6 de abril de 2026
La ocupación hotelera rondó el 55%. El clima, junto a la cercanía con el fin de semana largo anterior, influyó en una afluencia menor a la de otros años. Algunos sectores valoran el impulso económico, pero otros advierten que no alcanzó para hacer una diferencia.
Todo depende del cristal con el que se mire. Siempre, hasta para evaluar el movimiento turístico, hay un vaso medio lleno y otro medio vacío. Semana Santa, tal vez por el clima, la situación económica, la cercanía con el fin de semana largo anterior -o una combinación de todos esos factores-, "no estalló". En eso coinciden los principales operadores de Mar del Plata. Luego, hay quienes cuestionan la moderada afluencia de visitantes, pero también quienes destacan que, si bien "no es el mejor fin de semana", tampoco es el peor, y el movimiento ayuda, empuja e incrementa la caja.
La medición que llevó adelante la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica a mitad de semana arrojó un 55% de reservas, número que surge del promedio de unos 50 hoteles de distintas categorías integrados en la entidad.
Desde la Asociación estiman que el porcentaje se mantuvo durante el fin de semana, aunque entre el lunes y el martes volverán a realizar un sondeo para evaluar el balance final.
En el medio, hubo un factor que claramente no ayudó a la ciudad: el clima. Es cierto que Mar del Plata ofreció condiciones para todos los gustos en estos días -tormentas, jornadas de playa, ratos soleados y tramos nublados y frescos-. Pero, en general, quienes esperaron hasta último momento para decidir si convenía viajar o no, frenaron su impulso. Y eso se refleja en un dato concreto: no abundaron los arribos de última hora sin reserva en los hoteles. Quienes llegaron, más allá del clima, ya lo tenían resuelto.
Algo similar se percibió en el sector extrahotelero, donde la reserva de departamentos se acercó a un promedio del 70%, aunque con una salvedad no menor: la muestra del Colegio de Martilleros contempló puntualmente la zona céntrica, donde una parte importante de las unidades está alquilada por estudiantes desde marzo.
Quienes buscan explicaciones para entender por qué este fin de semana "no fue como otros años", también encuentran una respuesta en el calendario: hace poco, por el 24 de marzo (Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia), hubo otro fin de semana largo. En esa ocasión viajaron casi 120.000 turistas a la ciudad y la ocupación alcanzó el 44,2%. Los visitantes, dicen, "se distribuyeron".
"Es un fin de semana que, si tenemos que analizarlo, no es el mejor. Pero hay que tener en cuenta que se juntaron dos fines de semana largos y eso repartió a la gente, por lo cual termina siendo menos fuerte de lo que pudo haber sido", señalaron desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, a la vez que valoraron el impulso que le da al sector la gente que viajó.
Otros también coinciden en que, más allá del clima y de la proximidad entre ambos feriados, hay una retracción del consumo y una pérdida del poder adquisitivo que resulta inocultable.
En este contexto, el movimiento que registra Mar del Plata ayuda, según algunos, y para otros no mueve la aguja. Hay quienes afirman, también, que el fin de semana "no es bueno, pero podría ser peor". Una vez más, todo depende del cristal con el que se mire.
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