7 de julio de 2012
En AgroActiva 2012 Metalfor, empresa de la localidad de Marcos Juárez, Córdoba, que nació hace casi cuatro décadas en la localidad de El Fortín , sigue apostando a la industria argentina y al crecimiento, y expuso tres nuevos productos que serán puestos en el mercado próximamente.
Las novedades que se presentaron fueron la nueva Metalfor 7040, pulverizadora con motor delantero, con un ancho de labor de 32 metros y una capacidad de tanque de 3.500 litros, rodado 46 con gran despeje y una cabina completamente renovada y con mayor amplitud, visibilidad y comodidad.
Por otro lado, y siguiendo con la innovación, se presentó una nueva pulverizadora autopropulsada con un diseño muy atractivo y mejoras en prestaciones y eficiencia: Metalfor 3025.
Por último se presentó un nuevo equipo fertilizador autopropulsado que, remarcaron los técnicos de la empresa, marcará el camino de la fertilización en la maquinaria agrícola: Metalfor 7050.
POOL DE PERIODISTAS fue recibido por el titular de la empresa Luis Dadomo junto a su equipo de trabajo. La empresa está instalada en Marcos Juárez (sede central) y Noetinger (cuando en 2003 adquirió la planta de Arauz, que estaba cerrada, donde se fabricaban cosechadoras), ambas en Córdoba, en 2001 se expandió a Brasil. Se instaló en Ponta Grossa, Estado de Paraná, en donde se comenzaron a fabricar equipos.
En la exposición en Palermo 2006, Metalfor marcó un nuevo hito en su historia al presentar el tractor Metalfor Araus 1450 DT.
Metalfor ( Metalúrgica El Fortín) exporta a más de 20 países.
Del sueño de un adolescente a la consolidación del empresario
Por supuesto que conocía perfectamente lo que es la empresa Metalfor y lo que representa dentro del mercado de la maquinaria agrícola. Es más, vivo en Tandil y un viernes por la noche pasé por el Servicap a buscar unos repuestos para la pulverizadora de un primo que vive en San Miguel del Monte y los necesitaba urgente. Yo viajaba esa noche a Buenos Aires y se los dejaba de paso.
Me pareció que ya era muy tarde para que me atendieran- eran las 9 y media de la
noche de un viernes- pero mi primo me dijo “ no te preocupes ya hablé con los muchachos de Metalfor y te están esperando con los repuestos”. Y así fue. Salí para Monte con los repuestos perfectamente acondicionados en mi porta equipaje en tiempo record.
Ese día quedé asombrada del servicio, pero realmente no tenía idea de quien era el titular de Metalfor y tampoco la historia de la empresa que es la historia de su fundador y presidente Luis Angel Dadomo.
Dadomo es un cordobés emprendedor e incansable. Mantuvo un dialogo franco y abierto, por momentos de sonrisa amplia, esa que reconocemos en el rostro de los chacareros del interior del país.
Habló de su infancia en la chacra con muchísimo trabajo y sacrificio de toda la familia, se le quebró la voz y ví lágrimas en los ojos cuando recordó como trabajaba su padre. Tenía solo 15 años cuando se fue de la chacra y comenzó a trabajar en su sueño.
En la década del 70 empezó a construir – debajo de un árbol- su primera y muy rudimentaria pulverizadora –en esos años veía a su padre que pulverizaba con un caño de escape – “yo le decía que eso no servía, y realmente no servía” comentó Dadomo.
“Lo primero que desarrollé fue un equipo de arrastre de 600 litros, con rodado de 600 x 16. Cuando terminé el equipo, un domingo lo probé en el campo de mi padre y como no tenía enganche lo até con una cadena; al desatarse la cadena, después de dar dos o tres vueltas, del equipo no quedó nada. Me llevó un año y medio armarlo de nuevo” pero nada lo detuvo a este joven emprendedor que demoró tres años en vender su primer equipo. Lo compró un productor de El Fortín de apellido Pochettino.
A partir de esa primera venta y con algunos vaivenes, propios de las distintas etapas de la economía de país, Metalfor no paró de crecer.
Dadomo trasmite un entusiasmo en su relato que es contagioso. Es un hombre pasional, sensible, transparente y comprometido con su empresa y su personal. Habla de que ya tiene algo de ganas de “sacar el pie del acelerador” después de una vida de mucho trabajo y vuelve a emocionarse cuando habla de lo que ganó y lo que perdió en lo afectivo.
Dijo que las claves que permitieron a su empresa crecer de la manera en que los hizo a través de los años fueron “trabajo, mucho trabajo en equipo, mucha innovación, mucha conducta, palabra, mantener la palabra, y cumplir, siempre cumplir”.
Terminada la charla, ya en el final del primer día de AgroActiva, me quedo pensando en que era un chico de solo 15 años con un objetivo bien definido por alcanzar, hoy convertido en un empresario de primera línea que sigue conservando claros sus objetivos.
I.S
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