22 de noviembre de 2012

Locales

Locales. La Usina se niega a darle luz a la cooperativa Ronicevi

Siempre hay espacio para una sorpresa más. La Usina desconoció el oficio de la jueza que había ordenado la reconexión de energía eléctrica a Ronicevi, en donde los trabajadores dejados en la calle por el propietario de la vapuleada metalúrgica se organizaron en una cooperativa e intentan recuperar la fábrica indica el portal políticatandil.com y destaca que sería la Cámara Empresaria la instigadora de la negativa.

El movimiento de fábricas recuperadas fue avanzando en el país hasta transformarse en una opción real y efectiva contra el vaciamiento de las empresas generado en contextos de crisis y falta de control del Estado. En Tandil hay ejemplos y exitosos. Ronicevi es un caso típico de vaciamiento con la complicidad de un Estado que mira para otro lado y una Justicia que suele dejar hacer. Sus trabajadores aspiran a lo que han logrado, por ejemplo, sus compañeros de Impopar, y para ello requirieron de todos los apoyos posibles, pero no todas las puertas se abrieron.

Los trabajadores solicitaron la reconexión del servicio eléctrico para poder probar los equipos y así organizar y establecer un plan de recuperación que deberá ser presentado ante el síndico. La Justicia compartió esta necesidad y expidió un oficio donde le solicita a la Usina el abastecimiento de energía.

Sin embargo, la Usina -ese proyecto institucional progresista y promotor del desarrollo que pusieron en marcha los pioneros del desarrollo productivo de la ciudad- se negó. Habría pedido a la Justicia más detalles acerca de los motivos que justifican su decisión. En otras palabras: tiraron la pelota hacia adelante, estiraron los tiempos con la esperanza que los trabajadores bajen los brazos.

En el fondo, aspiran al fracaso de la iniciativa. La empresa con origen cooperativo (mixto) asume el rol de pariente rico y se olvida de su pasado. Es el “esclavo con látigo” de esta historia.

Pero lo que es peor, la conducción de la empresa, cargo político que depende del Gobierno local, dio argumentos criticables. Les habría dicho a los trabajadores que si no pueden pagar ellos sus facturas de luz domiciliarias cómo pensaban pagar las facturas de la empresa. Ese celo no fue mostrado oportunamente cuando la empresa en su etapa privada dejó una cuantiosa deuda.

Lo cierto es que la conducción política de la Usina tiró el lazo al sector privado. Aseguran que son los socios de la Cámara Empresaria los que se niegan a la reinstalación del servicio a la cooperativa. Y es posible. Allí tampoco es muy fácil encontrar ánimos favorables a las iniciativas de las recuperadas, cooperativas y movimientos populares. Se trataría, más que nada, de una cuestión sectorial.

No se han hechos famosos por salir a criticar los vaciamientos. Se trataría de “pares” que sufren los vaivenes de la economía. La Cámara tiene sobrados antecedentes de autoridades “fundidas” en su emprendimientos privados y sostenidos con suculentos sueldos de “directores” eléctricos.

Pero ahora se trataría de un paso sectorial más arriesgado y criticable: apostar a que los trabajadores no recuperen una fuente laboral, a no darle ni siquiera la chance de probar sus equipos para proponer un plan de reactivación. Apuestan al desempleo.

Entre tanto, el Gobierno local mira para otro lado. Como responsable principal de la Usina, como máximo accionista de la empresa, desconoce el esfuerzo de medio centenar de personas por recuperar su ingreso y no se involucra. Y entonces colabora con una mirada “corporativista” que se fortalece sobre la necesidad real de los trabajadores. Fuente políticatandil.com

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil