12 de mayo de 2023
Sus hijos Esteban y Facundo, respectivamente, la recuerdan
con las siguientes líneas:
"Una madre es el resguardo originario y por esto, adonde siempre
se vuelve. La muerte de una madre, también por esto, es de una vivencia
imposible, y se retiene a esa madre entre momentos.
Norma tuvo tres hijos: Esteban, Facundo y María, y en ese destino
siempre incorrecto que es la muerte, cada uno la retuvo en un instante de
resguardo.
PRIMER MOMENTO: María, la hija menor, acaricia el rostro de
Norma acompañándola en sus últimas respiraciones, contrasta la debilidad del
cuerpo con su voluntad de vida. Le dice: ?Ya estuvo bien, mamá. Descansá?, y se
despiden.
SEGUNDO MOMENTO: María llama a Facundo para decir: ?Mamá ya
se fue?. Facundo se baja de su auto y busca en el horizonte una imagen que
retenga a mamá. El silencio es la última respiración de una madre que busca
algún lugar para permanecer en su hijo.
TERCER MOMENTO: Esteban, mientras observa a su hijo y otros
niños y niñas jugar en la plaza de un barrio de la ciudad de Buenos Aires, mira
su teléfono en el que un mensaje de su hermana menor dice: ?Mamá se fue?. A partir
de ahí todo fue silencio en aquella plaza de una gran ciudad.
Norma dejó su existencia física, respirando entre las caricias
de su hija María, entre el horizonte de su hijo Facundo y en el silencio de una
plaza donde un montón de niños juegan, pero en el mundo ya hay una madre menos.
La recuerdan y aman siempre, María, Facundo y Esteban, tus hijos".
.. .. . .. . ..
"Finalmente se fue. Luego de una lucha inmensa, a veces difícil
y otras maravillosa y ejemplar. Marcos, un gran amigo, me mandó una foto de
hace algunos años. Me llegaron anécdotas y recuerdos de muchas personas.
Soy docente por convicción histórica y política. Una convicción
que seguro nace de escuchar a mi vieja defender a muchos pibes y pibas que eran
expulsados de las aulas, de las escuelas, de los barrios, para que vuelvan al
propio, para que no rompan el orden, para imponer la quietud institucional.
Recuerdo sus enojos con la desidia y la inercia de muches educadores.
Recuerdo sus peleas por defender a muchos pibes y pibas. Ojalá tu fuerza
aparezca en la rebeldía de cada pibe y cada piba que lo necesite.
Me quedo con tu apellido como bandera para cada momento:
SPERANZA. Como una pedagogía llena de generosidad y de buena rabia. ¡Que te
encuentres con los mejores y puedas estar tranquila!".
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