18 de mayo de 2014
Eladio Araujo(84), propietario del comercio “Tienda Araujo” de Napaleofú fue ultimado ayer en horas de la madrugada durante un violento asalto ocurrido en la vivienda de la víctima, mientras que su esposa Nilda González(75) debió ser trasladada al Hospital Municipal Ramón Santamarina, donde quedó internada en observación a raíz de los golpes sufridos.
De esta manera se vuelve a convulsionar la pequeña localidad ubicada a unos 60 kilómetros de Tandil, puesto que hace poco tiempo el ex delegado atacó a balazos a un vecino y luego murió en un enfrentamiento a tiros con el jefe del Destacamento de Policía, quien también falleció por las heridas sufridas
Los ladrones ingresaron por la parte posterior de la propiedad y sorprendieron al matrimonio, exigiéndole la entrega del dinero, aunque Araujo, intentó resistirse al atraco y fue brutalmente atacado por los malvivientes.
Cuando los delincuentes dejaron la vivienda, la mujer salió a pedir auxilio a una vecina, llamándose al sistema de emergencias y la policía.
Al llegar los uniformados corroboraron que Araujo estaba sin vida en la habitación. La mujer fue asistida en el lugar y derivada al Hospital Ramón Santamarina, donde quedó internada en observación. La familia Araujo había sido víctima de otro violento asalto en diciembre de 2012, que fue informado por LA VOZ y que inclusive motivó que se produjera una pueblada en reclamo de seguridad.
De acuerdo a lo que pudo averiguar este medio, la mujer habría gritado que se trataba de las mismas personas que los habían asaltado hace dos años.
Hasta anoche los vecinos no habían aportado demasiados acerca de la forma en que se produjo el ataque, mientras se espera que la mujer se recupere y salga del shock para que declare.
Si bien se activó la alarma del comercio, los vecinos no prestaron atención, porque un sensor se activaba periodicamente, no se sabe si del comercio o alguna casa de las inmediaciones, por lo que no tuvieron en cuenta esta activación.
La autopsia al cuerpo de Araujo se llevó a cabo en la ciudad de Mar del Plata y al parecer el hombre fue ultimado a puñaladas por la espalda, habiéndose encontrado su cuerpo cerca de la caja fuerte, que había sido violentada por los ladrones, aunque no se pudo precisar cuanta cantidad de dinero tomaron los asaltantes que habrían escapado en auto.
En la parte posterior de la propiedad de la víctima se encontraron huellas similares a las de un auto, por lo que se presume que aguardaron allí el momento oportuno para cometer el atraco.
También trascendió que la señora de Araujo, que como se informó está internada en el Hospital Ramón Santamarina, sufrió una importante herida cortante en la zona del labio y al menos habría sufrido un puntazo en el cuerpo.
La alarma se activó cerca de las 4.15 de la víspera y se trabaja con el servicio de calle y la Sub DDI de Balcarce en la investigación del crimen, y a la hora de cierre de esta edición se tenían previstos varios allanamientos en la misma localidad de Napaleofú y en la ciudad de Balcarce.
Cabe mencionar que la mujer indicó que se trataba de los mismos delincuentes que los habían atacado en el 2012.
Asimismo trascendió respecto al hecho anterior que si bien se habían obtenido algunas pistas, nunca se habría aclarado el caso.
El hecho anterior
En diciembre de 2012, dos sujetos a cara descubierta ingresaron por los fondos de la propiedad del matrimonio compuesto por Eladio Araujo (82) y Nilda González (73).
Los individuos se escondieron en una habitación donde cortaron sábanas para hacer varias tiras que minutos después utilizaron para atar de pies y manos a Nilda, primero, y a su esposo, después. Más tarde comenzaron a golpearlos y amenazarlos para que les entregaran todo el dinero. “Nos amenazaron de muerte y nos golpearon violentamente. Mi marido les decía “llévense lo que quieran pero no nos peguen’”, dijo Nilda en aquel momento. Los violentos sujetos, que actuaron a cara descubierta y con un elemento de hierro, punzante, “nos pegaron una paliza terrible. Yo tengo golpes en el rostro y mi marido en distintas partes del cuerpo”, confesó oportunamente la damnificada. El mal momento vivido por el matrimonio Araujo duró alrededor de una hora. “Fue horrible lo que vivimos. Una vez que se apoderaron del dinero en efectivo que teníamos en nuestro poder y otros elementos de valor, como una alianza de oro y una cámara fotográfica, los delincuentes se dieron a la fuga, dejándonos atados de pies y manos”, expresó. Fue su esposo quien, no sin poco esfuerzo, consiguió zafar de las ataduras tomando un cuchillo que había en un cajón. Así consiguió liberar a su esposa y pedir auxilio a vecinos.
La movilización
Indignados los napaleofusenses se movilizaron en aquel momento, ya que al parecer los agentes asignados a la delegación no habrían estado presentes en la localidad y debido a esa circunstancia no respondieron a los llamados de la pareja. Alrededor de trescientas personas se movilizaron entonces para reclamar mayor seguridad.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario