9 de julio de 2013
El sábado 13, en Unión y Progreso, a partir de las 12, con un gimnasio que los organizadores imaginan vestido de azul y blanco y repleto de banderas, banderitas y banderines, al ritmo del tema elegido como “motivo” de campaña, pegadizo y optimista, en lo posible, el candidato local a concejal por el FpV, Pablo Bossio, ingresará acompañado por Martín Insaurralde, el candidato a diputado nacional, y Juan Curuchet, el candidato a senador por la provincia de Buenos Aires. Al menos así estaría confirmado hasta hoy.
Por primera vez en años, la lista completa se presentará en la ciudad a comienzos de campaña. El detalle es parte de una cadena de sucesos que tienen una explicación: detrás del candidato está la figura de Diego Bossio, el hombre cercano a la Presidenta que de unos años a esta parte se ha ganado amistades sostenidas tanto por respeto como por conveniencia, por tratarse del funcionario que hace las veces de cancerbero del presupuesto nacional al que aspiran provincias y municipios como si de se tratara de Banco Nacional de Desarrollo que hoy en país no tiene.
Su teléfono es la llave que nadie pierde. Y una invitación es mucho más que eso, en estas ocasiones.
Tandil será la tercera ciudad del interior de la Provincia que visite Insaurralde, el hombre de Lomas de Zamora, elegido por Cristina Kirchner para dar batalla en las elecciones que se vienen. Primero visitará Bahía Blanca, luego, Mar del Plata, el viernes, y Tandil el sábado. En este cronograma queda blanqueado el peso de la ciudad en el mapa del gobierno nacional y sus estrategias electorales. Todo lo que Tandil no aportó en materia de candidatos seccionales lo recibirá en apoyo simbólico y logístico.
A los candidatos locales, a los que seguramente se irán sumando otros regionales, también se agregará la figura del mismo Diego Bossio, la del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, que vendrá con su alta imagen positiva y su apoyo a ambos aspirantes al Congreso (Curuchet era además su funcionario) y la de intendentes de la Quinta Sección Electoral.
Por tratarse de los primeros actos de la Sección se descuenta la presencia de candidatos de toda la zona que vendrán a buscar su foto con las figuras nacionales y provinciales, un ritual de campaña que se remoza en cada oportunidad con caras que no siempre cambian.
¿Qué se espera del acto? Presencia y mística, ambos componentes que son la fuerza vital con la que se encara una campaña electoral que será corta pero intensa y que en Tandil, ya se sabe, no resultará viento a favor para el Frente para la Victoria. Para nadie es un secreto que es un distrito esquivo al kirchnerismo, más allá de las obras y de los números de los presupuestos que año tras año se han ido acumulando.
Pero este acto es, en principio, para la militancia, como suelen ser los actos de todos los partidos. Una presencia abultada de la militancia y de los simpatizantes les otorgará un buen indicio de partida a los candidatos. El primer compromiso de la lista que integran Bossio, Iparraguirre, Alexander, Fernández e Iglesias es de orden “doméstico” ya que otra lista –la de Raúl Escudero aspira a representar al FpV también. Si meten más de 2 mil personas en Villa Italia será una gatera privilegiada para la primera serie, una fuerte señal hacia adentro y buen trampolín hacia afuera. Las agrupaciones mostrarán allí su estructura militante, los grupos que de ahora en más saldrán a recorrer las calles, muchas de ellas para ver qué se recoge de los años previos de militancia en los barrios y en las instituciones.
Allí estará la JP , la Cámpora , las agrupaciones que lidera Miriam Iglesias, la que conduce Corina Alexander junto a Rubén Sentís, el Evita de Nico Carrillo, el Nuevo Encuentro de Jorge Coronel, Civilidad de Néstor Auza, los jóvenes de Kolina, Descamisados y otras agrupaciones de Unidos y Organizados que son parte del armado. Será todo un “número”, supuestamente, puesto en la calle, para llevar a los 44 mil hogares de Tandil el mensaje que mientras tanto irá filtrando por los medios de comunicación y las redes sociales.
El núcleo duro del mensaje será “un Tandil con inclusión”. Lo que se tratará de transmitir es que hay voluntad de trabajo y capacidad para transformar ese concepto tan usado y desprestigiado en proyectos que lo vuelvan una realidad en una ciudad con grandes brechas de las que nadie se hace cargo, empezando por la misma población.
Si Insaurralde es el candidato que aseguraría “otra década ganada”. Bossio tendrá que ser la figura que garantice que esa “ganancia social, cultural y económica” llegue a todos los tandilenses por igual y no sólo a los favorecidos del sueño que propone Lunghi seguir soñando desde la UCR y su plataforma.
Como siempre en estos casos: es poco lo que se puede decir en campaña pero mucho lo que se debe transmitir. Pablo Bossio enfrentará por primera vez a toda su tropa de campaña y deberá insuflarles el mensaje que luego destilará a la población, de la forma en la que el militante pueda acercarla al vecino, con entusiasmo más que con método, el mensaje que es contenido pero sobre todo forma. Será el primer mensaje de unos cuantos y tal vez por ello el crucial.
Nadie convence si no está convencido y las elecciones que vienen requerirán de toda confianza disponible en la militancia y de más también. Por Juan Perone.
Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.
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