14 de febrero de 2011
La embestida nacional de los tamberos que amenzan con realizar un paro en reclamo de la actualización del precio del litro de leche que cobran los productores todavía provocó una cauta reacción en Tandil y la zona de Mar y Sierras, donde todavía no se baraja adherir a posibles medidas de fuerza.
Nicolás Iölster, titular de la entidad que nuclea a los productores lecheros de nuestra ciudad y el corredor de la 226, señaló a LA VOZ que "aún no analizamos" acompañar la estrategia publicada en la víspera por la Federación Agraria, aunque acuerdan con pedir 1.70 pesos por litro.
El núclea duro del malestar se siente con fuerza en Santa Fé, donde la mayoría de los emprendimientos lecheros son pequeños, y resultan los más perjudicadas por los precios actuales. Además, esa zona se vio particularmente afectada por la sequía.
Diferente es la situación en la cuenca Mar y Sierras, donde si bien respaldan la necesidad de ajustar el precio, debatirán con tranquilidad si acompañan un paro, en caso de que la Federación Agraria defina una fecha.
Hace dos semanas, Iölster participó de un encuentro de la Mesa Nacional de Lechería, donde uno de los temas fue la necesidad de actualizar los precios en favor del productor. Pero nadie tocó la posibilidad de iniciar medidas de acción directa, aclaró el entrevistado. Sí la cuenca apoyó un comunicado donde se difundió la postura de los ruralistas del sector con relación a los precios.
Cabe señalar que la Federación Agraria representa a muchos tamberos del país que están cobrando 1.30 pesos por litro, cuando en la cuenca perciben entre 1.34 y 1.43 pesos.
De todos modos, esa tarifa está congelada desde mediados de 2010. "Hay un rumor de las usinas que habla de 1.50 desde marzo, pero no hay nada firmado todavía", explicó Iölster.
También mostró disconformidad con los precios porque no representan los aumentos de costos, que en el caso del balanceado se incrementó un 30 %.
Cabe señalar que los productores de las principales cuencas lecheras bonaerenses y del país volvieron a advertir en las últimas horas que podrían iniciar medidas de fuerza si la industria láctea continúa negando la mejora en el precio pagado al productor, que se ubica actualmente en torno a 1,30 pesos el litro.
Los tamberos sostienen que el valor que perciben se mantiene prácticamente en los mismos niveles desde julio de 2010, reclaman un aumento del 25 por ciento.
“Si bien es cierto que existe un convenio firmado por el cual se fija el litro de leche en 1,41 pesos, la verdad es que ese precio sólo lo cobran los grandes tamberos, los pequeños productores perciben en la media 1,30 o 1,35 pesos”, explicó Guillermo Giannasi, titular de la mesa lechera de la Federación Agraria Argentina. Y sostuvo que “en función de lo que se está cobrando la leche en la góndola y del precio internacional de la leche en polvo, deberían estar pagándonos 1,70 pesos el litro de leche”.
"DISTORSION NOTABLE"
La referencia entre el precio de los lácteos en los supermercados (unos 4 pesos) y el valor que reciben los productores, es uno de los puntos que exponen continuamente por los ruralistas para enarbolar el reclamo. “Hay una distorsión notable”, dijo Giannasi, quien además enfatizó en el hecho de que “los intermediarios son los que realmente hacen un gran negocio”.
En ese sentido, el ruralista anticipó que –tal como lo resolvió la FAA el 3 de febrero- si no se reacomodan los precios, se tomarán medidas de fuerza “que estén orientadas a informar a la población de quiénes son los responsables de que un insumo vital como la leche sea inaccesible para muchas familias”.
Los tamberos no descartan protestas similares a las realizadas durante el conflicto entre el Gobierno nacional y el sector agropecuario, cuando se llegó a regalar leche en distintas localidades del interior bonaerense.
Por su parte, el presidente de la Unión de Tamberos de Argentina, Emiliano Amondarain, agregó que los incrementos en los insumos han hecho que desde mediados del año pasado a la actualidad ha habido una “pérdida total en la rentabilidad”. “El 2010 fue un buen año por las reservas y los precios, pero la situación por el aumento de costos cambió desde hace meses”, dijo a DIB Amondarain, quien agregó que para recuperar el margen de ganancia “el litro de leche tendría que estar como mínimo en 1,60 pesos”.
El referente tambero fundamentó que es necesario un aumento ya que “al haber tenido una primavera seca, la pastura no fue buena, el maíz no rindió lo esperado, y eso hace que los costos en insumos sean altos y vayan a seguir aumentando”.
Amondarain también reconoció que los productores de las diferentes cuencas lecheras nucleados en la Unión de Tamberos de Argentina, plantean la necesidad de tomar medidas de fuerza, y al respecto sostuvo “que vayamos a la protesta dependerá de si se realiza una recomposición en los precios de inmediato”.
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