25 de abril de 2014

Deportes

Deportes. Matías Urrutia:“Yo quería ser como Marcelo Federico”




Por: Lorena Medina

Hoy, tiene 30 años, pero de chico, la vida de Matías Urrutia, fue en el campo, acompañando a sus padres que trabajaban en un tambo. Paso su infancia en Azucena, San Manuel, entre otros lugares. “Yo los ayudaba a ellos e iba a la escuela.
Cuando tenia 8 años, iba a la Escuela de la Base y ahí lo tuve como profesor a Marcelo Federico y un día después de clase llegue a casa y le dije a mi mama que quería ser profesor de educación física como Marcelo”.
Muchos atletas han reconocido que gracias a Marcelo Federico le tomaron una pasión especial al deporte, pero el caso de Matías Urrutia, definir una vocación por una persona, es al menos llamativo. “Yo quería ser como él, un tipo honesto, simpático, llegó a la escuela y nos cambio la visión de todo. Era una gran persona y me inspiró para ser el que soy hoy”, contó Matías con gran orgullo.
Después volvió a mudarse, ésta vez a San Manuel y perdió contacto con su referente. “Siempre seguí con la idea de estudiar educación física y cuando termine el secundario me vine a Tandil a cursar para ser profe. Ahí después de 8 años, me volví a encontrar con Marcelo...fue en lo de Gustavo Leanes, no me olvido más!. Tuve la suerte de tenerlo también como compañero de entrenamiento, porque los dos estábamos con Daniel Fiaschetti y te puedo decir que tanto como profe, como compañero, Marcelo era un tipo bárbaro. A veces pasa que después de que una persona fallece salen las cosas buenas, pero en el caso de él, era una gran persona y los que estábamos cerca sabíamos lo que era y lo que significaba como deportista, lo que pasa es que a él no le gustaba hacer alarde del excelente atleta que era.”

EL ATLETISMO
Cuando empezó a estudiar, Matías se fue acercando al atletismo, luego de haber jugado al fútbol agrario, en Lobería y un torneo del Interior con San Manuel, ocupando la posición de volante por derecha. Pero no quería distraer su tiempo porque lo que él quería era recibirse de profe. “Mientras estudie empece a correr, primero lo hice sin haber entrenado. Me acuerdo que corrí la de Toledo, y la de la Universidad y ya después empece a entrenar con Daniel Fiaschetti.”

VIVIR EN VERANO
Durante varias temporadas, luego de recibirse, Matías se dedicó a ser guardavidas, hacía la temporada en Madrid, España y luego en Argentina. “no es un trabajo fácil, la gente piensa que uno se la pasa tomando sol, pero la realidad es que es una gran responsabilidad. Hice esa vida durante 5 años, al principio a mis viejos mucho no les gustaba, pero después ya aceptaron que era una buena posibilidad para progresar”.

KUMELEN, UN SUEÑO HECHO REALIDAD A BASE DE ESFUERZO
“Costó mucho el primer tiempo, hubo que meterle mucho trabajo, pero con esfuerzo de a poco fuimos armando lo que hoy es Kumelen. Con un buen grupo de atletas, fue un crecimiento en base a lo deportivo, con el running y los grupos de natación. La idea era posicionarlo y creo que lo estamos logrando”.

LA IMPORTANCIA DEL PROFE
“Gente para entrenar hay un montón, y entre los profes nos llevamos muy bien, no hay competencia entre nosotros. Lo que a mi no me gusta es que la gente se ponga en manos de personas que no son profesores, ser un atleta de punta no es lo mismo que ser profe y siento que muchos están jugando con la salud de la gente, y eso no esta bueno. Se hacen muchas cosas mal”.

LOS AFECTOS, EL GRAN RESPALDO
Hace mas de 5 años, apareció en su vida Loli, quien hoy es su compañera de vida. “Loli, llegó en un momento en el que yo estaba yendo y viniendo trabajando como guardavidas. Salimos un tiempito y me fui a Madrid por cuatro meses, cuando volví, nos fuimos juntos de vacaciones y ya no nos separamos más. Durante dos años me acompaño a trabajar fuera del país renunciando a su trabajo y hoy seguimos juntos, más felices con la llegada de Sarita”. La hija de Matías y Loli tiene cuatro meses y ya empezó con sus clases de natación, pero lo mas importante es que, Matías no duda en confesar que su niñita, le cambio la visión de las cosas. “Desde que llegó Sarita, sé cuales son las cosas importantes de la vida. Si bien me gusta ganar, cuando la cosa no va bien, se que ella me va a estar esperando y esa es mi gran recompensa”.

EL ENTRENADOR DE LA FAMILIA
Matías es el entrenador de sus papas y de sus hermanos (cuatro varones y dos mujeres). “dos de los varones dejaron, son un poco vagos para entrenar (se rie), pero mis papas sí tienen mucha constancia. Es más mi viejo corre el domingo el Tandil Adventure”, cuenta Matías. Ahora despues de ser mama, su señora Loli comenzó a entrenar nuevamente. “Ahora la entreno un poco yo, pero no está bueno mezclar las cosas, antes de que quede embarazada de Sarita, le pedí a Daniel Fiaschetti que la entrene, era mejor”, cuenta entre risas.

LO ULTIMO EN MERLO
“La ida a San Luis salio porque queríamos hacer una salida con el grupo de entrenamiento que son como 50 o 60 personas y teníamos como meta hacer alguna carrera afuera. Decidimos ir a Merlo, fuimos 10, dos corrimos la de 21 km y el resto la de 10. Deportivamente nos fue muy bien, fue una carrera muy dura con mucha trepada, pero la organización no estuvo a la altura, muchos errores y eso a veces te deja mal.”

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