4 de diciembre de 2020
Por Mónica Santino, exjugadora de fútbol, impulsora y
directora técnica de fútbol femenino y referente en el Club La Nuestra de la
Villa 31.
Largo y lleno de obstáculos fue el camino para la
delantera de 23 años. Sabemos que la expectativa de vida para la población
trans no supera los 40 años. Miles de rostros, cuerpos sin nombre han soportado
humillación, destrato y la invisibilidad para andar por el mundo como
fantasmas.
Acceder al juego y al deporte profesional son victorias
rotundas. De las que abren puertas y derriban muros. Acaso el fútbol
protagonizado por mujeres sea el bastión, la referencia, la primera trinchera
de batallas con el feminismo como bandera y marco teórico. Los partidos por
venir son durísimos. Repletos de jugadores y jugadoras que van a esgrimir
argumentos desde la biología, la ventaja deportiva y la constitución anatómica
de los cuerpos. Del otro lado se irá con el corazón en la mano. Con la perspectiva
de derechos. Con saber profundamente lo que significa jugar. Con saber lo que
significa haber luchado por la identidad la vida entera. Saber quién se es. Y
en una cancha de fútbol. Ni más ni menos.
La Asociación del Fútbol Argentino se comportó como todos
los organismos internacionales que rigen al deporte. Solicitó los exámenes de
nivel de testosterona en sangre. Mara fue admitida porque pasó favorablemente
esta prueba. No se uso la Ley de Identidad de Género que rige en Argentina
desde 2012 y es orgullo de nuestra historia de conquistas sociales para el
resto del mundo. Este marco legal elimina las categorías. Habla de
autopercepción y es la revolución que avanza sobre el binarismo. Incomoda,
estalla la estantería donde la actividad deportiva está sentada desde su
origen. Cuestiona privilegios. Y aquí creemos está la centralidad del problema
y el punto de partida de todos los debates. Asumirlo y no gambetearlo es la
tarea.
Mara entrará a la cancha como futbolista profesional y es
orgullo de muchxs. Será la expresión de libertad más concreta y visible de
diversidad en el deporte profesional. Y como tantas otras compañeras escribirá
otra página fundamental de las batallas por la conquistas de derechos de las
diversidades. Como Mariela Muñoz, compañera que habitó esta vida maternando,
como Lohana Berkins que movió las estructuras del patriarcado y sigue abriendo
caminos desde la memoria de quienes la abrazamos. Como Jessica Millaman quien
dio los primeros pasos en las canchas de hockey, como Victoria Liendro que
alienta a jugar desde los potreros y desde los lugares donde se toman
decisiones.
La lista es más larga y va a seguir aumentando. Y no hay vuelta atrás. Tendremos deporte más justo y acceso al juego para todes. Infancias libres de violencia sociabilizándose en un marco de derechos. Y Mara Gómez sabrá que cuando suene el silbato este fin de semana para dar inicio al partido estará escribiendo una nueva época de justicia y libertad.
Fuente: Agencia Telam
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario