5 de septiembre de 2014
Un delincuente que intentó asaltar una despensa barrial junto a un cómplice debió ser hospitalizado de la paliza que recibió cuando el esposo de la dueña del comercio junto a vecinos que acudieron en ayuda lograron quitarle el arma y mediante golpes lo inmobilizaron hasta que llegó la policía. Los efectivos policiales llamaron al servicio de emergencias para que una ambulancia llevara al malogrado ladrón que quedó tendido en el piso por la tunda recibida.
El hecho se produjo ayer poco después de las 17.30 en el pequeño comercio de barrio ubicado en Azucena 977, donde una familia posee un comercio en la parte delantera de la vivienda.
Pelagia Flores Cosio(50), de nacionalidad boliviana, se encontraba en el local comercial junto a su hija y una beba, mientras que su esposo estaba en la cocina ubicada en la parte posterior de la despensa.
Ingresaron al negocio dos delincuentes uno, portando una pistola 9 milímetros y amenazaron a la mujer para que les entregara la recaudación.
La mujer comenzó a gritar por los nervios, pedido de auxilio que fue escuchado por la pareja y por los vecinos.
De inmediato se registra un forcejeo entre el sujeto que portaba el arma y se producen dos disparos sin que se registraran lesionados.
La llegada de los vecinos puso en fuga al segundo ladrón, mientras que el portador del arma sufrió las consecuencias de la ira vecinal recibiendo golpes con cuanto elemento tuvieron a mano.
Fue tal la golpiza que el malhechor, identificado como Claudio Gabriel Reyes(38), quedó inmovilizado y tendido en el piso con un corte profundo en la zona del cuerro cabelludo, al parecer provocado con un hierro, y una herida cortante en un dedo de la mano derecha.
Reyes fue llevado en ambulancia al Hospital Municipal Ramón Santamarina donde tras ser curado de las lesiones sufridas a consecuencia de la paliza vecinal, fue llevado a la Seccional Segunda donde quedó alojado en el marco de una causa por “tentativa de robo calificado por el uso de arma de fuego y abuso de arma”.
Cabe mencionar que el arma secuestrada en el lugar, una pistola calibre 9 mlm, tenía pedido de secuestro en una causa originada en jurisdicción de la Seccional Primera. Se trata de un robo domiciliario ocurrido el 5 de agosto en Tacuaría 141, hecho en el que resultó damnificado Ariel Roberto Pichardo.
A su vez contaba con pedido de captura activida en el marco de la causa 1/11523 caratulada “Reyes Claudio Gabriel s/robo simple en concurso real con agravado por el uso de arma” de Tandil.
Asimismo estuvo preso por un homicidio cometido en 1997, en el que resultó víctima un camionero y que se produjo en un bar ubicado en calle Maritorena en el marco de una discusión del momento.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario