21 de septiembre de 2008

Locales

Locales. PALPITAR COMUNAL:Miguel Angel y los 40 colaboradores

Guillermo Liggerini
Como se vino contando, a partir del nuevo reclamo salarial de los municipales se coló el ya folclórico debate sobre el costo que Tandil debe afrontar sobre su planta de personal, especialmente el político. La discusión y las lecturas al respecto son recurrentes, especialmente cuando se intenta ahondar en cuánto dinero se necesita para que, en este caso, se pueda sostener una gestión. Exitosa, aplaudida y ungida con el voto popular, pero que no deja de resultar singular la cantidad de material humano requerido para avanzar en su proyecto de gobierno.
Sería injusto no aludir que en otros estamentos estatales la incorporación ha sido tan o más exagerada que la del municipio de 2003 a la fecha. La propia universidad con un presupuesto más que importante que tampoco alcanza u otros organismos bonaerenses entre el 2003 y el 2007 han sumado voluntades indiscriminadamente, incluso algunos ministerios parecieron más a una bolsa de trabajo que por la necesidad de fortalecer la estructura oficial.
La discusión resurge a partir de la voluntad del Sindicato de Trabajadores Municipales en utilizar la banca 21 del recinto deliberativo, desde donde
pedirá por la derogación de una norma que hace apenas meses el Ejecutivo celebró sin reparo opositor alguno, y que versa sobre el enganche de los sueldos de los funcionarios políticos con la del resto de la planta de personal.
¿Es mucho? ¿Es poco? ¿Cuánto tiene que ganar un secretario? ¿Y un concejal?¿El intendente?. Preguntas repetidas para respuestas conocidas. Discusión semejante a la oportunamente instalada sobre el directorio de la Usina, a propósito de costos y beneficios.
Tal vez la pregunta no debiera ser cuánto gana un funcionario, sino qué hace. Nadie puede negar la vocación de servicio y casi fanatismo que imprimió la actual gestión comunal. Espíritu que no cesa a pesar de los años transcurridos. No resulta ilógico pensar entonces que Lunghi y sus secretarios ganen en consecuencia. Sin embargo, el interrogante crece cuando se empieza a husmear detrás de aquellas secretarías. Cuando se denota un crecimiento en nuevas direcciones, algunos coordinadores y asesores varios, cuya justificación de sueldos resulta dudoso.
El gobierno sabe que de tanto en tanto tendrá que lidiar con esta discusión y prefiere dejar pasar la corriente hasta nuevos bríos. Mientras tanto, sigue avanzando sobre compromisos asumidos como el plan de repavimentación o la puesta en marcha de la guardia de Blanco Villegas. Toma la iniciativa del gremio como una necesidad sindical de fortalecer una imagen tras a un nuevo acuerdo sellado por los haberes.
La decisión política oportunamente se analizó y se resolvió. El costo se asumió ayer y se hará hoy, No habrá discurso desde una banca que cambie aquella historia que hoy se vuelve a escribir.
Se defiende indicando que en verdad de aquel personal que se cuestiona suma cuarenta almas, no más. A lo sumo habrá otros cuarenta en cargos menores. De aquellos 500 nuevos puestos que desde aquí se informó, restan los mensualizados y planes trabajar que fueron regularizados, por lo que la cifra develada desde aquí si bien es cierta, consideran que no así la lectura que de esas incorporaciones se hizo. Se defienden con uñas y dientes. Reconocen al asunto como un debate lógico y hasta legítimo, pero subrayan hasta el hastío que la gente ya se expidió y avaló con creces a la gestión, con el costo que ella demande, con Miguel Angel y sus cuarenta colaboradores a cuestas.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil