27 de febrero de 2008
A cinco días de comenzar las clases, los comercios que venden productos de la canasta escolar exhiben en su interior largas colas que denotan a padres que dejaron para último momento las compras de los útiles y los uniformes para la escuela de sus hijos.
Si bien ya se había informado por éste medio que los productos escolares se habían incrementado desde un 15 por ciento en adelante, por estas horas, comerciantes ya comienzan a hacer un balance respecto al volumen de ventas. A horas de comenzar un nuevo ciclo lectivo, muchos de ellos ven con buenos ojos que el nivel de ventas no haya disminuido, ya que con el incremento en los valores algunos esperaban algunas bajas en las ventas.
En diálogo con LA VOZ, la encargada de Casa Beige, Liliana Here, señaló en primer lugar que “en comparación con el año pasado la situación es similar, además, al iniciarse las clases tan temprano las ventas comenzaron antes y desde principio de febrero ya se observa buen movimiento. De todas formas, en nuestro comercio las ventas marchan bien”.
Al ser consultada sobre cuál era el comportamiento de los precios, indicó que por lo general las distintas prendas de vestir registraron distinto tipo de suba. Según el producto, los incrementos rondan entre un 10 y un 20 por ciento. “Todo lo que es para el colegio, en comparación con el 2007 ha registrado un incremento considerable”, añadió la titular de Casa Beige.
Según explicó, las prendas tanto para el sector público como para el privado se venden por igual, de todas formas los colegios del Estado están limitados por el tradicional guardapolvo blanco. Mientras que, por su parte, los colegios privados exigen un número mayor de prendas, como puede ser una camisa, un pantalón, el buzo de gimnasia, un saco, un suéter, entre otros.
Asimismo, con respecto al comportamiento de la gente respecto al incremento de los precios, Liliana Here señaló: “por lo general la gente está resignada porque la gran mayoría ya asumió que lamentablemente no le queda otra a la hora de pagar”.
LIBRERÍA
A su turno, la titular de Librería Alfa, Alicia Laco, sentenció: “Desde mi lugar, con respecto a la canasta escolar, siempre digo que todo depende del bolsillo del consumidor. Si bien puede ser básica porque hay cuadernos que valen un peso, para mí la canasta familiar es algo muy difícil de determinar con precisión ya que son muchos los productos que se pueden comprar y con relación a eso son los precios existentes”.
Al ser consultada sobre cuál era el nivel de ventas, a menos de una semana de comenzar las clases, sentenció que en su comercio el nivel de ventas “se mantiene igual”, aunque recién dentro de unos días eso se va a saber con precisión porque las editoriales más importantes comenzaron a entregar los libros unos días más tarde.
Sobre el comportamiento de los precios, añadió que con relación al año pasado aumentaron casi todos. De acuerdo al tipo de productos, el aumento registrado en febrero del corriente va del 15 al 20 por ciento.
“La gente por lo general ya se acostumbró que los precios suben y en su mayoría saben que los índices del Indec son mentira. De todas formas, al igual que como pasa todos los años, la gente se acuerda a último momento y no prevé que comienzan las clases. Esto genera que a pocos días de comenzar el ciclo lectivo la gente se junte en los mostradores. Este es un fenómeno raro, porque la gente por lo general planifica durante todo el año sus vacaciones pero parece que con las clases, de sus hijos, no sucede lo mismo ya que se acuerdo de hacer las comprar a último momento”, concluyó Alicia Laco.
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