8 de febrero de 2022
La presencia del héroe de la Copa Davis, del fenómeno que
le discutió la hegemonía a los gigantes de esta época, Federer, Nadal y Djokovic,
comenzó a respirarse desde temprano en los alrededores del estadio, con
muchísima gente yendo y viniendo, el tránsito vehicular complicado y la
irrupción de los "trapitos" por primera vez en mucho tiempo.
El anuncio de su posible retiro, un momento que sus
fanáticos veían venir pero que no dejó de sorprender, fue el detonante que
motivó que se agotaran las entradas para el martes tres días antes, algo que no
se lograba desde la época de 'La Legión'.
Sus presencias en el circuito cada vez más esporádicas
aumentaron la ansiedad del público que además no lo disfrutaba en Buenos Aires
desde 2006, cuando era un pibito de 17 años que prometía, lejos de las hazañas
que lograría después.
Por eso se acercaron a verlo desde Gabriela Sabatini
hasta otros destacados del deporte como Sergio "Oveja" Hernández, el
ex DT del seleccionado de básquetbol, con su pareja la ex Leona, Noel
Barrionuevo. También desde el fútbol estuvieron Enzo Pérez y Hernán Crespo.
La presencia "Xeneize" para un fanático de Boca
como "Delpo" no faltó en el estadio porteño, con Sebastián Battaglia,
a la cabeza junto a su ayudante de campo, Juan Kuproviesa. Tampoco faltó
Rolando Schiavi, amigo personal del tandilense.
En su salida a la cancha tronó el "Delpo,
Delpo" y también otro clásico: "Y pegue Delpo, pegue", seguido
de una estruendosa ovación, posiblemente la última si cumple lo que anunció
respecto que -después de Río de Janeiro- le dirá adiós al tenis.
Del Potro, el de la derecha temible y el corazón enorme,
el último gran ídolo del tenis celeste y blanco, levantó varias veces sus
brazos para saludar a los hinchas que agotaron todas las entradas, desde las
generales a 1.500 hasta las preferenciales -VIP-, que superaban los 20 mil
pesos cada una. Es que nadie se quería perder su regreso.
No faltó, cuando era claramente dominado por Delbonis, el
pedido ocurrente de un fanático al tenista de Azul: "Fede ya nos diste la
alegría más grande de la historia, danos otra y perdé esta noche por
favor", le imploró.
La "Torre de Tandil" lo logró, volvió a jugar
al tenis y revolucionó el ATP porteño. Primero en un día habitualmente
tranquilo como un lunes, cuando convocó más gente durante la hora que le dedicó
a entrenarse que la que había en la cancha central, y luego con este martes
inolvidable.
Suele decirse siempre que un deportista profesional muere
dos veces, la primera cuando se retira, cuando le pone fin a su carrera, y
'Delpo' está en esa etapa difícil en que una decisión que probablemente se
acelere en las próximas semanas, a no ser que ocurra un milagro y encuentre
solución a la lesión que lo persigue en la rótula derecha.
"Tomala vos, dámela a mí, volvió la Torre de Tandil" fue la canción que más entonaron sus fanáticos cuando la derrota era irreversible, como símbolo de una noche de reencuentro con el ídolo.
Fuente: Telam.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario