24 de febrero de 2012
Hoy como en otras oportunidades, en que me toca destacar la labor tradicionalista del algún compañero de agrupación, que por simple decantación, se va convirtiendo con el paso del tiempo en amigo, solo por el hecho de compartir al lado de otros que como nosotros ama las tradiciones de nuestro país, del mismo modo, la tarea no es fácil, porque como seres humanos que somos, que se dejan llevar por los afectos, se hace difícil no dejar que estos nos influyan, tratando por lo tanto de ser justos y objetivos en los juicios.
Hoy voy a hablar de Jorgito Villalba “el zurdo” como se lo conoce, sobre todo cuando hecha verijas en un pial, hijo de nuestro Presidente, “Villalba viejo” como el nombra a su padre al cual como buen hijo que es venera y que de este y su señora madre Aída naciera el 20-11-1947 en el Hospital Militar Central, estando su padre para esa época destinado en su labor veterinaria afectada al Ejército Argentino, en su base de Tupungato en la provincia de Mendoza. Es veterinario, hijo y nieto de veterinarios y entre sus cuatro hijos nacidos de su matrimonio con la Sra. Alejandra Savini, Pilar, Cora, Ignacio y Luciano, salvo este último que eligió la carrera de ingeniería, los tres primeros continuaron con la dinastía de la labor veterinaria, por lo que se ve hay “Villalbas” para rato en la cura de bichos enfermos.
Estudio su escuela primaria y secundaria, ya sus padres radicados en Tandil, en el Colegio San José y sus estudios terciarios en la Universidad de La Plata en Ciencias Veterinarias recibiéndose en el año 1971.
Es a temprana edad y por lógica cercanía a la labor de su abuelo y su padre en la compra y venta de yeguarizos, que comienza a tener contacto con nuestro siempre personaje central de esta columna, el caballo, labor que lo apasiona hasta nuestros días y que lo convierte desde los 14 años que comienza como petisero en el Club Hípico, a jugar partidos de pato y de polo en un muy buen jinete y conocedor del manejo de nuestro mejor amigo. Ligado a esto y por influencia de su abuelo materno, el Sr. Santiago Meira muy criollo y guitarrero, según Jorge el primer paisano que vio de gorra vasca de borla, como era de uso el siglo XIX de los domadores, se hizo tradicionalista y sanmartiniano, manteniendo el día de hoy y en su posición de estudioso de estos temas su pasión por los mismos.
Ya recibido y en sucesivos viajes a la ciudad de Tapalqué, se relaciona en el campo, con un viejo criollo que lo hace diestro en el manejo del lazo, condición natural en Jorge que no todos pueden disfrutar y no hay yerra o fiesta entre conocidos en la que no se lo invite, para que muestre su habilidad innata. Me cuenta como cosa personal que en su labor veterinaria a campo que: “-…si voy a capar un potro y este es volteado a pial, no cobro la cirugía…” ese es sin duda el criterio de quien a ultranza y sin interés alguno como hacían nuestros gauchos mantienen vivas las tradiciones.
Ha hecho viajes a caballo con los miembros de la Agrupación Tradicionalista José Hernández, de la cual es fundador, a diferentes desfiles criollos en nuestra provincia y en Río Colorado, Salta, Tandileofu, Ayacucho cuando el 22 de febrero de 1998 fueran traídos los restos de Aimé Tschiffely, el suizo que junto a “Gato” y “Mancha” unieran la Argentina con EEUU para que descansaran en la Estancia El Cardal de Solanet, viajo a la Ciudad de Guayaquil (Ecuador) en 1996, junto a Olegario Andrade y Raúl Aguirre cuando es invitada la Federación Gaucha Argentina, a la fiesta de la “Hermandad del Caballo” participando jinetes de toda América , realizó junto a otros integrantes de la Agrupación y dos de sus hijos el cruce de los Andes por el Paso de los Patos, la misma travesía que realizara nuestro Libertador a lomo de mula, es veterinario de admisión de animales de Sociedad Rural Argentina, de la Asociación de Criadores de Aberdeen Angus, de la Asociación de criadores de Heresford ,se lo convoca continuamente a animar el paso de los desfiles criollos, tarea nada fácil por el hecho de tener que conocer de pilchas, pelajes y atuendos, cosa en la que de igual forma se destaca. Es completito “el zurdo” y un placer el contarlo entre la gente criolla de nuestro medio, porque a veces y si se inspira, también templa una encordada.
En la foto que acompaña la nota, lo vemos en una de las versiones de la Fiesta del Hombre de Campo, de a caballo junto a su hijo Ignacio, una dinastía los Villalba.
Bueno amigos espero les haya gustado la nota y no se olviden paisanos, háganse una gauchada y pasen por la sala de hemoterapia de “nuestro Hospital” y donen sangre, el pago agradecido, les mando un saludo y hasta la próxima. rincontradicionalista@hotmail.com
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