22 de diciembre de 2019
Hace algunos años un grupo de personas
comenzó a acercarse a la unidad carcelaria de Bárker con diferentes objetivos.
Uno de ellos era enseñarles sobre el deporte, los valores de la actividad.
Varios deportistas de los tres clubes de la ciudad se acercaban a acompañar
esta iniciativa hasta que finalmente en la Unidad 37 nacía Mirmidones, el
primer equipo de rugby.
Cada tanto jugaban partidos, pero toda la actividad tenía lugar dentro del penal que está ubicado en Villa Cacique, Bárker. Hasta que finalmente pudieron jugar por primera vez en un club, Uncas los recibió.
Ana Cash fue una de las primeras impulsoras del desarrollo de diferentes actividades "yo empecé con el tema de la huerta, que es algo que me apasiona, y después a través de la gente de Espartanos que un día nos dijeron como íbamos con los proyectos de rugby y huerta. Pero también nos consultaron sobre cómo se desarrollaba el tema espiritualidad dentro del penal y la verdad es que no habíamos hecho nada al respecto. Fue así que le dije a mi marido y nos embarcamos en esto, no es algo religioso dirigido, sino para que ellos desarrollen la espiritualidad y más en la situación límite en la que están. Si no tienen donde apoyar todos los valores que por ejemplo aprenden con el rugby, sino agregamos algo más desde los sentimientos, sino es difícil sostenerlo en el tiempo para que sea genuino y para siempre".
Respecto de cómo se generó en ella este compromiso de asistir a un penal dijo "las primeras experiencias son fuertes, pero la sensación es de una energía muy fuerte. Yo no tenía mucha forma de entenderla y una vez una amiga que es muy practicante me dijo que "allí donde abunda el pecado más sobreabunda la gracia" y ahí entendí lo que pasaba allí, hay algo mágico cuando vamos a hablar, profundizar, cuando lograron poner en palabras lo que antes ponían en actos. Ellos mismos nos dicen que cuando nos vamos quedan con una energía muy buena y a nosotros nos pasaba lo mismo. Lo que nos lleva es algo muy lindo, ir a buscar luz a un lugar con oscuridad, eso es hermoso".
"Frente a un hecho de inseguridad que tuvimos cercano, uno recoge lo que dice la gente "que ojalá los agarren" o "que se pudran en la cárcel" y yo siempre pensaba, a mi no me importa que condena tienen, lo que yo quiero es que estos chicos no vuelvan a hacer lo que hicieron. Cuando vi este proyecto tan lindo dije, es acá donde podes hacer lo que crees y es acá donde estamos", finalizó Ana Cash.
El Juez Galli también formó parte de la actividad que se desarrollo y contó cómo se pudo llevar adelante "esto que sucedió es un hecho histórico y además se dio el día del Deporte por la Paz, pero yo soy de los que piensa que no hay casualidades y qué mejor integración que un club de los importantes de la ciudad invite por primera vez en Tandil a un equipo conformado por personas privadas de su libertad a jugar un partido de rugby. Esto es el símbolo de la integración, tan declamada, ojalá esto pase entre los argentinos, integrar a la sociedad a gente que esta marginada. Ojalá que 2020 nos encuentre a todos los argentinos así".
Sobre la importancia de la enseñanza de valores a través del deporte enfatizó "el Director Gascue tiene mucho que ver con esto. Él mismo gestionó con cada unos de los internos y con los jueces que tienen cada una de sus causas. Debo decir que el Servicio Penitenciario siempre nos acompañó. Hay que agragar que hay muchos prejuicios sobre el tema, pero es hasta que conocen a los chicos, que vean que nadie habla en idioma "tumbero", que todos dicen por favor y gracias con mucha educación, el cariño que demuestran, eso se ve, obviamente al margen de que están pagando la pena que les corresponde. Esto no quiere decir que no se trate de cambiar, de integrar. El nivel de reincidencia que hay es del 60% y en los internos que practican rugby es de apenas el 5%. No es solo el rugby sino todo lo que hay detrás acompañando con los talleres de huerta, de teatro, de oración y de espiritualidad".
También estuvo presente el Dr. Fernando Fioreti quien hace 5 años que vive en Tandil y se incorporó al proyecto de Mirmidones "me invitaron Galli y otros amigos, tengo un hijo que practica el deporte y me sumé a una mesa que estaba trabajando en esto. Lo hice con mucha alegría y me encargo con la colaboración en números, en lo administrativo. Todos ponemos lo que tenemos para poder funcionar".
También acompañaron en la jornada los Profesores de Teatro que también brindan talleres a los presos, ellos son Javier y Norberto "a nosotros nos invitan a participar y abrimos desde el primer día la posibilidad de colaborar y de aprender que esta tarea que tiene el teatro es de transformación social, más allá del juego lúdico que representa. Vamos cada 15 días y tratamos de tomar el teatro como una especie de inclusión y de reinserción en la sociedad. Los ejercicios que hacemos son desde el lado formativo. Tiene repercusiones muy buenas, desde el primer momento nos han recibido re bien, todos los chicos están esperando que vayas, siempre están predispuestos, siempre es un sí, la verdad es que es fantástico trabajar con ellos. También es el lugar en el que nos gusta estar y donde creemos que tiene que estar el teatro porque el poder que tiene de transformación y de sensibilización es una gran herramienta para lo social. Son más o menos entre 70 y 80 personas, que también están en Mirmidones", contaron.
El encuentro se desarrolló en la cancha del Club Uncas, fue una jornada repleta de buenos momentos.
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