20 de abril de 2013
La política finalmente le ganó al deporte. Todos los rumores en la semana previa en la búsqueda de captar votos, se potenciaron en la jornada de un viernes muy agitado, donde se terminó de garantizar el triunfo que se conocería tiempo después. De esta manera el escribano Marcelo Cifuentes quedó consagrado como el nuevo presidente de la Liga Tandilense de Fútbol por el término de los próximos dos años.
Había que apoderarse del sillón de avenida Rivadavia 350 y quien se sentara en él tenía que ser de origen peronista. El Escribano fue el elegido y propuesto en la Asamblea por Santamarina y apoyado por Unicén.
Gimnasia propuso a José Solanilla y acompañó esa mención Excursionistas por lo que se tuvo que ir a una elección, que se sabía que se iba a producir muchas horas antes que se produjera la reunión donde el contador Jorge Pérez Salerno le puso fin a su paso por la Liga.
Angel Menna, como representante de Gimnasia, había pedido mediante una carta que se respetara el artículo 47 del Estatuto de la Liga Tandilense que hace mención al “voto secreto”. Ante esto se pasó a un cuarto intermedio para ordenar la votación y que los presidentes de los distintos clubes pudieran sufragar sin exponer públicamente su preferencia.
El escrutinio determinó que Cifuentes se transformara en la máxima autoridad del fútbol tandilense, por 8 votos contra los 6 que obtuvo Solanilla. Así se le puso final a una semana que tuvo de todo, incluso en las horas previas a la sucesión de Salerno.
CONVENCIDOS
Mucho antes del llamado a la Asamblea ya se sabía que Marcelo Cifuentes sería el nuevo presidente, porque después de mucho trabajo estaban los 8 votos necesarios. Por convicción en algunos casos, necesidad y favores que debieron ser devueltos en otros, algunos dirigentes primero acudieron a calle Mitre al 700, quizás para saludar y felicitar con anticipación a quien luego sería el elegido. De esta manera la política se garantizó un espacio como la Liga, con un manejo al que muchos no estaban acostumbrados, pero que debieron “convencerse” muy rápido sobre cual era la mejor opción.
Del otro lado quedó golpeado una vez más un hombre de fútbol como Solanilla que seguramente no tendrá más ganas de presentarse en futuras elecciones dado que entre los dirigentes “convencidos” hay como en toda elección traidores que esta vez al ser el voto secreto no quedaron expuestos.
LO QUE VIENE
Marcelo Cifuentes estará acompañado por Luis Quintela como vicepresidente primero y Daniel Testa como vicepresidente segundo. El interrogante que surge es saber como hará el Escribano para acomodar sus horarios, atender los reclamos de una Liga Tandilense y trabajar en pos de mejorar el alicaído fútbol doméstico, teniendo en cuenta las distintas tareas que desarrolla con su Escribanía en el ámbito privado, su trabajo en Anses y su vocación política.
Una simple lectura indica que el mayor peso de la gestión recaerá en Luis Quintela (vicepresidente primero) quien se había manifestado a favor de ser el presidente y que lentamente quedó relegado hasta bajar su postulación.
El objetivo previo está cumplido. Había que llegar a la Liga con gente del riñón del PJ, y dar ese golpe aunque sea mínimo que el peronismo derrotó al radicalismo en una elección, fortaleciéndose puertas adentro para ir por las lesgislativas del mes de octubre y buscar el sueño de desembarcar luego de muchos años en la intendencia 2015.
Por ahora todo lo programado va saliendo, quizás a un alto costo como la elección de anoche. El PJ ganó la pulseada de Metalúrgica, el agua en La Elena y la Liga Tandilense, todo en el armado que va construyendo con la principal figura de Diego Bossio. Falta mucho, pero son pasos que muchos creen importantes. Habrá que ver que sucede en el futuro inmediato y cuando los destinos de la ciudad estén en juego y sea el ciudadano el que elija a sus representantes.
IMPOTENCIA
Fue la sensación que tenían algunos de los presidentes en la previa y tras conocerse el ganador. “Cualquiera hubiera sido el resultado no me voy contento porque esta situación no fue normal. Hubo clubes y personas presionadas y eso no es bueno para el fútbol de Tandil. Es una pena pero me siento con impotencia y avasallado” soltó un dirigente que pidió resguardar su nombre.
“La elección fue secreta pero sabemos que la política influyó demasiado”, mencionó otro de los que optó por no quedarse a compartir la picada con qué se despidió a Salerno.
Un gesto vale más que mil declaraciones. Y esos gestos de impotencia en muchos, de nerviosismo cuando vía mensaje de texto le anunciaban que había que cambiar el voto en otros, fue una de las escenas que entregó la noche de ayer.
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