25 de septiembre de 2025
Un nuevo informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) revela una cruda realidad: aunque los índices generales de pobreza mostraron un descenso en el primer semestre de 2025, la situación de niños, niñas y adolescentes sigue siendo alarmante. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el 45,4% de las personas de 0 a 14 años viven en hogares pobres, una cifra que expone la profunda vulnerabilidad del sector más joven de la población.
El informe, que abarca 31 aglomerados urbanos, sitúa la tasa de pobreza general en un 31,6% de la población, lo que equivale a 9,5 millones de personas. Dentro de este grupo, un 6,9% (2,1 millones de personas) se encuentra en situación de indigencia, es decir, sus ingresos no son suficientes para cubrir la canasta básica de alimentos. A nivel de hogares, la pobreza afecta al 24,1%, mientras que la indigencia alcanza al 5,6%.
LA INFANCIA, EL ROSTRO MÁS DURO DE LA POBREZA
El dato más preocupante del informe se centra en los grupos
etarios. Mientras que la pobreza afecta al 10,8% de los mayores de 65 años y al
27,7% del grupo de 30 a 64 años, la incidencia se dispara dramáticamente en los
menores de edad.
Un análisis detallado de la población de 0 a 17 años muestra
que el 46,1% se encuentra en situación de pobreza. La situación se desglosa de
la siguiente manera:
· De 0 a 5 años: El 42,1% es pobre.
· De 6 a 11 años: La cifra asciende al 47,0%.
· De 12 a 17 años: Alcanza el 47,6%.
Además, el 10% de los menores de 0 a 14 años viven en la
indigencia, lo que significa que sus familias no pueden garantizarles una
alimentación adecuada.
A pesar de la gravedad de estas cifras, el informe registra una mejora en comparación con el período anterior. La incidencia de la pobreza en personas disminuyó 6,5 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2024, cuando se ubicaba en 38,1%. La indigencia también mostró un descenso de 1,3 puntos porcentuales.
Esta reducción se explica, en gran medida, porque los
ingresos de los hogares aumentaron a un ritmo superior al de las canastas
básicas. En el primer semestre de 2025, el ingreso total familiar promedio se
incrementó un 26,3%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la
Canasta Básica Total (CBT) aumentaron un 13,2% y un 12,3% respectivamente.
Sin embargo, la brecha de pobreza sigue siendo
significativa: los ingresos promedio de los hogares pobres ($671.492) se
ubicaron un 37,0% por debajo del costo de la canasta básica total ($1.065.691)
que necesitarían para no serlo.
DISPARIDADES REGIONALES Y SALARIALES
La pobreza no afecta de manera uniforme a todo el
territorio. Las mayores incidencias se registraron en las regiones del Noreste
(NEA), con un 39,0% de personas pobres, y Cuyo, con un 33,8%. En el otro
extremo, las regiones con menores índices fueron la Patagonia (27,0%) y la
Pampeana (30,5%).
Paralelamente, el Índice de Salarios de julio de 2025
muestra un incremento mensual del 2,5%. En la comparación interanual, el
aumento fue del 53,2%, impulsado principalmente por el sector privado no
registrado (139,7%) y en menor medida por el sector privado registrado (39,8%)
y el sector público (41,3%). Aunque los salarios muestran una tendencia al
alza, la persistencia de altos niveles de pobreza, especialmente en la
infancia, subraya que la recuperación de ingresos aún no es suficiente para
revertir la precaria situación de millones de hogares.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario