11 de enero de 2012
El hecho ocurrió el pasado lunes 4 de enero. La señora mayor, afiliada a PAMI; arribó junto a sus hijos cerca de las 10:40 horas y recién ingresó al consultorio a las 15.
Cuando entró a la sala de espera, a la mañana, había alrededor de 10 personas. Pero como el servicio se demoraba en el flujo de pacientes atendidos, pronto se agolparon unos 25, con lo cual se complicó el panorama.
Obviamente, los accidentados siempre tienen prioridad debido a que la Guardia es naturalmente una repartición abocada a las urgencias, pero el centro asistencial no contaba en ese momento con consultorios externos abiertos, por lo que era la única alternativa que tenían los pacientes.
Sin embargo, "notamos que hacían pasar a gente que tenía dolencias menores, y nosotros seguíamos ahí. Y vimos como los médicos estaban tomando mates o se iban a comer, mientras nosotros permanecíamos más de 4 horas sin una respuesta", adujeron los familiares de la mujer.
Las demoras en el servicio de Guardia constituyen un problema de vieja data en el Ente Descentralizado, que más allá de las respuestas que suelen darse por parte de las autoridades a través de los medios de prensa, siguen registrándose trastornos que indignan a la gente que asiste al servicio público.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario