16 de septiembre de 2009
Ayer por la mañana, dio comienzo la audiencia oral y pública por un hecho ocurrido en el 2005, del cual resulta imputado Raúl Adelqui Pérez, a quien se le sindica el delito de haber provocado el siniestro de la casa de quien en su momento era su novia. El juicio se vio frustrado ante la falta de los testigos citados y que resultaron clave en la instrucción que derivó a esta instancia.
En consecuencia, el Tribunal, a pedido del fiscal José Marcos Egusquiza, ordenó un cuarto intermedio hasta hoy a las 11, tiempo en que se le dará a una comisión policial para ubicar a los testigos y, de ser necesario, se concrete un comparendo compulsivo.
Cabe reseñar que a Pérez se lo acusa de “incendio y otros estragos" en virtud de las normas prescriptas en los artículos 334 y 335 del Código de Procedimiento Penal, bajo el delito de Incendio previsto y reprimido por el artículo 186 inciso primero del Código Penal.
Sobre el hecho, vale consignar que ocurrió el 4 de febrero de 2005, en horas de la madrugada, cuando el acusado causó intencionalmente un incendio en la vivienda de Cintia Yanina Fernández, sito en avenida Machado 1.161, provocando a raíz del foco ígneo generado la destrucción total de los objetos existentes en su interior, poniendo también en peligro la integridad física y los bienes de los vecinos linderos a la casa donde se generaran las llamas destructivas.
Como elementos probatorios, el fiscal detalló la denuncia de la propia damnificada, Cintia Yanina Fernández, y otras declaraciones testimoniales.
Principalmente, el fiscal considerará el testimonio directo e incriminante de Pablo Jesús Ferrando quien precisamente con Damián Fernández y la propia Fernández ayer no acudieron a la cita pautada.
Se toma como principal testimonio, que debiera ratificarse en el debate mañana, lo dicho oportunamente por Pablo Ferrando, quien dijo en la instrucción que conoció al acusado, conocido bajo el apodo de Neco, de quien supo mantenía una relación sentimental con Cintia Fernández.
Aquella madrugada de febrero, lo encontró a Neco en el boliche Sol Tropical, y quien le pidió a él como a Damián Fernández (amigo del declarante), si lo podían acompañar ya que tenía que ir hasta la casa de su novia y el auto no le arrancaba, por lo cual necesitaba que alguien lo empujara.
Salieron del boliche y le empujaron el auto al "Neco" (un Fiat 125 color cremita) hasta que arrancó. Subieron al vehículo. Llegaron a la avenida Machado, y su intersección de calle Roca.
Allí el Neco se bajó, y les pidió que lo esperaran un rato. Neco fue caminando hasta la casa de Cintia. Permaneció en el interior de la casa aproximadamente cinco minutos, regresó al auto, se acercó a la ventanilla y le pidió el encendedor a Damián, sin explicarle el porque lo quería.
Con el encendedor en la mano, Neco fue nuevamente a la casa de Cintia y regreso a los pocos segundos, menos de un minuto habría transcurrido según del declarante.
Al llegar al auto, el Neco no dijo nada, y los tres regresaron a Sol Tropical, sin que éstos advirtieran lo que luego iban a confirmar, unos meses más tarde, que el Neco esa noche había quemado la casa de Cintia.
Otra de las pruebas que el fiscal tendrá en cuenta en el debate versará sobre la denuncia que la propia Fernández hizo, relatando que aproximadamente una semana antes del hecho el imputado le dijo que le quemaría su casa.
También se tomará como elemento probatorio la circunstancia probada de que el perito de bomberos que practicó pericia de su especialidad, descartó por completo que el incendio se pudiera haber provocado por factores de índole ocasional, y considerar que el mismo podría deberse a un acto deliberado "el que fuese aportado por la mano del hombre mediante el uso de elemento que irradie calor y/o temperatura, o llama expuesta, sobre algún material con características combustibles, para lograr el cometido, el que luego fuese retirado de la escena del hecho".
El acusado
Sobre la situación del acusado, es oriundo de Benito Juárez, y actualmente se encuentra preso en la Unidad N° 37, condenado a la pena de 19 años de prisión por un homicidio ocurrido en la vecina localidad.
Raúl Adelqui Pérez, de apodo "Neco", tiene 25 años de edad y su domicilio está fijado en la calle Corriente s/n de Benito Juárez.
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