15 de abril de 2012

Locales

Locales. Necrológicas

HUGO SAN

A los 71 años el 28 de marzo falleció en nuestra ciudad, Hugo San, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Hugo nació el 12 de abril de 1940 en La Pampa; residía en esta ciudad desde 1966, cuando comenzó a trabajar como cajero del Banco Provincia y se jubiló como tesorero.
Era muy buen compañero, y desde que se jubiló, tenía a su cargo las obras sociales en la Farmacia Rubbí.
Había conformado una linda familia junto a su esposa Dora Génova y sus hijos Fernando y David, además era un cariñoso abuelo de seis nietos.
Era un hombre muy apreciado por sus amigos; le gustaba caminar y hacer gimnasia.
Su esposa lo recuerda como un excelente esposo, de muy buen carácter, afectuoso con ella, sus hijos y nietos.



MARIA CRISTINA PEREZ DE PIÑOLA

A los 90 años falleció en nuestra ciudad, María Cristina Pérez de Piñola, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
María Cristina nació el 15 de septiembre de 1921 en el paraje Los Pinos, en Balcarce; era hija de Francisco Pérez y Encarnación Lara.
En su juventud contrajo matrimonio con Antonio Piñola (f) y se destacó como una esforzada trabajadora, quien en la década de los ´70 estuvieron al frente de la parrilla ubicada en calle Newton y Colectora Pugliese.
Sus últimos años pasaron junto a la compañía de sus hermanos Miguel (f) y Antonio.



HÉCTOR HUGO RUSSIANI

A los 68 años, el 30 de marzo falleció en nuestra ciudad, Héctor Hugo Russiani, causando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y seres queridos.
Su hija lo recuerda así: “Papá: que pronto me dejaste. Pero a pesar de ello me dejaste como ejemplo como se debe ser para ser buena persona.
Buena persona es ser: un buen padre, un buen hermano y un buen amigo de los amigos.
Con esas premisas seguiré la ruta de esta vida. Hasta que el Mayor nos reencuentre.
Un abrazo y un beso. Siempre te recordaré”. Sandrita.



ALBA TORRECILLAS DE BARILARO

El pasado jueves 15 de marzo y cuando contaba con 84 años de edad, falleció Alba Torrecillas de Barilaro, dejando un profundo dolor entre sus familiares y amistades.
“Perla” Barilaro nació en esta ciudad el 21 de mayo de 1927; era hija de Antonia Molina y Juan Torrecillas, siendo la tercera de diez hermanas.
Su infancia y parte de su adolescencia transcurrieron en el campo, donde participaba de las tareas rurales junto con los demás miembros de la familia. Sus estudios primarios los realizó en la Escuela Nº 1. No tuvo la posibilidad de continuar estudiando pero se destacó por ser muy memoriosa, muy buena lectora y excelente con los cálculos matemáticos.
Luego la familia se radicó en avenida Avellaneda al 600 de esta ciudad, trabajando como boletera (vendedora de entradas) en los cines Americano, Súper, Cervantes y Avenida. Desempeñándose en éste ámbito cosechó innumerables amistades y conoció a su gran amor: Carmelo Barilaro, con quien se casó el 18 de marzo de 1965 y tuvieron una hija: Patricia. Fallecido su esposo, ella tuvo la gran responsabilidad de continuar criando y educando a su hijita con tan solo tres añitos.
Pasó el tiempo y cuando contaba con 56 años tuvo un A.C.V. del cual se recuperó, con pocas secuelas gracias al tratamiento recibido y a su fuerza y entereza por salir adelante.
Continuó trabajando en la boletería del cine Avenida hasta alcanzar su merecida jubilación.
Para ese entonces ya se había sumado a la familia su yerno Sergio. Con el transcurrir del tiempo se vio rodeada del cariño de sus cuatro nietos: Lucas, Nahuel, Tomás y Leonel, a los que cuidó de pequeños cuando su hija trabajaba. Le encantaba participar con ellos de las fiestitas escolares y hacerles su comida o postre favorito.
Su salud se fue deteriorando de a poco, hasta que el 8 de agosto del año pasado sufrió otro A.C.V., quedando afectados aún más su movilidad y cognitividad.
Honesta, bondadosa, pendiente siempre del futuro de “los suyos”, luchadora incansable, excelente madre y abuela. Vivió una vida feliz, rodeada de sus seres queridos (hija, yerno y nietos, que vivieron estos últimos diez años con ella), quienes la acompañaron, cuidaron y mimaron junto a Nancy, Stella y Anyi hasta el día de su muerte
Dedicatoria:
“Nos dejas el ejemplo de tu bondad, de tu amor a todos nosotros y de tu fuerza que te acompañó hasta tus últimos minutos de tu vida… Sergio, Patricia, Lucas, Nahuel, Tomás y Leonel”.



BERTA SEPULVEDA DE MANSILLA

Días atrás falleció en nuestra ciudad, Berta Sepúlvera de Mansilla, una querida mujer que contaba con 81 años de edad.
Berta era nativa de El Maitén (Chubut); en su juventud contrajo matrimonio con Rubén Mansilla (f) y a los 51 años se radicó en esta ciudad, viviendo junto a sus hijas Blanca, Yolanda y María; sus dos yernos: Jorge Bruggesser y Francisco Maldonado, disfrutando del cariño de 13 bisnietos y dos tataranietos, quienes lamentan profundamente su partida de este mundo.
Su familia agradece a enfermeras y médicos del Hospital Municipal Ramón Santamarina, por la atención brindada durante su internación. A todos ¡muchas gracias!



JOSEFA RAPARI DE TENTELLA

El 22 de marzo dejó este mundo terrenal Josefa Rapari de Tentella. “Pepa”, como la conocían todos: “nuestra Pepita”.
Una mujer singular, una “matrona” inolvidable que ha dado y recibido innumerables muestras de cariño entre sus familiares y amigos a lo largo de su existencia.
Pepa había nacido el 7 de mayo de 1923 en Macerata, provincia de Corridonia (Italia); allí se enamoró y se casó el 20 de octubre 1945 con Francisco Tentella, su inseparable compañero durante casi 68 años de matrimonio.
Su sueño de conocer y vivir en América, también formó parte de sus ideales, pues en el ´50 junto a su esposo y su hijo Bruno, de sólo tres años de edad y embarazada de siete meses de su hija Silvia, además de sus padres y hermano Vando desembarcaron en nuestro país para forjar un nuevo camino.
Se destacó como ama de casa, no solo porque le encantaba trabajar en su hogar y atender a su familia, sino porque se convirtió en la mejor cocinera de la familia. Era una excelente anfitriona ¡a quien no le gustaba visitar su casa, saborear sus mates y exquisitas reposterías o comer sus tallarines amasados con sabrosos tucos o estofados! Amaba tener la casa llena de gente.
Por suerte pudo disfrutar de ello, porque la vida le permitió conocer y vivir los mejores momentos de sus hijos; sus nietos: Aldana y Emiliano; sus cinco bisnietos: Manuela, Luna, Francina, Juana y Martino; primos, nietos del corazón, vecinos y amigos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
“Querida Pepa: sabemos que el inmenso dolor por la partida de su hijo Bruno quebró sus fuerzas, opacó sus ilusiones y ya la vida no tuvo el mismo sentido.
Lo entendimos y deseamos que tu alma descanse en paz junto a la de él.
Fuiste una gran mujer, hermosa, muy carismática y ejemplar en muchos aspectos.
Estarás siempre en el corazón y el recuerdo de todos los que tuvimos la dicha de conocerte y compartirte Te amamos todos tus seres queridos ¡hasta siempre!”.



DOMINGO ALBERTO VALENTINI

El pasado martes 6 de marzo falleció Domingo Alberto Valentini, un querido y respetado hombre que contaba con 81 años de edad.
Don Domingo había nacido en Dolores el 1 de mayo de 1930, donde transcurrió su adolescencia y parte de su juventud; en 1951 se radicó en esta ciudad, dedicando su actividad laboral a la mecánica industrial. Incursionó en el deporte, siendo un apasionado del básquetbol, jugando en el Club Sarmiento de Dolores y más tarde integró el plantel de veteranos de esta ciudad y luego jugó al casín en el club Santamarina.
Había conformado su hogar junto a su esposa Edhit Nora Caffaro (f) y tuvieron un hijo: Alberto Daniel.



ELBA AMELIA LOPEZ DE LEUNDA

A los 73 años, el 23 de marzo falleció, Elba Amelia López de Leunda, dejando un profundo dolor entre sus familiares, amigos y seres queridos.
Elba nació en esta ciudad el 10 de agosto de 1938; desde muy joven se destacó como hacendosa y luchadora. Conformó su hogar junto a José Leunda, contando con una hermosa familia con sus hijos Roberto, Gustavo, Adriana y Javier; al igual que sus nietos: Matías, Robertito, Melisa, Juan Manuel, Paula, Lucas, Ramiro, Florencia, Manuela e Iñaki y su bisnieta Martina.
Durante dieciséis años estuvo al frente de la agencia de remis 26000, ubicada en la esquina de Rodríguez y Sarmiento, donde cultivó dentro de un clima de respeto innumerables amistades, que hoy sienten su ausencia. Su voz en el teléfono, era un símbolo y un sello distintivo de la agencia, la que guardará en sus paredes el tono de su cálida presencia.
“Hoy partiste, para estar junto a Papá, pero en tu rezago cultivaste las mejores caricias, en tu dulce melodía acuñaste nuestros sueños y en tu mirada cómplice nos brindaste el amor y la ternura que perdurarán en nuestro corazón. Fuiste madre, amiga, abuela incondicional y una guardiana permanente de nuestros secretos, y nuestra guía en las noches de tinieblas.
Dios no te hubiera dado la posibilidad de soñar sin darte la posibilidad de convertir tus sueños en realidad. ¡Gracias por dejar tu huella para poder continuar!
Con el cariño eterno te recuerdan tus hijos Roberto, Gustavo, Adriana y Javier”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.



CLEMENTE TEODORO VENGLISKY

El 21 de marzo, a los 88 años, falleció Clemente Teodoro Venglisky, causando dolor y angustia entre sus familiares y amigos.
Clemente nació el 24 de noviembre de 1924 en San Antonio Oeste (Río Negro). Siendo muy pequeño se radicó en esta ciudad y enfrentó la vida trabajando.
A los 31 años conoció a Delia N. Pereira, con quien contrajo matrimonio tan solo siete meses después, formando una hermosa familia, que se completó con la llegada de su hijo Jorge unos años después.
Tuvo pocos trabajos, pero de cada uno le quedaron amigos que recordaba permanentemente con alguna anécdota compartida. Después de 25 años de labor, alcanza su merecida jubilación trabajando en Metalúrgica Tandil.
Padre y esposo dedicado, sus últimos años se vieron iluminados con el advenimiento de sus dos nietos: Nicolás y Ramiro, a quienes adoraba, dejando en ellos recuerdos maravillosos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
“Sucedió todo tan rápido que todavía no podemos entender tu ausencia, nos cuesta aceptar que ya no estarás. Estas son las ocasiones en que no podemos entender los ciclos naturales de la vida y no aceptamos la realidad.
Quisiéramos tenerte con nosotros y seguir disfrutando de esa persona llena de valores, honesta, trabajadora, paciente, agradecida, cariñosa, siempre dispuesta a dar una mano, de ese gran padre, compañero incondicional y abuelo ejemplar.
Nos entretenías tanto con tus anécdotas, era tan lindo verte disfrutar de las rondas de mus o truco, haciendo enojar a tus compañeros con ¡alguna trampita!
Va a ser muy difícil no extrañarte, estás presente en cada lugar, en aquellas cosas que con tu paciencia arreglabas y dabas solución a cualquier problema.
Viejito: fuiste un excelente esposo, gran padre y cariñoso abuelo. ¡Descansa en paz!... entre todos cuidaremos a “tu viejita”. (Tu familia).



JUAN CARLOS ECHEVERRIA

Profundo dolor causó el fallecimiento de Juan Carlos Echeverría, ocurrido el 22 de marzo, quien fue un querido y respetado hombre
Juan Carlos Echeverría nació en nuestra ciudad el 10 de septiembre de 1941 y a los 19 años de edad se trasladó al pueblo de Napaleofú, dónde conoció y se enamoró de quién fuera hasta sus últimos días, su gran compañera de vida, Blanca María Duhalde. Estuvieron de novios seis años y en 1967 contrajeron matrimonio. Luego de un largo tiempo llegó a sus vidas su única hija, Virginia Elizabeth Echeverría, la alegría más esperada…
“Querido Papi: y te nos fuiste nomás, dejando éste mundo físicamente pero viviendo de por vida en nuestros corazones. Tu espíritu, lleno de alegría, nos ha de contagiar ésas ganas de vivir que le ponías a la vida, día a día. Un ser de luz que por gracia divina de Dios, nos iluminará y guiará desde dónde nos mire.
Mami te recuerda alegre y fiel compañero, trabajador y siempre dispuesto a todo, a brindar su ayuda sin esperar nada a cambio.
Y a mi memoria muchos recuerdos llegan hoy… desde mi infancia, cuando tus brazos y los de mamá eran mi refugio. Cuando ya un poco más grande me llevaban al jardín o a la escuela, la mayoría de las veces llorando porque no me quería quedar; recuerdo una vez, no llegaste ni a la tranquera porque te daba pena verme llorar tanto para ir al jardín y le dijiste a mami que vos así no me podías llevar más.
Luego, con el correr del tiempo transitamos los tres juntos el camino del folklore en la Escuela de Danzas El Fogón de Napaleofú, de la cual con orgullo puedo decir que fundaste junto a otros amigos y presidiste durante diez años. Muchas satisfacciones logramos juntos…
Cómo olvidar tus artesanías que con tanto afán realizabas; quién te conocía no podía creer cómo hacías con tus manos tan grandes, tan minuciosos y bellos trabajos. Como tallabas la madera, fuiste tallando tu vida... el tambo mecánico, el ferrocarril y el museo Juan Manuel Fangio fueron tus últimos orgullosos trabajos hechos con tanto amor y tanta pasión.
Te recordaré siempre como lo que fuiste en mi vida y en la de Mami, un ser extraordinario, de buen corazón, siempre dispuesto, alegre, servicial, honrado y tantas palabras podrían definirte Papi… Hasta tus sobrinos te recuerdan de la mejor manera, compinche, haciéndolos sonreír en todo momento. Un tipo de aquellos que quedan pocos, laburador y luchador hasta última instancia. Vale la pena el legado que dejaste en cada uno de nosotros.
Me acompañaste en toda circunstancia, al igual que Mamá. Cómo olvidar lo orgulloso que estabas aquel 10 de enero de 2009 al entrar de la mano conmigo al altar, en mi casamiento con Jorge Oscar Virgilio, a quién adoptaste como un hijo más; él tampoco podrá olvidar esos imborrables momentos pescando en el muelle de Mar de Ajó, ó viendo los partidos juntos de su querido Boca Juniors.
Tu partida duele en el alma y dolerá siempre, pero sabemos que estás en paz y no sufrís más, estás junto a Dios y seguirás estando de por vida a nuestro lado.
Agradecemos a nuestras familias y a sus verdaderos amigos por acompañarnos y acompañarlo durante su enfermedad, justo cuando él más los necesitaba, alegrándole sus tardes con sus visitas.
Nunca te olvidaremos Papi, te amamos por siempre. Blanca y Vicki”.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Muy lejos de los primeros puestos

Muy lejos de los primeros puestos. Un ranking evaluó facilidades para abrir negocios: Tandil quedó en el vigésimo puesto

Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil