5 de febrero de 2026

Lucrecia, una madre desesperada

Lucrecia, una madre desesperada. "Mi hijo es una bomba de tiempo, necesito que alguien me escuche"

Lucrecia, es mamá de un menor con problemas de consumo que delinque y la tiene amenazada. Hace más de dos años que dio intervención al Servicio Local pero no encuentra respuestas. Menciona que su hijo está en situación de calle porque vivía con su padre, pero los desalojaron. "Necesito que me ayuden, no sólo por él, sino por todas las personas que pueden salir perjudicadas". Tiene varias causas y suele utilizar armas, por eso lo define como "una bomba de tiempo".

Lucrecia es mamá de cuatro y está desesperado. Su hijo de 15 años hace más de dos años que tiene consumo problemático de sustancias, tiene más de diez causas en la justicia y hoy está en la calle.

En este tiempo ella ha acudido al Servicio Local, al CPA pero nada es suficiente y la preocupación aumenta porque L (NdR en toda la nota sólo vamos a utilizar la inicial del menor), hoy está en situación de calle, probablemente armado y ella, sus hijas (hermanas de L) y su pareja amenazados.

Por eso Lucrecia decidió recurrir a La Voz de Tandil, para intentar ser escuchada, pero también y con todo el dolor que una madre puede sentir por el sufrimiento de un hijo, para alertar a la población.

"Me separe hace 8 años y él único que visitaba al padre era L después de algunos años en los que no apareció ara ver a sus hijos. Hace poco más de dos años mi hijo iba del padre y volvía, pero un día empezó a no querer venir a casa. La razón era que yo no le dejaba hacer lo que quería y hay reglas mínimas, bañarse, ir a la escuela, colaborar con los quehaceres, cosas normales que L no quería cumplir. Estuvo 20 días con el padre, hasta que lo convencí de volver a casa, a los dos días vino la policía a decirme que L tenía una causa por robo de moto. A los meses me llamaron de fiscalía y delante de él me dijeron que la causa se había archivado. Eso fue un lunes, volvimos a casa y me dijo que yo no lo quería, que por eso pensaba en internarlo o en que intervenga la policía, así que me rompió un vidrio de casa y se escapó. Dos días después, el miércoles, había robado otra moto. Ya ha robado celulares por la calle, hace un año tuvieron que atenderlo por una puñalada en la pierna. Me han llamado de distintas comisarías a cualquier hora por distintas causas, L está con consumo grave de sustancias y yo ya no sé qué hacer", cuenta Lucrecia angustiada.

"Hace dos años que voy al Servicio Local buscando respuestas, ellos me dicen que con las leyes vigentes mi hijo puede decidir. Fuimos al CPA, a la psicóloga yo lo acompañaba, pero nada es suficiente, porque me dicen que no puedo obligarlo. Llegue a sentir que me culpaban, como que L no quiere estar conmigo por algo. Pero, es que él se va de cualquier lugar donde le pongan límites", cuenta.

Lejos de estancarse o aplacarse la problemática va en aumento. "Hace dos semanas nos prendió fuego el auto, nos ha robado. El lunes 26 de enero pasado, llame al Servicio Local y les dije que si no me daban respuestas iba a recurrir a visibilizar mi caso en los medios. El martes me llamaron porque había salido una orden de internación involuntaria para mi hijo. Lo encontraron en la calle, lo llevaron al hospital y al parecer, como no estaba bajo los efectos de ninguna sustancia lo dejaron irse. Nunca me explicaron cómo teniendo una orden de internación involuntaria lo dejaron salir", reclama.

"Necesito que me ayuden, no sólo por él, sino por todas las personas que pueden salir perjudicadas. Ha ido con un arma de fuego a la escuela, fue con un arma blanca al Servicio Local, no es sólo lo que yo digo, hay pruebas de que está en riesgo y pone en riesgo a otras personas. No quiero un hijo asesino, violador o muerto", dice con dolor entre lágrimas.

"Agredió a sus hermanas que por miedo no le quisieron abrir la puerta, estoy hace diez días durmiendo en un hotel porque le tengo miedo a mi hijo, ¡tiene 15 años! Ahora no sé dónde está, porque a su papá lo echaron de un lugar que le habían prestado para vivir, así que los dos están en la calle".

Para cerrar, Lucrecia dice algo que no nos es ajeno y que ya lo hemos escuchado en otros casos. "Todos me hablan de los derechos del niño pero nadie hace nada para que se cumplan. Les estoy diciendo hace más de dos años (cuando tenía 13) que está en riesgo estando con el padre, pero esperan que L 'decida'. Es menor, y está enfermo, no puede decidir nada, es una bomba de tiempo. Les estoy avisando y pidiendo ayuda para él y para nosotros. No sé qué más hacer".

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