22 de octubre de 2010
La presidenta Cristina Fernández desautorizó ayer a quienes intentan vincular al gobierno con la muerte del joven militante Mariano Ferreyra, reivindicó la política de no reprimir y advirtió que está dispuesta "a pagar mil costos políticos antes que lamentar la pérdida de vidas".
Mientras en Plaza de Mayo manifestantes reclamaban el esclarecimiento del hecho, la jefa del Estado se refirió en dos oportunidades a los incidentes del miércoles y exhortó a evitar la violencia porque "yo no quiero vivir en una sociedad donde salgan a la calle con palos o con armas de fuego".
Luego de confesar que sentía "amargura y bronca" por los "lamentables sucesos" que acabaron con la vida de Ferreyra, la mandataria adjudicó responsabilidad por lo sucedido en la víspera a "algunos que hace tiempo que buscan un muerto", aunque sin identificar sector alguno.
Volvió a desplegar un manto de sospecha sobre la muerte del militante al decir: "Démosle el crédito que hay móviles políticos mas allá que todos sepamos las cosas que han ocurrido en el país y los personajes que actuaron".
Sin embargo, fue más específica a la hora de quejarse porque desde el Partido Obrero (PO), donde militaba el joven muerto, se acusó a la Policía Federal de liberar la zona para una "emboscada". "Hay que tener coherencia y no actuar con grados esquizofrénicos", aseguró.
Explicó entonces que días atrás el gobierno tuvo que aclarar con videos que esa fuerza de seguridad no había reprimido a los agresores a la cartera de Educación y "ayer se reclamaba porque la policía no había defendido al mismo grupo político que había ingresado al ministerio".
En su mensaje, Cristina Fernández ratificó su decisión de permitir toda expresión de protesta pero pidió expresamente a los que "vayan a manifestaciones que no lleven palos, porque precisamente fue este gobierno el que ordenó que todas las fuerzas de seguridad destinadas a contener manifestaciones no lleven armas de fuego".
"Nuestra policía no lleva ningún tipo de armas de fuego, ni siquiera granadas, ni siquiera balas de goma cuando van a contener una movilización", remarcó.
Acotó: "Prefiero pagar mil costos políticos por no reprimir antes que tener que lamentar la muerte de un argentino", manifestó.
Explicó entonces que "lo que pasó ayer reafirma la necesidad" de continuar con esa política y recordó que la mantuvo "incluso durante los cuatro meses de conflicto con las patronales rurales cuando hubo rutas cortadas y desabastecimiento y sin embargo, no hubo un rasguño", en clara alusión al diferendo con el campo en el año 2008.
El Gobierno se despegó de acusaciones contra Duhalde
El Gobierno nacional tomó ayer distancia de sectores kirchneristas que apuntaron contra el ex presidente Eduardo Duhalde por los graves incidentes que le costaron la vida a un militante del Partido Obrero, aunque el líder de la CGT, Hugo Moyano, insistió con denunciar que el dirigente pretende instalar un "clima de crispación".
Tras los brutales disturbios que tuvieron lugar el miércoles en la zona de Avellaneda, surgieron algunas voces que apuntaron en contra del ex mandatario y alimentaron la polémica sobre las responsabilidades políticas de la muerte del joven Mariano Ferreyra.
A través del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el Gobierno nacional se despegó de las acusaciones contra Duhalde y recalcó: "No dije en ningún momento esas cosas ni pienso eso. No tengo nada por qué decir semejante cosa", afirmó el funcionario.
Algunos legisladores porteños kirchneristas fueron quienes habrían deslizado ayer las primeras sospechas contra el ex presidente, pero ayer a la diputada María José Lubertino se sumó el propio jefe de la bancada, Juan Cabandié, quien aclaró que "el kirchnerismo de la Ciudad y el bloque que presido nunca acusó a Duhalde de los episodios de ayer (por el miércoles), esperamos encontrar a los culpables".
Sin embargo, el piquetero oficialista Luis D"Elía insistió con vincular a Duhalde y afirmó que "Alberto Trezza, quien fuera subsecretario de Transporte ferroviario" del ex presidente, "encabezó la patota que ayer asesinó a Mariano Ferreyra".
Además de las acusaciones de distintos dirigentes, ayer se sumó la difusión de una presunta reunión reciente entre Duhalde con el líder del gremio de los ferroviarios José Pedraza, pero luego se conoció que, en realidad, se había concretado el año pasado.
La nota pertenecía al diario El Cronista, que en su edición de ayer lo calificó como una "burda" maniobra destinada a "desinformar" por parte de sitios, periodistas y militantes kirchneristas quienes, a partir de un artículo que publicó ese medio hace más de un año, intentaron relacionar a Duhalde con la muerte de Ferreyra.
El jefe de Gabinete también expresó su temor de que los enfrentamientos del miércoles hayan sido "fruto de la manija de algunos" y advirtió que ante estos hechos "no se puede ser contemplativo, hay que encontrar a los responsables materiales y a los intelectuales sindicales o políticos, si los hubiera, y sancionarlos con toda la dureza".
En diálogo con radio 10, el funcionario deslindó cualquier responsabilidad del Gobierno en el grave choque entre referentes de izquierda y de la Unión Ferroviaria, en Barracas: "Si hay un tarado que sale de su casa, motivado o con mala fe (para cometer una acción de este tipo), estamos hablando de un asesino. ¿Usted quiere que me haga cargo de un asesino?", preguntó.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, consideró ayer que Duhalde "no tiene nada que ver" con lo sucedido el miércoles y lo relacionó con un "tema específicamente gremial".
En tanto, Moyano repitió la versión de que Duhalde "estuvo reunido aparentemente con (el titular de la Unión Ferroviaria, José) Pedraza el día anterior" por lo que "eso trae alguna duda, evidentemente lleva a alguna confusión", pese a que se reveló que el encuentro entre ambos dirigentes fue un año atrás, y no el martes, como se había difundido primeramente a través del kirchnerismo.
Además, en declaraciones realizadas ayer a la radio La Red, recordó que "hace no mucho tiempo Duhalde había mencionado que el país iba camino al 2001, cuando la gente salió a las calles, entonces parecería que se quiere crear un clima apuntando a eso, parecería que está todo mal".
"Hay un ataque permanente, y todo lo que pasa se lo quieren adjudicar al gobierno, quieren instalar en la sociedad la crispación", denunció Moyano, aunque sin mencionar directamente a Duhalde, precandidato presidencial para el año próximo.
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