20 de enero de 2013
JORGE OMAR MIRANDA
Con mucha tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de don Jorge Omar Miranda, un querido y respetado vecino del barrio Rodríguez Selvetti. Jorge había nacido en Tandil el 29 de noviembre de 1944 y era hijo de Mercedes Llorens y Florentino Miranda siendo el tercero de 10 hermanos.
Pasó su infancia y adolescencia en la cantera Albión donde desarrolló trabajos desde muy joven para ayudar a su familia.
Desde los 14 años el trabajo canteril fue su recurso laboral hasta el año 1971. Más tarde ingresó a Metalurgica Tandil y allí permaneció trabajando por espacio de 21 años. Posteriormente volvió a trabajar en la cantera Carba en donde sufrió un accidente que lo llevó a luchar por su salud estos últimos 10 años.
Formó una hermosa familia junto a su compañera de toda la vida, Lucía Castro con quien tuvo cuatro hijos; Cristina, Jorge, Karina y Sergio, criando además a su nieto, hijo del corazón, Enrique.
Amó profundamente a todos sus nietos y bisnietos a quienes esperaba ansioso los domingos para compartir el asadito que el mismo preparaba.
Su familiares quieren agradecer profundamente al Hospital "Ramón Santamarina", a todos los integrantes del sector infectología, a los doctores Gentile, Hernández, Sala 3, Dra Equiza, Dres Aguera, Copola, Silva, Rojas, enfermeros, enfermeras y a sus médicos de cabecera Bressan y Rosano.
Querido Omar: Muchas gracias por tu ejemplo de honestidad y trabajo. Te recordaremos por siempre, tus canciones y alegría. Te amamos tu esposa, hijos, nietos y bisnietos.
Luego de su velatorio y posterior cremación, las cenizas de Jorge Omar Miranda fueron esparcidas en la cantera Albión, su lugar de nacimiento.-
MARIA ERNESTA DELGADO DE CHRISTENSEN
Falleció en Tandil el 10 de enero, María Ernesta Delgado de Christensen. Una excelente esposa, madre y abuela, que vivió una vida llena de humor y solidaridad.
Había nacido el 8 de febrero de 1927, en Juárez, hija de ?ngela Buffi y Gregorio Delgado. Asistió a la escuela en esa ciudad, donde a los 16 años empezó a trabajar en la Usina, trabajo que siempre recordó con orgullo. A los 22 años se casó con quién sería el amor de su vida, Kay. Juntos construyeron su casa en Tandil y juntos le pelearon a la vida que muchas veces les fue demasiado dura.
Tuvieron 2 hijas, Ana María y María Elena. Cuando ellas crecieron, Ernesta estudió repostería, su vocación.En cuántos cumpleaños y casamientos se saborearon sus riquísimas tortas!
Con el correr del tiempo llegaron los nietos: María Lujan, Alejandra, Angel (de Ana) y Gabriela, Daiana, Martin y Virginia (de Elena) a quienes enseñaron a vivir con alegría y valentía.
Ernesta nunca se presentaba en una casa con las manos vacías, siempre llevaba una torta para el mate, verduras o frutas de su propia quinta, regalaba también flores y plantas hechas de gajitos de su propio jardín. Visitaba enfermos y les llevaba postrecitos.
Le gustaba charlar y pasear con Kay y tomar helados, tomar mate en el patio escuchando al Chaqueño Palavecino.
Despedía a sus seres queridos “tocándolos para la suerte” la que era bienvenida y eficaz para exámenes, viajes, trabajos, etc.
Después de casi un año se reencuentra con “su Kaicito” para toda la Eternidad.
FANNY MORCILLO OCAMPO
Está por ahí mi abuela, esa misma, sí, La Negra, la abuelita, está por ahí, oculta en esas cositas que no guardan relación alguna y se apilan sobre un estante repleto de colores, esperando palabras lejanas, visitas cercanas.
Anda por ahí mi abuela, sí, Fanny Morcillo Ocampo, hija de Manuel Morcillo y María del Carmen Ocampo (los dos que se casaron haciendo trampa porque ella era siete años mayor que él); nieta de Severo Morcillo, teniente coronel y guerrero al Paraguay; chozna del federal Justo José de Urquiza. La abuela, la que va a seguir estando en la perseverancia de la luz, resecando los asientos vacíos de un colectivo, a plena tarde.
Nos mandaste a decir: “sigan para adelante, estoy cansada, me voy a sentar un rato a descansar. Los voy a mirar desde arriba. Les enseñé todo, ?no me defrauden!”.
Sí, mi abu anda por ahí, nuestra madre, nuestra hermana, nuestra tía, nuestra suegra, La Abuela, sí, esa misma, Fanny Morcillo Ocampo o La Negra (como gusten), anda por ahí, atesorando lo que normalmente la gente pierde al crecer, eso que la mayoría lleva en la boca pero nunca en la acción, eso a lo que vos, abuelita, llamabas libertad. Andás por ahí digo, decimos, dirán. La abuelita, la única que los quiere de verdad, como repetías siempre que alguien te acercaba la canastita y tus gatos llegaban corriendo a saludar.
Tu nombre lo portan las cosas tan espléndidas como sencillas. Sé que tu nombre es el que se escucha al regar, cantar (cuando los sapos cantan llueve y tu voz, tan de adentro, adornada con notas claras como las de los jilgueros y los canarios), desglosar el brillo del resorte de un broche solitario, y escapar para andar por ahí, divagando, tarareando un tanguito o un twist, de esos que ya no se escuchan pero vos siempre deseaste mantener vivos.
En algún lado resta algo de tu casero perfume, en una ranurita tienen que crecer tus tomates dulces, tus ajíes, las miles de flores que regalaste en sincera armonía a los días pasados y los venideros. Sabemos todos que andás por ahí, tal vez en las burbujas de la gaseosa, en el jazmín que sin agua se marchita y pone amarillo, en las charlas de tus hijos y tus nietos, a esos que, una noche después de la última mudanza, supiste agradecer porque te habías dado cuenta de lo tanto que te mimaban. Tenés que andar por ahí, ?quién si no se va a acordar de los santos, los vivos y los idos? ?quién se va acordar de decirnos?
Ahora que ya sabemos que andás por ahí, te dejamos (por si se te ocurre ir a buscar algo): los dibujitos de los chicos en tus estantes; la pelotita que le dabas a la nenita del fondo; la cocina que aguardaba al menos uno de tus famosos guisos o uno de tus estofados; las sensaciones y las rozas de Sandro; y las cintas rojas que un día te quitaste porque te molestaban pero que, al andar por ahí, vas a volver a usar contra el mal de ojo, esas cintas que ahora son una sola, vos, anudando de extremo a extremo a los que jamás dejaste de lado.
Sé que andás por ahí, por eso, el resto, lo guardo para un día que la familia se junte, con el mate y el azúcar en las manos –los bizcochitos en la mesa-, con las hojas bien verdes de algún arbolito asomando por alguna ventana y los trinos de los pajaritos de fondo.
Nos vemos, cuando andes por ahí y tengas ganas, uno de estos días de verano.
CARMEN NAZAR VIUDA DE CROVO
El pasado lunes 7 de enero, falleció Carmen Nazar causando dolor y tristeza entre sus seres queridos. Carmen Nació en Ayacucho, donde pasó parte de su vida.
Llegó a nuestra ciudad muy joven y formó una hermosa familia junto a Alberto Crovo(f). Sus tres hijos María, Rubén, Jorge y junto a sus nietos Florencia, Francisco, Fátima, Octavio y Martina.
Fue una gran madre y abuela que brindó todo su amor a su familia y sobre todo una gran persona.
Hoy descansa en paz, aunque la vamos a extrañar mucho, la vamos a recordar en todos los momentos lindos vividos en familia.
MABEL PAULA IDIART de BERKUNSKY (Mela)
Profunda tristeza causó el fallecimiento de Mabel Paula Idiart de Berkunsky(Mela), cuando contaba con 90 años.
Nació en Puán el 11 de agotos de 1922, hija de Pablo Idiart (vasco francés) y Balbina Cobeaga (hija de vascos, oriunda de Lobería).
Cuando contaba con 8 años junto a su hermana mayor Ana María y sus padres que adquieren el Hotel Kaiku y luego el desaparecido Hotel Maritorena, que estaba a una cuadra del primero.
Mientras concurre al nivel primario en el Colegio de la Sagrada Familia, aprende piano, amando a la música como los deportes, fundamentalmente el patín.
Realizó innumerables viajes y sus padres fueron los segundos habitantes de Mar del Tuyú, en los albores de esa villa balnearia.
Protagonista de numerosas historias, junto a su hermana y una amiga manejó más de diez mil kilómetros en Europa, también cultivó amistades en los más diversos ámbitos. Enseñó a leer y escribir en su juventud en Santa Clara donde residía con sus tíos, en momentos que no había maestra en dicha villa costera.
Siguió a su esposo Rubén Sarmiento Berkunsky en todos los emprendimientos
A los 16 años conoció a su amor y seis años después se casaron, llegando fruto de ese amor
sus hijos Roberto, Mabel y Guillermina y luego los nietos Iván, Igor, Maia, Roberta, Constanza, Elis, Vera y Camila.
Sus cenizas, como las de su marido están en el “campito” (Beritaco).
ESTELA MARIS MESA
A los 86 años se apagó la vida de Estela Maris Mesa, una respetada vecina.
“Chicha”, fue una gran trabajadora. Ayudó a sus padres con pequeños trabajos de costura. Al mismo tiempo estudió y se graduó como maestra en la Escuela Normal.
Amó a su profesión, aunque al contraer enlace con César Benítez, decidió dedicarse a la familia y a la crianza de sus hijos Julián y Esteban.
Siguiendo a su esposo debió mudarse a diferentes ciudades, manteniéndose siempre unida la familia.
La vida le permitió disfrutar del amor de sus nietos Luis, Ana y José. Sus familiares y allegados guardan de ella un grato recuerdo.
HECTOR ERNESTO GARCIA
Enorme pesar provocó el fallecimiento de Héctor Ernesto García.
Oración realizada en su memoria por la familia
“Queremos que sepas que te seguimos amamos y rogamos esta oración en tu memoria:
Tú que habitas al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Omnipotente, dile al Señor: "Mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza".
El te librará del lazo del cazador y del azote de la desgracia; te cubrirá con sus plumas y hallarás bajo sus alas un refugio.
No temerás los miedos de la noche ni la flecha disparada de día, ni la peste que avanza en las tinieblas, ni la plaga que azota a pleno sol.
Aunque caigan mil hombres a tu lado y diez mil, a tu derecha, tú estarás fuera de peligro: su lealtad será tu escudo y armadura.
Basta que mires con tus ojos y verás cómo se le paga al impío.
Pero tú dices: "Mi amparo es el Señor", tú has hecho del Altísimo tu asilo.
La desgracia no te alcanzará ni la plaga se acercará a tu tienda: pues a los ángeles les ha ordenado que te escolten en todos tus caminos.
En sus manos te habrán de sostener para que no tropiece tu pie en alguna piedra; andarás sobre víboras y leones y pisarás cachorros y dragones.
"Pues a mí se acogió, lo libraré, lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
Si me invoca, yo le responderé, y en la angustia estaré junto a él, lo salvaré, le rendiré honores.
Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvación”.
ARTURO DOMINGO MORERA
A los 72 años se apagó una de las voces más reconocidas de la historia de la radiofonía tandilense: Arturo Domingo Morera.
Nativo de Tandil, había nacido el 2 de julio de 1941 y aunque su padre era sastre con la asistencia de su madre se inició laboralmente en las oficinas de Metalúrgica Tandil. Aunque su pasión y profesión de corazón podría empezar a desempeñarla a partir del primero de enero de 1970, cuando salió al aire LU 22 Radio Tandil.
Maestro de locutores, su voz fue sinónimo de radio y formó a muchos profesionales que hoy se desempeñan en medios de Tandil y fuera de la ciudad.
El viernes recibió un homenaje póstumo, cuando el estudio de la 96,1 FM Tandil, pasó a llevar su nombre.
Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario