6 de septiembre de 2026
Asimismo, las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 17,6%.
Durante el mes de agosto, las ventas en los comercios minoristas pyme tuvieron una caída interanual del 0,2% en términos reales. A su vez, la medición frente al mes anterior reflejó una baja del 2,7%, con lo cual la actividad acumula un descenso del 2,4% en lo que va del año.
Esta dinámica negativa en la comparación interanual
respondió a la reducción del poder adquisitivo por los incrementos en las
tarifas de los servicios y por el endeudamiento familiar. Además, el menor
movimiento posvacacional y la pérdida de tracción de los ingresos disponibles
acentuaron la cautela del consumidor, limitando las operaciones comerciales a
gastos indispensables.
Al analizar el balance cualitativo sobre la
evolución interanual de los comercios, el 47,4% de los dueños consultados
indicó que su nivel de actividad se mantuvo en relación con el mismo período
del año previo. Dicho registro evidencia una merma de 0,7 puntos porcentuales
en comparación con la medición del mes anterior. En paralelo, la proporción de
respuestas que reportó un empeoramiento en las condiciones de su negocio ascendió
al 46,5%, reflejando un incremento de dos puntos porcentuales frente al 44,5%
constatado en julio. Por último, la fracción de pymes que tuvo una mejora en su
desempeño operativo representó únicamente el 6,1% del total de unidades
relevadas durante el período.

En cuanto a las proyecciones para los
próximos 12 meses, el 43,9% de los encuestados prevé que su situación económica
continuará sin modificaciones, lo que implica una reducción de 2,4 puntos
porcentuales en la lectura neutra respecto al informe precedente. Por su parte,
el 42,8% estimó un escenario futuro superior -mostrando una variación marginal
frente al 42,4% de julio-, mientras que el 13,3% restante espera un deterioro.
Finalmente, en lo concerniente a las decisiones de financiamiento y destino de
fondos, el 57,9% consideró que no es momento para concretar inversiones en su
firma, en tanto que un 28,6% no fijó postura al respecto y un 13,5% respondió
afirmativamente a dicha consulta.
En el desagregado sectorial, cuatro de los
siete rubros medidos presentaron tasas de variación interanual positivas. La
suba más pronunciada correspondió a Perfumería (+12,8%), ubicándose luego
Textil e indumentaria (+6,4%), Calzado y marroquinería (+1,2%) y Ferretería,
materiales eléctricos y materiales para la construcción (+0,3%). Por el
contrario, tres sectores registraron bajas frente al mismo período del año
previo, con la mayor caída en Bazar, decoración, textiles para el hogar y
muebles (-4,8%), seguida por Alimentos y bebidas (-2,5%) y Farmacia (-0,5%).
El índice general de ventas minoristas
informado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mide las
ventas realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad.
Durante agosto se detectó que las ventas
online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un
incremento interanual del 17,6% y una leve suba intermensual del 0,4%.

El desempeño minorista de agosto reflejó la
persistencia de una demanda condicionada por el peso de las tarifas y el
endeudamiento familiar acumulado. Si bien los comerciantes reportaron compras
puntuales en panificados, indumentaria infantil y regalería a raíz del
calendario escolar y festivo por el Día del Niño, estas operaciones no
alcanzaron el volumen necesario para compensar la caída general del consumo en
los rubros masivos. De este modo, las transacciones continuaron acotadas a
reposiciones impostergables y tratamientos esenciales, mientras que los bienes
durables, el calzado formal y los artículos de mayor valor permanecieron postergados
bajo un esquema de compra cauteloso y fragmentado.
Desde la perspectiva de la oferta, los
comercios operaron con márgenes de rentabilidad acotados debido a las continuas
actualizaciones en las listas mayoristas, los fletes y la competencia de mercadería
importada de bajo costo. La dificultad para disponer de planes de cuotas sin
interés obligó a multiplicar descuentos por pago al contado, liquidaciones de
fin de temporada y promociones bancarias para movilizar el inventario
existente. Ante este escenario de costos operativos crecientes y límites de
financiamiento en los hogares, las empresas mantuvieron una gestión prudente
del capital, restringiendo la reposición preventiva y evitando nuevas
decisiones de inversión.
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