14 de noviembre de 2023
No es de ahora, es un proceso de dos siglos, ya que cuando
en 1822 no teníamos deuda, Rivadavia firmó el célebre "Empréstito Baring Brothers".
El millón de libras esterlinas solicitado, llegó en 1824, aunque a medias, ya
que buena parte de ese dinero fue a parar a los negocios espurios de unos
pocos, banqueros incluidos. Obviamente, cualquier parecido con lo ocurrido en
los últimos años, NO es mera coincidencia.
Por 1880, cuando Roca, con sus aciertos y errores, sentó las
bases en educación pública y otros aspectos, no logró generar un país industrializado,
en parte porque la Generación del Ochenta se contentó con el crecimiento que posibilitaba
ese modelo agroexportador, pero también porque el imperio de la época -Gran Bretaña
todavía- no se disponía a permitir fácilmente que ello ocurriese. La consigna
fue: "mándame la lana que yo te mando los pulóveres".
Mucho peor le había ido a los pobres paraguayos, que a mediados
del siglo XIX habían despegado, con fabricaciones varias, incluyendo hierro,
pero poco después el imperio los frenó y junto con traidores de Brasil,
Argentina y Uruguay se inventó la todavía vergonzante Guerra de la Triple
Alianza.
"El Norte es el que ordena", escribió Mario Benedetti. Y así
fue como en 1954 la CIA -Estados Unidos- junto a cómplices locales, depusieron al
presidente guatemalteco Jacobo Árbenz, por el "delito" de intentar nacionalizar
los abundantes cultivos frutícolas de ese país. Poco después y por motivos
similares fueron derrocados y asesinados Juan José Torres (Bolivia 1971) y
Salvador Allende (Chile 1973). En nuestro país, a Yrigoyen y Perón no le
perdonaron sus intenciones de favorecer al pueblo. A Frondizi y a Illia los
dejaron gobernar apenas tres años. Por los setenta, llegarían los sangrientos
golpes militares en Argentina, Chile y Uruguay.
La recuperación de la democracia no fue sencilla. A Alfonsín
le "hicieron la cama" por el Juicio a las Juntas y reivindicaciones sociales como
la ley de divorcio. En lo económico, seguimos teniendo la deuda externa como
forma de dominación, con un margen de acción muy estrecho, acorralados por
quienes "manejan los piolines de la marioneta universal". Y con traidores y
corruptos internos, que siempre existieron. "En el mismo lodo, todos
manoseados".
Pero la esperanza se mantiene si hay vida. Y de los dos
candidatos, solamente uno ofrece esta condición, más allá de los problemas que todos
conocemos. ("Si habrá crisis, bronca y hambre, que el que compra diez de
fiambre hoy se morfa hasta el piolín").
El otro -Milei- nos dejará sin perspectiva. La presunta
libertad que predica es la del "zorro en el gallinero". No es cierto que no lo conocemos.
Su propuesta es reivindicar casi en su totalidad el plan económico de Martínez
de Hoz en la última dictadura, cuyo resultado produjo gran retroceso y
empobrecimiento extremo. Es más, todo su pensamiento gira en torno a la feroz
dictadura, aunque no se anima a decirlo taxativamente.
Freud lo explica muy claro en su concepto de pulsión de
muerte, como una "necesidad que tiene lo viviente de retornar a lo inanimado, reconociendo
en ella la marca de lo demoníaco donde impera la destrucción, la desintegración
y la disolución de lo vivo".
Milei significa volver al peor pasado. En esta particular
coyuntura, no votarlo es un acto patriótico. Por eso escribo y lo hago público,
pues siento que se trata de una obligación moral.
Si hay otras ideas, bienvenidas sean. Podemos debatir por
este medio, o en un café. Eso sí, cada uno paga el suyo ("nadie invita a morfar,
todo el mundo en el riel?"). Ah, y si llego algún minuto tarde al bar, será
porque iré caminando. Se me rompió la bicicleta y no consigo el repuesto por
esta cuestión del dólar?
NÉSTOR DIPAOLA
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario