13 de mayo de 2012
SUBOFICIAL MAYOR JOSE LUIS BARTOLOMEI
El primero de mayo falleció en nuestra ciudad José Luis Bartolomei, un querido y respetado vecino de nuestra ciudad que dedicó gran parte de su vida a prestar funciones dentro del Ejército Argentino.
José Luis Bartolomei nació el 19 de agosto de 1945 y comenzó su carrera militar a los 16 años como músico voluntario de la Banda Militar del Batallón Logístico. Esto le fue posible gracias al maestro Onorato, con quien compartió desde muy pequeño un lugar en la Banda Municipal de Música, en donde estuvo gran parte de su vida hasta que se jubiló.
Fue una persona querida y respetada por todos. A los 21 años contrajo matrimonio con María Cristina Mitaritonna, con quien formó una familia y de donde nacieron tres hijos: Andrea, Analía y Matías. Ellos le dieron seis nietos: Simón, Tomás, Franco, Mateo, Federico y Kiara.
Su cuerpo y alma descansan en Paz. Tu familia te recordará por siempre y te llevará siempre en el corazón.
ELIDA ESTHER MAREGA DE BLAZINA
El 29 de abril, cuando contaba con 80 años, se apagó la vida de Elida Esther Marega de Blazina, una querida y respetada vecina de nuestra ciudad.
Elida nació el 26 de marzo de 1932; a los 20 años contrajo matrimonio con Zorco Blazina (f) y de esa unión nacieron sus dos hijos: Jorge y Mabel, que con el correr del tiempo le dieron tres nietos: Alejandro, Marlene y Rocío.
Su vida laboral transcurrió en esta ciudad, realizando tareas de oficina, hasta el nacimiento de su primer hijo; luego se3 dedicó a las tareas domésticas en su hogar y al cuidado de sus hijos y esposo.
Fue una excelente madre y esposa, luchadora y gran trabajadora como ama de casa, destacándose por sus platos ricos que preparaba.
Sus últimos años no fueron fáciles, ya que padecía algunos trastornos de depresión, y ya deseaba irse al Cielo para estar junto a su eterno compañero, con quien convivió más de cincuenta años de matrimonio.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
“Mami: te vamos a extrañar mucho, pero sabemos que allá en el Cielo vas a estar mejor, y que desde ese lugar nos volverás a cuidar y proteger como cuando éramos chicos”. Tus hijos.
ERNESTO FEDERICO CASASANTA “NEGRO”
Días atrás, falleció en nuestra ciudad Ernesto Federico Casasanta, dejando un profundo vacío entre sus familiares, amigos y conocidos.
Ernesto nació un 25 de octubre de 1932 en Mar del Plata y fue hijo de María y Domingo. De niño llegó a Tandil con sus padres y sus hermanas Mely y Vilma, fue a la escuela Nº 11e hizo el servicio militar en la Marina en Mar del Plata. Luego ingresó al Ferrocarril en donde trabajó hasta que se jubiló.
A los largo de sus casi 80 años cosechó muchos amigos. Por la década del 60 contrajo matrimonio con Hilda, con quien tuvo tres hijos: Mabel, Ernesto y Guillermo, pero la vida le jugó una mala pasada ya que la vida le jugó una mala pasada al perder ña madre de sus hijos cuando ellos aun estaban transitando su adolescencia. A pesar de eso no bajó los brazos y los crió logrando que hoy todos ellos fueran personas de bien.
La vida le dio otra oportunidad y años más tarde conoció a René, su actual y condicional compañera, con quien compartió su pasión por escuchar y bailar tango y e los ratos libres gozar y sufrir por su River querido.
También disfrutó de viajar para visitar a sus nietos: Hernán, Guillermina, Ernestito, Federico, Clarita, Agostina, Delfina y Martina; como así también su bisnieto Benjamín.
Contó con el cariño de sus hijos políticos Hugo y Marita y sus hijos del corazón Alicia y Rubén, como así también de sus nietos del corazón Juan María, Matías, Ariadna y Nadia; y sus bisnietos del corazón Larita e Isabel.
Hace dos años aproximadamente su cuerpo comenzó a mandarles señales de que algo no andaba bien, pero con su entereza y los cuidados brindados todo el tiempo por su esposa y sus hijos pudo llevar la enfermedad sin sufrimientos.
Siempre te vamos a recordar como la buena persona que fuiste, callado y observador. Cuesta pensar que no te vamos a volver a ver. Tu Familia
VALERIANO VILLAR
El 30 de abril se apagó la luz de la vida de Valeriano Villar, un querido y respetado vecinos de nuestra ciudad quien contaba con “98 años de felicidad”.
Valeriano nació en los pagos de su tan amado Tandil, más precisamente en La Movediza, allá por 1913.
En 1943 se casó con Carmen y de dicha unión nacieron sus hijos Carmen Dolores “Piru”, Alberto Valeriano “Beto” y Aldo Abel.
Desempeñó su rol de presidente del club La Movediza, donde fue muy querido por todos los socios. Fundó junto a un grupo de amigos la llamada “Mateada de los Abuelos”, pasando excelentes momentos, y encontrando allí una segunda familia, realizando obras caritativas a las diferentes instituciones de la ciudad.
En calle Arana, donde vivió toda su vida, dejó un enorme vacío para familiares y vecinos, ya no se lo ve a Don Villar o al Abuelo en la puerta tomando mates.
“98 años de enseñanzas, de amor, de respeto, de educación fueron los que nos dejas querido Viejito. Sos un ser formidable, como vos decías.
Te despedimos con el mayor orgullo, sos y serás siempre la luz que nos guía. Te amamos y te recordamos por siempre: Fabi, Mariana, Aldo, Piru, Beto, Olga, Vivi, Tito, Natalia, Blanca, Luchi, Franco, Maca, Tami, Jorge, Marta, Seba, Vero, Pía, Pablo, Juan Carlos, Juan Marcos, Laura, Agustín, Norma y Dardo”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ADELA FERNANDEZ DE CURCIO
El pasado viernes 27 de abril se apagó la vida de Adela Fernández de Curcio, causando gran pesar y dolor entre sus seres queridos.
Adela había nacido el 25 de mayo de 1926 en cantera Albión de esta ciudad, y era hija de Manuel Fernández y Elida Berratti; cursó sus primeros grados en la Escuela Nº 26.
Desde muy joven se vino a la ciudad a trabajar en casa de familias. Siempre tenía hermosos recuerdos de la familia del doctor Rossi y muy especialmente del doctor Cereseto.
Cuando se inaugura en 1948 la Clínica Modelo, es llamada a trabajar como enfermera y junto al resto de directivos y personal fue parte de ese acontecimiento. Esa tarea la desempeñó durante 34 años hasta alcanzar su merecida jubilación.
En 1955 contrajo matrimonio con Domingo Curcio (f) (su amado tío Domingo). El destino de la vida no le dio hijos, pero sí un gran número de sobrinos que siempre mimaron. Actualmente estaba acompañada por otra cantidad de sobrinos nietos y sobrinos bisnietos que lloran su partida.
Su familia agradece a los médico y personal del Hospital Santamarina, por todo el amor que pusieron en su atención tan delicadamente; al igual que a todas las personas que acompañaron en tan difícil momento.
“Una lágrima por los difuntos se evapora.
Una flor sobre su tumba se marchita.
Una oración por su alma, la recibe Dios."
“Yo muero, pero mi amor no muere los amaré en el cielo como los ame en la tierra.
Sed virtuoso, no lloreis ni os dejen dominar por la tristeza, voy al cielo, donde os espero mediante la bondad de Dios.
Cuando la muerte venga a romper tus ligaduras y tu alma venga al Cielo, ese día volverás a verme y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.
San Agustín
“Amada Tía Adela: no te decimos adiós, sino ¡hasta pronto! (Tus seres queridos).
IRMA AURORA ROGGIERO
Recordando a la Abuela Irma...
El 3 de mayo, ya terminando el día, siendo muy tarde fue llamada a la presencia de dios la abuela Irma. Muy dulcemente nuestro Dios no la dejó sufrir.
Tenía 90 años y había nacido en Buenos Aires. Siendo muy pequeña comenzó a transitar el camino de la fe en dios, asistiendo a la iglesia que la condujo a los pies de su Salvador, el Señor Jesús.
Desde entonces, dedicó su vida a servir a Dios, trabajando desde muy jóvenes con niños y jóvenes de barrios humildes, enseñándoles el amor por el señor.
A los 26 años se casó y se fue a vivir a la ciudad de La Plata, en donde pasó la mayor parte de su vida. Tuvo cuatro hijas y junto a su esposo siguieron el camino de la fe, ayudando a todo aquel que se acercaba a su hogar.
Se caracterizó por sus charlas amables, siempre llenas de consejos. Aquellos consejos que ella había sabido tomar de sus mayores y sobre todo de su padre celestial. Consejos que acompañaban su vida: una vida digna de imitar.
Ya anciana y al fallecer su esposo se trasladó a Tandil, ciudad que amaba, en donde compartió sus últimos años junto s sus seres queridos.
Estos últimos años fueron para ella, tal cual dice la Biblia: “molestia y trabajo”, propio de la vejez. Pero nunca se quejó ni le atribuyó a Dios despropósito alguno. Al contrario, su boca solo se abría para proclamar los beneficios de su Dios.
El viernes 4 de mayo fue su despedida de la tierra. La despedimos cantando como a ella le gustaba. Alabando a Dios por habernos dado una mamá, abuela y amiga inolvidable.
Ahora descansa en Paz pero como dice la Biblia: “Sus obras con ella siguen”. Sus cuatro hijas, yernos, 15 nietos y nietos políticos, y sus 18 bisnietos.
MARIA ANGELICA RETA DE VALLEZ
El fallecimiento de María Angélica Reta de Vallez, fue recibido con profundo dolor y pesar, por ser una vecina de nuestra ciudad querida y estimada mujer que contaba con 80 años de edad.
Su familia la recuerda así:
“Las mejores y lindas palabras no entrarían en un libro, para describir la buena persona que eras.
Lo único que podemos decir que fuiste la mejor. Te amamos con todo el corazón, e inolvidable en nuestro corazón serás. Inolvidable en nuestra vida. Te vamos a extrañar mucho
Tus hijos Miguel Carlos y María Elena; tus hijos políticos Susana y Norberto; tus nietos: Gabriela, Liliana, Claudio, Horacio, Carla, Ruth, Belén y Ezequiel: tus bisnietos: Florencia, Micaela, Maxi, Brenda, Juan, Franco, Valentín, Joaquina, Vianca, Morena y Jara.
Agradecemos infinitamente a la Iglesia de Dios, de Villa Italia”.
HUGO OMAR ROMERO
A los 76 años, el 5 de mayo falleció en nuestra ciudad Hugo Omar Romero, un querido y respetado vecino.
Hugo cursó sus estudios primarios en la escuela Nº 5 y la secundaria en al Escuela Fábrica.
Obtuvo su primer trabajo en Metalúrgica Tandil y posteriormente ingresó como docente en la ENET Nº 1 , Ingeniero Felipe Senillosa (hoy EET Nº 2) y en la EEM Nº 2, Florentino Ameghino.
Se casó un 27 de agosto de 1965 con Berta Alicia Cáceres, con quien tuvo dos hijos: Marcela y Darío.
En 1994 se jubiló como director de la ENET Nº 1, retirándose en ese momento totalmente de su actividad docente.
Hoy con profundo dolor y tristeza, tu esposa Berta, tus hijos Marcela y Darío, tu yerno Marcelo, tu nuera Virginia y tus nietos Agustín y Tomás te recuerdan con mucho amor, con mucho orgullo por el “buen tipo” que siempre demostraste ser.
Todos nosotros y quienes nos han acompañado en éste difícil momento te damos las Gracias porque siempre tuviste palabra, un gesto para acompañarnos y ayudarnos.
ROQUE HORACIO VEGA
El 13 de abril, a los 56 años de edad, se produjo el fallecimiento de Roque Horacio Vega, un querido y respetado vecino de nuestra ciudad.
Nació en esta ciudad el 12 de septiembre de 1955 y se caracterizó por ser un gran luchador desde chico, ya que a los nueve años perdió a su papá, comenzó a trabajar en una casa de baterías, cursó sus estudios primario en la Escuela Nº 7 y los secundarios en la Escuela de Educación Técnica “Felipe Senillosa”, egresando con el título de Técnico Electromecánico.
Luego se incorporó al servicio en la Base Naval de Mar del Plata. Actualmente, desde hace 19 años era taxista de la empresa Tancta.
Muy joven, conformó su hogar junto a su esposa María Cecilia Bonastía (f) y tuvieron un hijo: Gabriel, que era su orgullo que ahora cursa el primer año de abogacía.
Lo recuerdan su mamá Nélida, su hermano Ricardo y su hijo Gabriel, quienes agradecen a las personas y grupo de taxistas que acompañaron en este difícil momento.
Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.
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