3 de enero de 2015
Muchas casas consignatarias de la Provincia de Buenos Aires se perdieron en los siglos 20 y 21, situaciones que en muchos casos fueron ocasionadas por compradores matarifes, frigoríficos e invernadores.
Allá por el Siglo 20, en los años 1.954/58, quién escribe trabajaba en una Cooperativa Consignataria, realizaba remates mensuales de 1.200 vacunos por mes en los remates ferias, en las instalaciones de la Sociedad Rural de Tandil, ahí conocí a varios compradores que venían de Gran Buenos Aires y Capital Federal, como Victorio Campolo, Frigorífico Vivoratá, Suiwft, Wilson, Anglo y CAP entre otros.
Generalmente los remates salían bien, con excelentes precios, hasta que un día se vino la noche y se empezó a no poder cobrar la hacienda de remates anteriores. Eso provocó un golpe bajo para las consignatarias, grandes pérdidas, con la reducción total de las ventas mensuales y volver a empezar de nuevo con mucha cautela, hasta pasar el mal momento que la casa consignataria había tenido.
Ya en esa época todas la Casas Consignatarias, se guiaban por los informes de la Cámara Argentina de Martilleros y Consignatarios de Ganado. Algunos informes eran positivos y otros no, porque no había garantía para poder vender. Luego vinieron otros compradores como SaenzPierre SA, Scavino SA, Rubinstein, Humberto Carfles, Caro Hnos, Frig. y Mat.Azul SA, Frig.Pedro Hnos SA, Subpga SA, Fernando Balmaceda SA, Vacunos Argentinos SA, Frig.del Sur, Lasa y Zamora SA, Dante Longhi e Hijos, Frig.Amancay SA, Frig.Yaguané SA, Frig.Miramar SA, entre otros y siguió pasando los mismo. De todos estos compradores que he nombrado, habrán quedado un 20% en pie para seguir operando y el resto se presentó en quiebra fraudulenta y no le pagaron a ninguna Casa Consignataria danmificada. Es por eso que durante 50 años han desaparecido unas 150 casas consignatarias de la Provincia de Buenos Aires y provincias aledañas. Ultimamente hace 5 meses cerró una consignataria en General Belgrano, con un movimiento mensual de 8.000 vacunos de invernada, cría, consumo y conserva con ventas en esa localidad y otras zonas de la Provincia de Buenos Aires.
La mayoría de las Casas Consignatarias están amparadas por datos e informes, de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado, Centro de Consignatarios de Productos del País y Asociación de Casas Consignatarias de Azul de la Provincia de Buenos Aires. Es evidente que hay una frustación que no coincide con los informes sobre los compradores que asisten a cada remate. Ya han pasado años y estamos en el siglo 21 y todo sigue igual. Antes había un controlador que era Junta Nacional de Carnes; hoy no hay nada de garantía de los gobiernos anteriores, como del actual. No se han tomado en cuenta lo que provoca una pérdida para una consignataria. En este momento una jaula de terneros de invernada (50), cuesta $250.000 y una jaula de vacas tipo manufactura vale $120.000 y estas pérdidas quién las ampara. Ni el Gobierno actual ni los políticos, no se han preocupado jamás por la operatoria de las casas consignatarias. Solamente se han limitado a cobrar impuestos de cada operación , sin ninguna clase de garantías para su cobro final que requiere cada lote de hacienda vendida. Texto y fotos Anselmo Juárez
Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario