14 de marzo de 2009

Espectáculos y sociales

Espectáculos y sociales. Los 8 años del comedor de Cacha

En la víspera el comedor que funciona en la Asociación Civil De Corazón Tandilense, más conocido como “el comedor de Cacha”, cumplió 8 años de vida. Su responsable, Stella Maris Cena, indicó que la fecha es muy importante ya que el esfuerzo que se hace a diario es mucho, aunque aclaró que un comedor social cumpla años “no es ninguna buena noticia”.
Con un festejo austero, que no fue más allá de una mateada y una merienda para los más chicos, ayer por la tarde en su sede, ubicada en De los Granaderos 269, Stella Maris Cena –Cacha –, junto a su mano derecha Mirta y a vecinos que a diario concurren al comedor ayer por la tarde conmemoró los ocho años de vida que tiene el comedor.
“Por toda esta cuestión relacionada con la crisis, quisimos juntarnos únicamente por estos ocho años de vida. Para eso no solo le dimos la merienda a los chicos que vienen al comedor, sino que también mateamos con el grupo de mujeres con las que estamos trabajando a diario para tratar paliar muchos de los problemas que atraviesa esta barriada”, indicó Cacha.
De todas maneras, la entrevistada añadió que un cumpleaños de un comedor social “no es algo para festejar porque a esta altura tendrían que estar prestando otras funciones de ONG y no la de alimentar a los chicos. Lamentablemente, si bien estamos dando talleres y asistiendo a gente de este barrio y de otros, la comida a los más chicos la seguimos brindando y con la crisis la demanda ha aumentado”.

HISTORIA
Cacha, recuerda sus comienzos cuando debido a la crisis del 2001 comenzó a alimentar a un grupo pequeño de niños del barrio porque no tenían que comer. En ese entonces, la casa en donde vive con su marido de día era su hogar y a la noche se convertía en un comedor para chicos.
Lo que comenzó siendo una ayuda temporaria hasta que la crisis pasara, se convirtió en algo permanente que sigue hasta nuestros días. Lo mismo sucedió con su casa que debió acomodarse a las circunstancia y fue perdiendo intimidad para poder alimentar a los más pequeños.
Esta situación se mantuvo durante casi siete años, hasta que el año pasado cuando gracias a las donaciones de toda una comunidad, al esfuerzo de Cacha y de su grupo de colaboradores, se inauguró el salón de usos múltiples para que sea utilizado de comedor y de esa manera liberar el living de su casa.

DONACIONES
De todas formas, aun su hogar no fue liberado del todo ya que la cocina se sigue utilizando al igual que el baño. Por eso, el proyecto de Cacha no se culminó con la inauguración del nuevo salón, sino que ahora apunta a la construcción de un baño y una cocina. Para esto, actualmente se están necesitando la donación de materiales de construcción, pero lo más dificil, es solventar la mano de obra.
De esta manera, el sueño de Cacha y de sus colaboradores estará un poco más cerca de ser concretado si al salón construido el año pasado, se le puede anexar la cocina y otro baño. Con estos trabajos, la vivienda y hogar de Stella Maris Cena quedaría prácticamente liberado y los niños y grandes que concurren a diario tendrían su propio lugar para poder comer o hacer distintas tareas sin problemas.
“Cacha” se niega a hablar del dinero que implica el funcionamiento de comedor, pero una muestra de los altos costos y el esfuerzo que eso implica lo da que por mes se preparan unas 4.000 raciones de comida. Pero además, con la llegada del invierno se vuelve a necesitar leña ya que cada dos o tres días se están utilizando 250 kilos de leña. Si bien Desarrollo Social suele aportar algo de leña, no alcanza para semejante demanda, redundando en un problema periódico, que genera dificultades para que los niños tengan un ambiente calefaccionado.

APORTES
Respecto a los aportes que recibe del Estado, cabe destacar que desde que se fundó el comedor no recibe ni desde el municipio ni de la provincia dinero de efectivo. Por eso, el aporte que recibe de la comunidad en general es fundamental para que al día de hoy el comedor de Cacha siga funcionando.
“A nosotros nos pasa lo mismo que al resto de las instituciones de Tandil, no hay presupuesto oficial para que nuestro funcionamiento. Si bien, de la Provincia recibimos algunas becas para manejar un grupo menor de chicos y desde el Municipio nos dieron un subsidio para alimentos frescos, no es suficiente porque cada vez hay más demanda. Por eso, le tenemos que agradecer a la gente de Tandil porque es la que ha sostenido durante estos ocho años el comedor”, explicó Cacha.
Asimismo, sentenció que la crisis se nota cada vez más y eso se notó con el inicio de clases en donde la falta de útiles y de guardapolvos se notó más que otros años. Por suerte, explicó que gracias a la colaboración del senador Néstor Auza, del Movimiento Evita y de ATE, quienes con sus donaciones ayudaron a gran cantidad de chicos en el comienzo del actual ciclo lectivo.
Por último, Cacha, agradeció a toda la comunidad tandilense por su “espíritu solidario” que posibilitó que hoy el comedor de Cacha brinde cobertura a sectores carenciados en donde el Estado no llega con su cobertura.

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