26 de septiembre de 2026
En el mes de la prevención del suicidio, hablamos con la Licenciada en Psicología Eliana Menna sobre las pautas de alarma y cómo podemos abordar una problemática que nos atraviesa a todos como sociedad. Y allí aparecen palabras y acciones simples, pero que se están volviendo poco habituales: escucha activa, estar cerca, no tener miedo, no juzgar, acompañar, proponer una pausa y también silencios.
Hace poco más de un año en el marco del Septiembre Amarillo y del Día de la Prevención del suicidio, contábamos en La Lupa Random la historia de Lili y su hija Lucia (ir a la nota) Para este año, la intensión era que La Lupa Random sea agente multiplicador de información sobre la problemática del suicidio.
La Licenciada Eliana Menna, quien trabaja en el Sistema Integrado
de Salud Pública, tuvo la disponibilidad para charlar con nosotros sobre una temática
de la que no todos están dispuestos a hablar.
Hay temas que nunca son fáciles de abordar, la muerte es
uno y si encima se trata de una decisión, el peso es mayor. Pero en contraposición
a eso, una de las soluciones para la prevención, es hablar y propiciar espacios
de escucha.
La puja entre lo que no decimos y necesitamos decir; la
lucha entre la pulsión de vida y la pulsión de muerte; la contradicción entre lo
que minimizamos o lo que maximizamos.
Y ante tanta corriente opuesta, hacemos como que no...pero
hoy desde la Lupa Random les proponemos que miremos de frente todo esto que nos
pasa (porque nos pasa a todos) y nos atrevamos a darnos y dar esa posibilidad
de estar para otros, de crear redes y de pedir ayuda.
"No hay que tener miedo a hablar, hay que desmitificar un
poco esto de que, si el tema está en agenda, los casos se multiplican. Lo que sí
es importante es hablar desde la responsabilidad que uno tiene como ciudadano,
yo en especial como profesional de salud. No hacerlo desde el morbo, desde el
prejuicio o buscando una causa o un culpable", comienza contando la Licenciada en
psicología, Eliana Menna.
Para introducirnos en el tema algunos datos que nos dan
un panorama, indican que: "es una problemática compleja, según el sistema de vigilancia
de salud de la Nación el suicidio, es la principal causa de muerte desde el 2025
de jóvenes de 20 a 35 años, superando a los accidentes de tránsito, encuadrando
estos números en muertes violentas", menciona.
Y agrega, "otra de las estadísticas que marcan la importancia
de tener el tema en agenda y buscar cuál es la mejor manera de prevenir, también
es del Sistema de Vigilancia de Salud, e indica que en el país se han producido
5209 muertes por suicidio, eso quiere decir que por día han fallecido por esta
causa, 14 personas. Es un montón".
El impacto es aún mayor cuando pensamos que detrás de ese
número diario de 14 personas, hay familias, trabajos, amigos, allegados que se
ven afectadas y que "después de un evento así, son personas que pueden estar en
riesgo, por eso es tan importante prevenir".
Pero en salud, nada es matemático y mucho menos en lo que
a sentimientos, emociones o pensamientos respecta, es por eso que es muy
importante, primero no tener miedo a hablar y después, tener mirada y escucha,
atentas.
"La prevención es en comunidad, debemos implicarnos,
conocer las señales de alarma, pensar en cómo podría uno construir red para
sostener al otro y también para uno, porque ¿Quién no está un poco roto?", se
pregunta con toda razón Eliana.
No hay una sola razón que lleva a las personas a pensar
en morir como una solución, sino que hay una multiplicidad de causas y aunque
muchos pensamos que es un acto inconsciente, la licenciada nos habla de que "conlleva
una planificación, es el resultado de un malestar gestado durante bastante
tiempo. Muy pocos son los casos de actos impulsivos y quizás dentro de algún diagnóstico
de salud mental. Pero las estadísticas evidencian que son actos premeditados,
la persona que elige quitarse la vida, viene pasando por tristezas, fracasos,
angustias, frustraciones y a eso se le puede sumar el aislamiento. Empieza con
algunos pensamientos como 'me gustaría no estar', 'quizás si yo no estoy..', y así,
se empieza a gestar, si a eso se le suma la soledad, todos se complejiza.
Entonces la mirada atenta, el acompañamiento y la escucha en ese proceso, nos
puede poner en alerta".
"Lo primero que uno puede hacer cuando escucha que
alguien quiere desaparecer, es invitarlo a hacer una pausa. Tener otro que
pueda devolver un 'no está bueno lo que te pasa, busquemos ayuda' y quizá, a
partir de eso, empezar a armar una red. Hablar con algún compañero o compañera
de trabajo y decirle, "a fulano no lo vi bien, me dijo tal cosa" y ya hay otras
miradas y soportes."
Y allí se presenta un gran desafío para todos, porque hay
que poder construir una red o comunidad en medio de una sociedad que nos invita
permanentemente al individualismo y el sálvese quien pueda.
"Hay que llegar antes a estas problemáticas, lo ideal sería
que como comunidad podamos adelantarnos previniendo, en centros de salud, en
colegios, clubes. Abrir el diálogo, que a las personas les sea más simple poder
contar."
LAS ALERTAS
"Todos podemos hacer algo estando atentos, fortaleciendo vínculos.
Facilitar espacios para hablar de padecimientos, sufrimientos, que pueda
circular la palabra, libre de juicios. Es normal sufrir por algo, bueno que sea
normal también contarlo.
Prestar atención al aislamiento o retraimiento, si
alguien antes era de contar lo que le pasaba y deja de hacerlo o si dejan de
hacer lo habitual."
Otras señales pueden ser: Desinterés o desmotivación; Crisis
de llanto repentinos; Desesperanza o ideas negativas persistentes, Sentimientos
de tristeza, soledad, debilidad. Auto percibirse como una carga para otros.
Cambio del sueño y la alimentación. Irritabilidad sostenida.
LA ADOLESCENCIA
"El uso de las tecnologías, requiere de un esfuerzo extra
del adulto para invitar a nuestros hijos a que puedan generar vínculos reales.
Pero somos adultos, que también estamos atravesados por la fragilización de los
vínculos y sobre demandados por muchas otras situaciones. Otra de las cosas en
las que tal vez estamos equivocados es en poner una mirada adulta sobre la problemática
de niños o adolescentes, con lo que tendemos a no validar lo que les está
pasando o minimizar una emoción, en vez de acompañar.
Para contrarrestar esto, a mí me gusta mucho hablar de la
disponibilidad, decirle a los chicos o chicas, bueno acá estoy. Porque sabemos
que los adolescentes no es que van a aceptar un plan con nosotros, pero sí que
sepan que estamos. No te voy a invadir, pero tampoco te voy a dejar sólo",
sugiere la Licenciada Menna.
NUMEROS DE INTERES
Llamá al 0800 222 5462: Línea telefónica que brinda atención y acompañamiento a las personas que requieran asistencia y/o derivación en salud mental. La línea es gratuita y funciona de Lunes a Viernes de 8 a 23:59 horas. Y los fines de semana de 10 a 22 horas.
Línea Hablemos, un servicio de primera escucha, contención y orientación para varones. Podés llamar o enviar mensajes de lunes a viernes de 9 a 17 horas, al 221 602 4003
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La decisión llegó tras una votación anónima entre los padres de los participantes de la categoría Escuela.