25 de octubre de 2008
En la evolución del campo argentino, desde cuando se cortaba el trigo y el girasol con cuchillo hasta hoy con grandes máquinas cosechadoras, computarizadas, Julio Marinelli (71), vivió de cerca cada uno de los cambios tecnológicos que fue dando la producción.
Nativo de Saladillo, radicado en Tandil desde hace varios años, se encuentra casado en segundo matrimonio con Nilda Esther Kaunes y tiene una hija Sara Virginia, Marinelli es un contratista de buen nivel de trabajo, siempre tratando de actualizarse con las nuevas tendencias en la herramientas de trabajo, operando en la zona de Tandil y Azul entre otras localidades, con unas 4.000 hectáreas para su recolección de cosecha fina y gruesa.
En diálogo con LA VOZ comenta don Julio que hace muchos años junto a su padre, en Saladillo, trabajaba con una máquina Deering parada y con un tractor Case c/ruedas de pico. Se cortaba el girasol y los demás cereales con cuchillo. Luego se utilizó la tijera .
Así todas la cabezas de girasol iban a parar a una bolsa y llevadas con rastrines con dos caballos o por el propio el tractor a la máquina que estaba en un lugar para ser cosechado.
Al poco tiempo empezaron a funcionar las máquinas cosechadoras Massey Harris, con ruedas de hierro impulsadas con 12 caballos de tiro. Posteriormente fueron tiradas por los tractores Case, Más tarde empezaron a venir los santafesinos con sus máquinas autopropulsadas Bernardín, con rodado de goma, entre otras marcas.
Marinelli comentó que la cosecha duraba en cada estancia o establecimiento, según las extensión dispuesta para la recolección, de 10 a 25 días, con 10 personas por cosechadora ( 4 en la máquina, ( 6 para los 2 rastrines y para apilar las bolsas). Hoy se necesitan, con una máquina 2 personas ( el que maneja y uno que anda con el tractor y el carro de recolección. A veces se participa con otra persona más con los mismos elementos de recolección . No se hablaba de kilos por hectáreas. Los rindes se calculaban de 40 bolsas por hectárea o sea unos 2.400 kilos, mientras que hoy es de 5000 a 6.000 kilos por hectáreas.
Don Julio informó que además había dificultades con las comunicaciones y se les hacía difícil notificar una rotura de un repuesto o algún accidente. Eran grandes las distancias para poder comunicarse. Pasaban varios días con la máquina parada para conseguir los repuestos y reanudar el trabajo. Aparte cuando llovía había que dar vuelta las hileras para secar el cereal y poder cosechar . Ahora se ha mejorado mucho todo lo relacionado con la comunicación, por intermedio de los teléfonos celulares “en cualquier campo tenemos señal y en pocas horas viajamos a la agencia y nos proporcionan los repuestos necesarios, y hasta el auxilio mecánico si es requerido de urgencia” .
“Hoy conmigo trabajan dos personas, una que maneja la máquina y otra que recoje los granos con un tractor y su carro. También apoyo yo con el mismo sistema, controlando la descarga de la tolva de mi máquina. Los voy dirigiendo con un handy. El ojo del amo engorda el animal”, destacó el contratista Marinelli.
Dijo que siempre está interesado y actualizado, tratando de mejorar sus servicios agropecuarios, en base a inversiones en las mejores máquinas de plaza. “Hoy poseo una modelo 2007 Case AXIAL FLOW 2399”.
Siguió el consejo de una concesionaria de adquirir una máquina con sistema axial. En aquel momento había pocas en circulación. “Resulta muy difícil con un cliente chacarero dueño de una parcela de siembra le de el trabajo de recolección si no tiene el sistema axial. Con esto se asegura una excelente calidad en grano y menor índice de pérdidas”.
Don Julio nos describe las ventajas de tener una máquina de este tipo: “la máquina no está parada (apenas 2 minutos),que es el tiempo que lleva para afinarla de acuerdo a lo que le pide el cliente. En estos 16 años mantengo los mismos clientes y se quedan asombrados con los resultados. El año pasado saqué el 1% de quebrado en la soja, lo mismo sucedió en el trigo , es una máquina para el maíz, girasol y colza, entre otros cereales”.
Orgulloso comenta “mi máquina viene equipada con el sistema de precisión, de manera que se puede hacer un mapeo del lote a cosechar y determinar el rendimiento de cada parcela mediante la utilización de GRS .Estos datos se cargan en una tarjeta y luego se lo entregan al cliente para que pueda analizarlo en su computadora. Antes de contratar preguntan ¿tenés mapeo?”.
Nos comenta Marinelli que su familia le pide que se retire y descanse por el resto de su vida, pero cree que se aburriría, por lo que piensa que tiene cuerda para rato, y todavía tiene la necesidad de ver otras cosas en materia de tecnología.
“A veces no es el equipo de la máquina sino el que maneja y atiende dicha herramienta. Por eso que hay cuidarla, quererla y mantenerla a punto para la recolección. Incorporé el monitor de rendimiento para que guarde los datos de la cosecha, es un gasto, pero es una necesidad. Por eso siempre me adelanté para estar actualizado y me adapté a la mejor tecnología. Antes no había casilla y teníamos que dormir en cualquier rincón de un galpón o debajo de la máquina. Hoy tenemos de todo en una casilla confortable, con agua, baño, camas, cocina, heladera, luz y gas”, argumentó el contratista.
MAS TECNOLOGIA
Marinelli expresó “actualmente estoy haciendo los trámites para adquirir para esta campaña una cosechadora Case Axial 2399 modelo 2008, de 35 pies”.
Esta es la vida de un contratista que empezó trabajando desde muy chico en la era de la recolección hasta el presente y seguirá mientras tenga el ánimo que tiene en la actualidad.
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