasionar irritaciones o dermatitis en la piel tratada.
Otra posibilidad de tratamiento es la Iontoforesis que consiste en aplicar corriente galvánica de bajo voltaje por agua o almohadillas humedecidas logrando disminuir la sudoración en las áreas afectadas. Suele ser eficaz, pero generalmente dura poco tiempo.
“Hay también medicamentos orales como antialérgicos y anticolinérgicos pero son dosis dependientes y tiene muchos efectos colaterales como sequedad de boca y ojos, cansancio fácil, trastornos gastrointestinales. Por lo tanto se usan por poco tiempo y asociados a otros tratamientos” indicó el jefe de Neumotisiología de Tandil.
Por último, y ante el fracaso de otros tratamientos, existen opciones quirúrgicas como la remoción por liposucción o curetaje de las glándulas sudoríparas, tratamiento de uso en la hiperhidrosis axilar.También se usa la simpatectomía torácica por laparoscopia para la patología de manos, que también es útil en la axilar.

Como combatirla
Para enfrentar la hiperhidrosis, un equipo de especialistas del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires elaboró una serie de recomendaciones:
Entre las personas afectadas por hiperhidrosis siempre está latente el riesgo de la deshidratación. Por eso, los especialistas recomiendan beber mucho líquido: agua, jugos de frutas licuados, bebidas de rehidratación, que estén frías y no sean muy dulces ya que demasiado azúcar pueden ser contraproducentes y aumentará la deshidratación.
“Para asegurar una buena hidratación, en las 2 horas previas a realizar una actividad se deben beber unos 500 ml de líquido en tomas de 200 ml cada 11 a 20 minutos”, precisó Calvi y agregó que “también es necesario hidratarse durante la actividad y consumir cantidades similares con esa diferencia temporal”.
Otro consejo para quienes padecen hiperhidrosis es utilizar ropa liviana y de colores claros -preferiblemente blanco- ya que rechazan los rayos solares. También deben intercalarse los zapatos para dejarlos reposar, así el cuero se seca y no toma mal olor.
Se aconseja además usar medias de algodón para que puedan absorber la transpiración; tomar varias duchas al día para mejorar la situación; afeitarse el vello axilar; mantener limpias y frescas las zonas con mayor presencia de glándulas sudoríparas; y evitar la ingesta de café, alcohol o especies picantes.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil