10 de noviembre de 2012

Locales

Locales. Joven con trastornos psicológicos y psiquiátricos tuvo en vilo al Barrio Falucho XXII

Un joven con alteraciones mentales generó una gran movilización policial en las últimas horas del viernes y la madrugada del sábado, al ingresar al domicilio de su ex pareja, pese a que tenía restricción de acercamiento e inclusive le arrebató la pistola al policía que estaba de custodia. Finalmente fue persuadido por el defensor oficial, doctor Diego Araujo, quien de buenos oficios pudo disuadirlo, tras una prolongada charla telefónica y comunicaciones vía mensaje de texto con Jorge Newbery. Finalmente el joven se entregó al defensor oficial quien había concurrido a la zona con el fiscal doctor Borean y el secretario, Darío Sorondo El joven había tenido incidentes con la mujer, ruptura de pareja, con vínculos de por medio, registraba algunas causas por desobediencia, sin haberse registrado violencia física de acuerdo a lo averiguado por este medio. El hecho pone en el tapete una cuestión por demás preocupante y que sale a la luz en estas circunstancias, y tiene que ver con que en la Jefatura Departamental no hay un especialista en mediación, tarea que generalmente lleva adelante un psicólogo. Cabe mencionar que hace bastante tiempo, cuando se produjo un caso de un hombre atrincherado con su familia, obligó a que bajara a Tandil el Grupo Halcón. Con el tiempo que se pierde al aguardo de la llegada de estos agentes, resulta menester que las autoridades políticas y policiales, busquen alguna alternativa para que de una vez por todas la Departamental consiga sumar a sus filas a un mediador. Afortunadamente en este caso, tras una ardua labor pudo el defensor oficial convencer a Newbery a deponer su actitud y no causar daños a terceros ni atentar contra su vida. Si bien en un principio en la vivienda se encontraba la ex pareja, luego ésta se retiró con la hija y quedó Newbery armado con la pistola reglamentaria del uniformado en custodia. Algunas versiones que no pudieron ser corroboradas por este medio daban cuenta que en el interior del inmueble había un par de borceguíes similares a los que usan los efectivos policiales, como dando a entender que el efectivo había ingresado a la casa y se había puesto cómodo en su interior, cuando la guardia debe realizarla en el exterior, aunque son sólo versiones que se recogieron en el mismo lugar. Cabe mencionar que Araujo estuvo conversando por teléfono con Newbery hasta que el aparato del joven se quedó sin batería y siguieron la comunicación a través del mensaje de texto, hasta que finalmente se consumió la carga del aparato. Seguidamente se le acercó otro teléfono a Newbery, restableciéndose la conversación entre ambos, hasta que en determinado momento, acordaron que el defensor oficial concurriera al domicilio del barrio Falucho en Palacios e Independencia. El fiscal concurrió hasta el domicilio particular del defensor oficial y una vez en el lugar, Araujo golpeó a la puerta y Newbery lo dejó ingresar a la casa. Previamente, los efectivos policiales que trabajaron en el lugar habían logrado persuadir a Newbery para que entregara el cargador de la pistola 9 milímetros, aunque en el arma había otros dos proyectiles. Araujo logró convencerlo finalmente a Newbery para que le entregara los dos proyectiles que tenía fuera del arma y la pistola del efectivo policial. Fue conducido en ambulancia al Centro de Salud Mental, donde quedó alojado hasta tanto se encuentre en condiciones de prestar declaración en la caus que se le abrirá a raíz de los hechos ocurridos, como el sacarle el arma al policía, violar la restricción de acercamiento y otras cuestiones que podrían complicar la situación, aunque seguramente se tendrá en cuenta el estado psíquico-mental que presenta Newbery, quien se encuentra medicado.

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