19 de marzo de 2015
Mientras los investigadores procuran establecer algún vínculo entre quienes concurrían al clausurado Club San Martín y que alguno de los parroquianos haya actuado como datero o entregador de Pablo Martínez, desde las cámaras de seguridad ubicadas en la zona no pudieron obtener ningún dato de interés para la pesquisa.
Un avezado efectivo policial que está aportando su experiencia en el trabajo de investigación en la causa por el crimen de Martínez y que pidió absoluta reserva sobre su identidad para no tener problemas con sus superiores, fue lapidario en cuanto al magro aporte que dan las cámaras de seguridad para trabajar en la investigación, “son una cag...” definió sin eufemismo.
Mencionó el interlocutor que se observa el movimiento de autos, pero no se puede determinar la patente de los mismos.
Sostuvo el informante que no se pudo conseguir nada de las cámaras ubicadas en avenida Lunghi y Del Valle; De Roxas y Lunghi; Pujol y Lunghi; Dante Alighieri y Lunghi y Azucena y Lunghi.
En cuanto a la principal hipótesis de trabajo se procura establecer si desde el círculo de concurrrentes al clausurado club San Martín partió el dato que derivaría en el final trágico de Martínez.
A su vez también se conoció de manera extraoficial que la víctima, por lo declarado por algunos parroquianos solía hacer alarde de sus rachas positivas en el juego y de ello habría tomado nota algún sujeto para dar el golpe.
Hay firmes indicios que en la semana había obtenido ganancias de entre 70 y 80 mil pesos en el juego, aunque aún no se pudo establecer si efectivamente tenía la suma encima cuando fue abordado por los dos sujetos en la fatídica madrugada del lunes último cuando llegaba a su domicilio en avenida Lunghi Nº812.
En cuanto al rol de quien trasladó a Martínez hasta la esquina de avenida Lunghi y Chienno, está totalmente alejado de la causa. El amigo de la víctima detuvo su vehículo en la esquina y tras bajar Martínez siguió por Chienno, escuchando los disparos a una cuadra de la mencionada esquina. Además no observó nada anormal cuando bajó del auto Martínez.
El hecho que los asesinos hayan estado esperándolo en inmediaciones del domicilio permite inferir que contaban con datos precisos sobre el domicilio de la víctima e hicieron un trabajo de inteligencia preciso para sorprenderlo con fines de robo.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario