25 de junio de 2015
Con motivo de cumplirse el aniversario de la UCR , mañana a las 19.30 en el Comité Tandil de la Unión Cívica Radical se distinguirá a Hipolito Solari Yrigoyen, por lo que se invita a afiliados y adherentes. La invitación fue formulada por el presidente del Comité, Matías Civale.
Solari Irigoyen desempeñó dos mandatos como en Senador de la Nación.
Integró el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas entre 1999 y 2002.
En 2008 fue elegido Presidente de la Convención Nacional de la UCR.
Fundador del movimiento de Renovación y Cambio.
Sufrió dos atentados por parte de la triple A.
Fue detenido en reiteradas oportunidades por razones políticas
Activista reformista en la Universidad. Miembro de la Unión Cívica Radical, partido que lo llevó a desempeñarse en dos oportunidades como senador de la Nación.
En los años 1973 y 1975 sufrió sendos atentados por parte del grupo parapolicial Triple A y en 1976 fue detenido-desaparecido por la dictadura militar para ser luego expulsado del país. Con él permaneció también detenido-desaparecido Mario Abel Amaya, quien murió como consecuencia de las torturas sufridas. Luego de su expulsión, Solari Yrigoyen se radicó en París, donde permaneció hasta la restauración de la democracia en 1983.
Hombre de la democracia y férreo defensor de los derechos humanos, Solari Yrigoyen es, a pesar de todo lo vivido, una demostración concreta que los hombres y mujeres pueden ser coherentes en sus ideas y consecuentes en sus actos.
Ha sido y es, el Doctor Hipólito Solari Yrigoyen, uno de los dirigentes de nuestro país que más y mejor conoce dos de las problemáticas fundamentales que han marcado a la democracia Argentina desde 1983 a la fecha: el primero es la violación de los derechos humanos por parte del terrorismo de estado, encarnado en fuerzas militares, para militares y de seguridad, como así también el juzgamiento de sus responsables. El segundo punto y no menos destacado, es el reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, un tema en el cual Solari Yrigoyen ya era una especialista antes que los militares del último proceso encarnaran la locura de un enfrentamiento bélico con el Reino Unido.
Es cierto que su figura esta ligada a la Unión Cívica Radical, por formación y por convicción, pero su visión política, jurídica y humana de la sociedad chubutense lo han llevado a plantear sus ideas más allá de las banderías políticas. Su oposición a la instalación de Aluar en Puerto Madryn, a principios de la década de 1970 y los cuestionamientos realizados al modo en que el estado provincial otorga concesiones para la explotación de los recursos naturales, son ejemplos de esa conducta.
Recorrer la vida y la trayectoria de Hipólito Solari Yrigoyen es un buen camino para aquellos jóvenes que intentan conocer los hechos fundamentales de la historia política de nuestro país durante los últimos 50 años. Este dirigente formo parte del núcleo fundacional del movimiento Renovación y Cambio de la Unión Cívica Radical que tuvo como principal figura a Raúl Alfonsín, pero su tarea como abogado se extendió a otros sectores, siendo representante de sindicalistas vinculados a otras corrientes de pensamiento, como Agustín Tosco y Raimundo Ongaro,
Su activa participación en defensa de los derechos humanos, como abogado de presos políticos y su rol como Senador, desde donde se opuso a las reformas laborales que otorgaban mayor poder a las organizaciones sindicales afines al poder, le valieron múltiples ataques. Hacia fines de 1973 Solari Yrigoyen realizó en el Congreso Nacional una prolongada exposición en la cual cuestionaba las reformas que el gobierno planteaba sobre la legislación laboral vigente. El dirigente utilizo casi 4 horas para demostrar que el gobierno, a través de la reforma, consolidaba el poder de la burocracia sindical sobre los trabajadores. Aquella exposición genero distintas repercusiones, entre las que se destacó las consideraciones del sindicalista Lorenzo Miguel, quien no dudo en calificar a Hipólito Solari Yrigoyen como “el enemigo público número uno”.
Pocos días después, el 21 de noviembre de 1973, Solari Yrigoyen sufrió el primer atentado. Aquel mediodía, hace casi 40 años, el por entonces Senador encendió el motor de su Renault 6 en la cochera del primer piso del garaje de su casa, en Marcelo T. de Alvear 1270. Una bomba colocada en el auto le destrozó las piernas y no lo mató de milagro. Aparecía en escena la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), un grupo creado al amparo del poder de turno por el entonces Ministro de Bienestar Social, José López Rega e integrado por policías retirados, militares y matones a sueldo, que sembró el terror a fuerza de amenazas y crímenes, triste prólogo de la historia sangrienta que completarían las Fuerzas Armadas desde 1976.
Lo que seguiría no sería mejor para Solari Yrigoyen. Fue secuestrado y desaparecido el 17 de Agosto de 1976, junto al abogado y dirigente radical Mario Abel Amaya. El país ya era conducido por la dictadura y ambos fueron llevados a Bahía Blanca, donde fueron torturados en un centro clandestino conocido como “La Escuelita”. La presión internacional generó que fueran “blanqueados” y puestos a disposición del Ejecutivo. Fueron trasladados al penal de Rawson, donde siguieron las torturas contra Solari Yrigoyen y Amaya.
Los tormentos provocarían un deterioro insalvable para la salud del Doctor Amaya, quien fallecería en Octubre de 1976 en la Cárcel de Devoto, en Buenos Aires. Solari Yrigoyen sería liberado y expulsado del país en Mayo de 1977 y estaría forzosamente exiliado del país hasta el retorno de la democracia.
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