6 de diciembre de 2012
Debido a que el lugar que ocupan actualmente no fue construido para tal finalidad y se encuentra en malas condiciones, la comunidad educativa del Jardín 912 se encuentra abocada a la posibilidad de conseguir los fondos para construir un nuevo edificio que de las respuestas que necesita casi el centenar de chicos que allí concurren.
En diálogo con LA VOZ, su directora, Claudia Suizan, explicó que desde hace un tiempo comenzaron a hacer gestiones para conseguir un nuevo lugar, puesto que funciona actualmente en la vieja casa del casero de la escuela Nº 22.
Las autoridades de dicha institución y padres de la comunidad educativa, ya han presentado su reclamo en varias oportunidades al Consejo Escolar, Inspección de Educación Inicial y los funcionarios municipales, incluido el propio intendente, doctor Miguel Angel Lunghi.
“El Jardín tiene alto riesgo edilicio, lo que transforma a la institución en un lugar no apto para los niños. Hace más de 20 años que no tenemos una respuesta”, manifestó uno de los padres.
Asisten 98 alumnos, ya que funcionan tres salitas en el turno tarde y una de mañana que es multiedad. No sólo tienen dificultades por el mal estado de las instalaciones, puesto que tampoco cuentan con un salón de usos múltiples para realizar los actos o cualquier otra actividad recreativa.
El Jardín 912 fue creado el 2 de Mayo de 1980, en la casa habitación de la escuela lindante a la escuela Nº 22 (donde vivía el casero). En tanto la escuela primaria carece de patio exterior para sus alumnos.
El año pasado, en la jornada institucional se llegó a la conclusión que dicho jardín “no reúne las condiciones básicas de seguridad de infraestructura escolar y posee un alto riesgo de habilitación edilicia”.
Entre las deficiencias se pueden mencionar las instalaciones eléctricas inadecuadas; instalaciones de gas expuestas que pertenecen al edificio de la escuela Nº 22; construcción edilicia precaria, sin SUM para recibir a los niños y sus familias; dependencias que se llueven, con techos y cielorraso rotos; instalaciones sanitarias inadecuadas e insuficientes y con pozos ciegos distribuidos por el patio exterior de juegos resultan un riesgo para los infantes; falta de espacio físico, dependencias y mobiliario adecuado para almacenar sustancias químicas y cocina de dimensiones reducidas que no dispone de un lugar apropiado para almacenar los alimentos, entre otras deficiencias.
Los padres de la cooperadora, señalaron que “por todo lo expuesto, acudimos a la responsabilidad de nuestros gobernantes, y a la necesidad de contar con políticas que garanticen efectividad de condiciones dignas de trabajo, y edificios, instalaciones y equipamiento que respondan a las normas legales de seguridad y salubridad para nuestros alumnos desarrollen sus aprendizajes”.
El reclamo, si bien ya lleva un tiempo, volvió a surgir ya que algunos padres están trabajando para que la Provincia contemple esta obra en el presupuesto de Infraestructura del año que viene. Por eso, sin ánimo de polemizar y de confrontar, pidieron ser “escuchados” porque dicha institución educativa le brinda respuestas a un sector importante de nuestra comunidad que no tiene la posibilidad de llevar a sus hijos a otra escuela y debe dejar sus hijos día a día con un edificio que no está preparado para funcionar como jardín.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario