1 de julio de 2012
NORMA JOSEFA RODRIGUEZ DE VILCHEZ
El 15 de junio, a los 84 años, falleció en nuestra ciudad Norma Josefa Rodríguez de Vilchez, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Norma nació el 19 de marzo de 1928 en Sampacho (Córdoba) y partió de este mundo después de soportar una penosa enfermedad, que durante casi nueve años la tuvo postrada.
El 13 de marzo de 1948 contrajo matrimonio con Olindo Vilchez y tuvieron dos hijos: Susana Graciela (f) y el médico oftalmólogo Víctor Hugo Vilchez, reconocido profesional de esta ciudad.
Su esposo, su hijo, sus nietas María Guadalupe y María Gimena, junto a familiares y amigos ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.
MARIA INZA de DE VANNO
El miércoles 20 de junio, a los 87 años, se apagó la vida de María Inza de De Vanno, debido a una terrible enfermedad, causando mucho dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Mraía ació en nuestra ciudad un 9 de marzo de 1925 y era hija del Francisco Inza y Paula Echarri, conformando una familia con 6 hermanos.
Cursó sus estudios en le Escuela Normal en donde se recibió de maestra. Comenzó su actividad como docente en la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº3 en donde se desempeñó hasta que ocupó el cargo de secretaria, para luego jubilarse.
El 18 de enero de 1951 contrajo matrimonio con Angel De Vanno (f) de cuya unión nacieron dos hijos: Juan Carlos y Mraía Elisabet. Siendo sus hijos políticos Stella Díaz (f) y Pedro Manuel Vidal.
Pudo disfrutar de todo el amor y cariño de las siguientes personas: su nieta María Vidal, su nieto del corazón Daniel Navarro, sus nietos políticos Lorena Sabelli y Marcelo Suárez, sus bisnietos Daiana, Alan y Lucía Navarro, su bisnieto político Facundo Vicente y sus tataranietos Agustín y Abril Vicente.
Gracias a todos los que nos acompañaron en este momento rogando una oración por el eterno descanso de su alma. Sus restos previo velatorio fueron inhumados en el cementerio parque Pradera de Paz.
DEDICATORIA:
Fuiste una excelente madre y abuela, dejándonos grandes ejemplos. Sabiendo tu realidad nunca te rendiste, ahora estás en paz y eso a pesar del dolor nos da tranquilidad. Te amamos, toda tu familia.
ANIBAL PANTALEON FERNANDEZ
Días atrás falleció en nuestra ciudad Aníbal Pantaleón Fernández, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y seres queridos.
Nacido en Pocitos (Salta), se radicó en Tandil luego de concluir el servicio militar en 1970.
Transcurriendo su vida compartió pasiones como el fútbol y el automovilismo. De profesión albañil, fue trabajador, honesto, transparente, solidario, fiel a sus amigos, dedicado a su familia y vivió sus últimos años disfrutando de sus amados nietos.
“El partió, se adelantó a un viaje que vamos a hacer todos. Lo mejor de su amor quedará en nuestros corazones. No hay despedida, sólo es un recorrido hacia el paraíso en el que nos esperará hasta el día del reencuentro…”.
Tu esposa, hijos, hijos políticos y nietos, te llevarán por siempre en sus corazones.
TERESA ANITA VULCANO DE COPES
A los 99 años, el 7 de junio se apagó la vida de Teresa Anita Vulcano de Copes.
Su familia escribió:
“El 24 de septiembre de 1912. A poco de la caída de la Piedra Movediza nacía Teresa Anita, la segunda de una prolífica familia de doce hermanos.
Su historia, como era común en esos tiempos, tiene sus raíces americanas en los abuelos, los Vulcano, provenientes de Italia y los Esmenotte de Francia. Cada matrimonio vino a instalarse en estas tierras, conformando sus familias en la segunda mitad el siglo XIX. Así, en la primera década del siglo XX, sus padres contrajeron matrimonio y criaron una extensa prole.
Un profundo fervor le acompañó durante su larga vida, por sus tierra, su patria, sus emblemas. Fue educada en el seno de una familia católica, en profunda devoción y siempre rezó el rosario y entonó cánticos religiosos.
Cursó sus estudios en la Escuela Nº1, y tomó su Primera Comunión en la Iglesia del Santísimo Sacramento, lugar este último al que concurría semanalmente a misa.
A los 26 años contrajo matrimonio con Lorenzo Copes y pasó los seis años más felices de su vida en el campo, en la cabaña La Rosaura, transcurso en el cual nacieron sus dos hijas.
Muy joven quedó viuda y se dedicó de lleno a la crianza y educación de sus pequeñas, transmitiéndoles los valores que había mamado.
Docente de alma, adoraba a los niños y siempre hubo algún chiquito en su familia o de los amigos a los que le dedicó su tiempo, lo llevó a pasear, le compró alguna golosina y le preparó la comida que más le apeteciera y en tanto le enseñaba a dibujar sus primeros deberes colegiales y cantos patrios.
Sus últimos años los pasó rodeada del cariño y la atención de la familia, amigos y personas que la acompañaron y cuidaron.
Buena hija, esposa, madre y amiga. Deja en los que la trataron una huella imborrable de rectitud, honradez, de persona de bien.
DEDICATORIA
“Querida Tati, como te bauticé. Hoy ya no estás junto a nosotros físicamente, pero el lugar que construiste en nuestro corazón no lo borrará tu ausencia.
Como poder olvidar tanto cariño, tanta dedicación a estas “chicas de enfrente”, Isabelita y María Alicia, que adoptaste como tuyas.
Tu casa era nuestro refugio. Allí estábamos junto a vos haciendo deberes, escuchando los cuentos que nos leías, jugando a las cartas y a cocinar, viajando a La Rosaura as pasar esos días inolvidables junto al arroyo.
Pasaron los años, llegaron tus adorados nietos Leandro y Lautaro. El mejor programa era acompañarte todos los días, aún con lluvia, a visitarlos.
Y la historia se repitió. Llegaron nuestros hijos y también tu casa era una hermosa opción de juegos, entretenimiento y de mimos, de esperarlos con el “fiambrecito” ?Tantas cosas lindas que ellos también recuerdan!
Pero era tal el amor que tenías para dar que llegó otra generación, Agustín, que te rebautizó Tita, también quiso y pudo disfrutarte de la misma manera.
Anita y Concepción, para mí Tati y Totón, imposible separarlas en este viaje al pasado. Dos seres especiales que fueron muy importantes en mi vida: Vivirán eternamente en el corazón de quienes como yo recibieron tanto cariño”. María Alicia.
JOSE RUBEN MONSALVE
José Rubén Monsalve nació en Lobería el 21 de julio de 1932, de muy joven vino a vivir a Tandil, formando su familia casándose con Elvira Hernández, con quien tuvieron 3 hijos, Rubén, Marita y Marcela.
Su oficio que amaba siempre fue el comercio trabajando más de 40 años en el bazar “Blanco y Negro”, asimismo teniendo junto a su esposa el kiosco “Rubén Darío” en su casa de Villa Aguirre donde vivieron muchos años.
Sus hijos les dieron nietos y bisnietos que hoy extrañan su presencia.
El 12 de junio de 2012 con 79 años nos dejo después de una larga enfermedad luchando día a día para salir adelante.
Lo recordamos tan elegante, impecable con sus trajes, o pañuelos de cuello ?siempre fue tan coqueto!
Te vamos a extrañar, tu ausencia duele pero siempre estarás en nuestros corazones.
Hasta pronto. Te Amamos!
MIRTA NOEMI DIMENNA DE KOREIN
A los 60 años, el 11 de junio falleció en nuestra ciudad Mirta Noemí Dimenna de Korein, una querida mujer que supo ganarse el cariño y el respeto de todos.
Sus seres queridos la recuerdan así:
“Falleció en su ciudad por adopción: Aquí cultivó a sus dos pimpollos: Juan Pablo y Lucila y cuidó amorosamente de su esposo Alejandro:
Todos los que tuvieron el placer de conocerla pueden destacar su sinceridad, su fuerza para sobrellevar los problemas, su templanza, su forma aguerrida para defender a los seres amados y su incondicional amistad.
Con estas virtudes era imposible no amarla y nos quedamos con la alegría que la desbordaba y era innata para ella. Y ahora, todos los que ella ayudó de una u otra forma, la pueden ayudar: “eleven una oración a Jesús por Mirta, para que siga la luz que la guiará a un lugar donde sólo hay lo que siempre dio… Amor”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ELIAS RUBEN HIDALGO
A los 75 años, el 6 de junio falleció Elías Rubén Hidalgo. Hoy su familia lo recuerda con las siguientes palabras: “El día 6 por la tarde –después de conocer a su último nieto- partió Elías para abrazarse con Dios. Fue un hombre integro y digno, quien se dio el lujo en vida de formar una familia y luchar por ello.
Nos dejó un ejemplo difícil de copiar, una sonrisa, su chispa y alegría, el amor por la música y la esperanza de que Dios existe, que todo se puede, la seguridad de que la dignidad tiene valor y que la familia es lo más valioso del mundo, ya que él no reparó en esfuerzos ni sacrificios por la tuya.
Siempre decía “quien se arrodilla ante Dios, se para delante de cualquier hombre”; nos dejó el honor de decir que es nuestro Papá. ?Te amamos eternamente!. M.C.H. y hermanos.
NATIVIDAD ELVA GARCIA DE MATTI
El 16 de junio falleció en nuestra ciudad Natividad Elva García de Matti, una querida y apreciada mujer que contaba con 89 años de edad.
Natividad nació en Cañuelas el 8 de agosto de 1922; a los 8 años perdió a su padre y fue criada por una familia sustituta: Cursó sus estudios en una Escuela de Hermanas como media pupila en La Boca, pasando por la Casa de Quinquela Martin y La Bombonera.
Trabajó en Alpargatas y como zurcidora en la fábrica Picaluga. Años más tarde se radicó en Mar del Plata, donde trabajó como fileteadora en una fábrica de pescado; allí conoció a su gran amor de su vida, en 1946 se casó en Tandil y formó una hermosa familia con dos hijas, cuatro nietos y cuatro bisnietos.
“Viejita: nos abandonaste físicamente, pero seguramente te encontraste con el viejito para estar juntos como lo hicieron durante 52 años en la tierra. Ambos descansen en paz”.
DIEGO FERNANDO MARTINEZ PEREZ
Días atrás falleció en nuestra ciudad Diego Fernando Martínez Pérez, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y seres queridos.
“Negrito” o “Dieguito”, como le decían sus seres queridos, no se explican su partida quedando en esta realidad sin entender y sin poder aceptar que ya no volverá a dar esos abrazos de oso.
“Se extrañan las barbaridades que decías. Sólo para reír con nosotros un rato, tus reclamos por el mate frío, las canciones desafinadas, tus retos...tu presencia que iluminaba.
Se te extraña negro, es imposible decirte que no, pero nos quedan todos y cada uno de esos recuerdos para tenerte presente, para sentir tu sonrisa y tu abrazo cada vez que lo necesitemos, para respirar hondo, mirar hacia arriba y saber siempre que vas a ser nuestro guía, alumbrando nuestro camino y deseándonos lo mejor.
Hoy no está tu cuerpo, pero cada uno de nosotros se fusionó un pedacito de tu corazón para llevarlo vivo adentro.
Sólo te decimos: ¡hasta luego capitán! Porque nos vamos a volver a encontrar cuando nos llegue la hora.
Te amamos con toda el alma. Tu madre Nancy, tu padre de corazón Facundo, tus hermanos Araceli, María Eva, Mauricio, Facundo y Valentín. Tus hijos Leonardo, Alejandro y Melanie. Tus hermanos políticos Maribel y Marcelo. Tus sobrinos Lucila, Rodrigo y Jazmín. Tus tíos: Ana María, Hilda y Marcelo. Tus primos Laura, Karen, Ezequiel, Emmanuel, Mariano y Génesis. Y todos tus seres queridos.
CELIA TORIBIA ZARLENGA FUNES de TEJEDA
A los 78 años de edad, el 11 de junio se apagó la vida de Celia Toribia Zarlenga Funes de Tejada, causando profundo dolor y angustia entre sus seres queridos
“Sesenta años de matrimonio junto a Héctor Reneé la consagraron como a una gran esposa, madre, abuela y tía de vida ejemplar.
La suma de sus virtudes bien conocidas por familiares y vecinos hace que sus seres queridos la recuerden con estas palabras: ¡Gracias, por habernos querido tanto y por dejarnos tantas enseñanzas y hermosos recuerdos!
Siempre estaremos eternamente orgullosos de ser tu familia. Fuiste y serás un ser irremplazable y valiosísimo en nuestra existencia. Estamos convencidos que desde el más allá nos seguirás protegiendo e iluminando nuestros caminos”.
(Liliana, Nélida, Jorge, María Elisa, Christian, Fernando y Lilian).
ELIZABETH MARIA LUISA BIDONE
“Originaria de Tandil, le dieron luz un 24 de abril de los años treinta en una casa sobre la avenida Colón. Allí vivió su infancia y adolescencia respirando los aires de los tilos y jugando en la plaza Uriburu, junto a sus dos hermanos menores: Marta y Aníbal.
Parte de su juventud transcurrió en Tandil, pero luego se trasladó a Buenos Aires, donde se casó con Carlos, padre de su única hija: Elizabeth.
En esa ciudad habitó durante casi veinte años. Allí acontecieron quizás los momentos más felices y tristes de su vida, pero siempre con fe y voluntad trazó el camino a seguir tras la pérdida de su esposo, quedando a cargo de la crianza de su única hija.
Durante esa etapa desarrolló actividades como secretaria ejecutiva en varias editoriales, donde adquirió su gusto por la literatura, pero sobre todo por la escritura de cuentos y poemas, actividad que iría madurando con los años y que desarrollaría luego de su retiro laboral para deleite de sus seres queridos.
Las últimas décadas de su vida transcurrieron en Tandil en compañía de aquellos a quienes más amó, su familia y sus amigos, dedicándose por entera a ellos. Pero sobre todo, mimando y consistiendo a su único nieto: Nicolás, quien fue su mayor amor y su alegría en últimos días.
Hoy, tras su partida, la recordamos como una persona alegre, luchadora y vital, que guió su vida a través de los valores y la fe religiosa, cualidades que estuvieron presentes hasta el último momento”. Lic. Elizabeth López Bidone.
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