17 de enero de 2009
Delfa Sosa, hermana del trabajador rural asesinado el 14 de enero de 2003 en un campo cercano a Vela, pidió justicia y planteó la hipótesis sobre que su hermano vio algo que no debía.
Asimismo indicó que la última diligencia conocida fue la extracción de sangre a un sobrino de la víctima.
“El trabajaba en el establecimiento de la señora Villamayor. Roque vio algo que no debía y por eso lo mataron”, argumentó la mujer en declaraciones al programa “Examen final” por AM1560 Tandil que conducen Rodrigo Revillo y Guillermo Liggerini.
“No tiene perdón de Dios él que le hizo eso. Duele mucho, lo mataron o lo mandaron a matar. La investigación se ha quedado. Molestan mucho a los sobrinos, a la familia, hay que buscar por otro lado. Les hacen sacar sangre, los querían llevar a Azul. Los chicos dicen que no tienen nada que ver”, dijo más adelante.
Delfa dijo que su hermano “llevaba 17 años en el campo, como trabajaba el pobre. Venía a visitarme una vez por mes. Para robarle no fue, porque tenía 20 pesos en el bolsillo y el reloj. No se si lo mataron ahí o lo mataron en otro lado y después lo tiraron”.
Respecto de la indiferencia de la gente dijo que prevalece “el no te metas. Había un tractorista que algo tuvo que haber visto. Faltó una varilla de madera. Nunca apareció, le echaron la culpa a un croto, que va a ser un croto. Algún día se va a saber. El que lo hizo no tiene perdón de Dios”.
Cómo fue el crimen Roque Baltasar Sosa apareció muerto el martes 14 de enero de 2003 en un campo cercano a María Ignacia, en el partido de Benito Juárez, a raíz de los golpes de un objeto contundente recibidos en el cráneo y la espalda.
En principio, quienes lo encontraron estimaron que había perecido por causas naturales, pero la operación de autopsia reveló claramente los verdaderos motivos del deceso.
Recaratulada la causa como “Homicidio”, comenzó la búsqueda y aún hoy se siguen atando cabos. En el lugar donde el peón rural reparaba una tranquera de alambre, nada se pudo hallar de él o los homicidas. Ni siquiera el objeto contundente con el que fue ultimado.
No obstante, en el marco de la causa se detuvo a Juan Carlos Ramírez (44), un caminante encontrado en la zona. Al popularmente conocido como “croto”, oriundo de Claraz, no se le logró probar vinculación alguna con el homicidio.
El hombre fue sometido a exámenes psiquiátricos, cuyos resultados motivaron su derivación a un centro neuropsiquiátrico, de donde logró escapar.
Posteriormente, una persona que declaró en la causa fue procesada por falso testimonio.
Algunas que otras diligencias y muchas incógnitas, que por el momento no tienen respuestas.
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