7 de septiembre de 2020
El astro argentino Lionel Messi se reincorporó hoy a la
disciplina del Barcelona bajo las órdenes del DT Ronald Koeman, dando una
vuelta a la página a su conflicto con el club catalán, al menos de forma
momentánea, tras decidir que no se marchará durante esta temporada.
El "10" volvió a vestirse de culé y, por primera vez, se puso a disposición del técnico neerlandés, con la intención de dejar atrás el ruido de las dos semanas turbulentas en las que su futuro estuvo en el aire, y nunca antes tan lejos del Camp Nou.
En el arranque de la segunda semana de pretemporada, el
plantel del Barcelona estaba convocado para entrenar en la Ciudad Deportiva
Joan Gamper, en Sant Joan Despí, a las afueras de la ciudad condal, a partir de
las 17.30 (12.30 argentina), y Messi fue el primero de todos en llegar.
El máximo goleador de la historia azulgrana arribó con
una hora y media de antelación, con lo que solo lo esperaban los fotógrafos y
cámaras de televisión que hacían guardia.
Muchos interpretaron este gesto como una muestra de su
compromiso y sus ganas de entrenar, luego de mostrar su descontento con el club
en la entrevista con la que el viernes último anunció que se quedaba luego de
constatar que su única salida posible era la vía judicial.
Cumpliendo con el protocolo del coronavirus, el capitán
azulgrana se ejercitó en solitario, informó el club catalán.
También lo hizo de esa forma el brasileño Philippe
Coutinho, otra de las novedades de la práctica, mientras el resto del plantel
azulgrana, que lleva una semana ejercitándose, entrenó de forma grupal.
El entrenamiento fue a puertas cerradas en medio de una
gran expectativa y muestras de apoyo de algunos hinchas culé que se acercaron
al lugar ante la vuelta del capitán.
Messi, de 33 años, protagonizó una de las mayores crisis
deportivas que tuvo el Barcelona, tras anunciar por burofax el pasado 25 de
agosto su intención de marcharse del club catalán luego de 20 años de una de
las relaciones más exitosas de la historia del fútbol mundial.
Durante diez días, el máximo goleador del Barcelona,
quien defendía su derecho a hacer uso de una cláusula que le permitía irse
gratis al final de la temporada, mantuvo una pulseada con el presidente del
club, Josep María Bartomeu, quien le negó esa posibilidad.
Bartomeu defendió los intereses del club y le advirtió a
la máxima estrella que la única salida que tenía era pagar su cláusula de
rescisión de 700 millones de euros, algo que ningún equipo de elite en las
actuales circunstancias de crisis podía pagar.
Además, forzando su salida por medio de un transfer,
Messi y el club que lo contratara, siendo el Manchester City de Pep Guardiola
el que figuraba como destino para el "10", se arriesgaba a una
disputa judicial multimillonaria.
Sin salida, el astro argentino cedió, y el viernes
imprimió un giro a la historia anunciando que se quedaba, cumpliendo con su
contrato, que finaliza en junio de 2021, cuando podrá irse libre del Barcelona.
Aunque Messi se queda a regañadientes, aseguró que dará
lo "máximo", si bien admitió que no sabía si con entrenador nuevo y
nuevo equipo, el Barcelona iba a tener suficiente capacidad de
"competir", lo que en palabras del crack rosarino significa ganar las
máximas competiciones, LaLiga y Champions LeagKoeman intentó convencer a Messi
para que se quedara en una conversación que mantuvieron luego de que fue
confirmado como DT, pero el capitán argentino en ese momento le dijo que se vía
más fuera que dentro del club.
A partir de ahora, Messi y Koeman tendrán tres semanas
para conocerse, ganar confianza, y cambiar conjuntamente el clima de conflicto
en el que el Barcelona inició la pretemporada.
El Barcelona de Koeman disputará dos amistosos, el Nàstic
y el Girona, los días 12 y 16 de septiembre, en los que probablemente ya se
pueda ver a Messi en el terreno de juego vistiendo otra vez de culé, algo
impensable hace apenas unos días.
El nuevo DT cuenta con Messi como referencia de su
proyecto, que apuesta por recuperar la intensidad mostrada por el equipo en
años previos, combinando talento joven, como promesas como Ansu Fatti, quien
demostró su gran potencial este domingo juntado con la selección española, y la
experiencia de el "10" y otras históricas figuras como Piqué o
Busquets.
Koeman tiene un gran desafío por delante, ya que debe
conseguir que el Barcelona se saque de encima el polvo y toda la miseria que
dejó la eliminación en la fase final de la Champions por 8-2 frente al Bayern
Munich, que fue la gota que rebalsó el vaso y desencadenó la decisión de Messi
de marchar.
Su trabajo será juzgado no solo por la hincha y la directiva- que previsiblemente será relevada a principios de 2021- sino también por Messi, quien deberá volver a analizar su situación al finalizar la temporada antes de tomar la decisión, esta vez sin ningún obstáculo, de si finalmente dejará el Barcelona.
Fuente: Agencia Telam
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