13 de mayo de 2019
Este lunes por la mañana se presentó oficialmente el
proyecto para construir ladrillos a base de bolitas de telgopor reciclado, una
iniciativa que desarrollan de forma conjunta el Municipio de Tandil, la Unicen,
la Fundación Pachacamac, la Asociación Punto Verde Tandil y Mesa Solidaria.
El encuentro, en el que se detallaron los avances del
proyecto y se hizo una demostración de la producción, se realizó en un predio
ubicado en el pasaje Guiraldes, donde funciona una bloquera a partir de un
acuerdo entre el gobierno comunal y Pachacamac.
Los ladrillos, surgidos de la inquietud de Felipe Verellen,
contienen un 50 % de telgopor, 34 % de polvo de piedra y 16 % cemento. La red
de Puntos Limpios recibe el telgopor, la Asociación Punto Verde Tandil se
encarga de procesarlo para reducirlo a "bolitas" y la Fundación
Pachacamac los fabrica.
Además la Facultad de Ciencias Económicas desarrolla los
estudios económicos para introducirlo al mercado, el Instituto de Física de
Materiales de la Facultad de Ciencias Exactas estudia las características para
certificar su aptitud para la confección de viviendas, la Secretaría de Obras
Públicas participó de las pruebas y realizó aportes técnicos, la Secretaría de
Desarrollo Social aportó maquinaria y personal y la Dirección de Medioambiente
coordina el proyecto a través de la Red de Puntos Limpios.
El intendente Lunghi celebró los resultados de mucho tiempo
de trabajo y destacó que "este es el fruto de sumar voluntades, del
esfuerzo compartido por los representantes de diferentes sectores que nos
permite llegar a un objetivo que tiene muchos beneficios, entre ellos el del
cuidado del medioambiente".
Además felicitó a todas las personas que forman parte del
proyecto y afirmó que "una vez más Tandil da muestras de su potencial
innovador, creativo y emprendedor y de la pasión por hacer en conjunto que
tenemos y nos distingue".
Felipe Verellen señaló que "este es un ladrillo nuevo
hecho con bolitas de telgopor y que permite colaborar con el medioambiente y
generar algunos puestos de trabajo. Hace varios años que estoy con esto, por
momentos lo dejé, luego lo retomé y así fue pasando el tiempo. Después surgió
la idea de presentárselo a Pachacamac para que lo desarrollaran".
Nicolás Habarna, presidente de la Fundación Pachacamac,
indicó que "esto es un sueño que transformó en realidad. Hace más de un
año que venimos trabajando con esta idea que nos presentó Felipe Verellen y
llegamos a un ladrillo que tiene varios beneficios. En primer lugar se pueden
generar puestos de trabajo a través de su fabricación, en segundo lugar estamos
reciclando el telgopor incorporándolo al ladrillo en una proporción muy
importante, con lo que eso significa para el cuidado del medioambiente, y
además los informes de la Universidad demuestran que es un ladrillo de muy
buena calidad".
En cuanto a las características, Marcelo Stipcich,
integrante del Instituto de Física de Materiales de la Facultad de Ciencias
Exactas, detalló que "lo primero que buscamos fueron los ensayos
mecánicos, comparado con un ladrillo común de primera en el ensayo de la
compresión tenemos una mayor fuerza la rotura, es decir se necesita mayor
fuerza para romper el material. Y desde el punto de vista térmico son
ampliamente mejores porque estos ladrillos son más aislantes térmicamente. Por
decirlo de alguna manera si uno construye una casa podría ahorrar energía para
mantener la temperatura estable dentro de la vivienda, justamente porque estos
materiales son muchos más aislantes". En ese sentido explicó que las
pruebas arrojaron valores mejores que los del sistema de doble vidriado
hermético.
"Nosotros estudiamos la pasta cementicia y este
ladrillo es la consecuencia de encontrar una composición ideal como para
fabricar este tipo de materiales, pero la idea no es quedarnos solamente con un
ladrillo, la intención es caracterizar una pasta de hormigón con agregados de
polímero, que en este caso es el telgopor. Pero también podría ser plástico de
los monitores o televisores que se desechan", manifestó.
Desarrollar una pasta cementicia de este tipo permitiría
darle otros usos más allá de la fabricación de los ladrillos, como por ejemplo
la construcción de mobiliario urbano.
Finalmente Héctor Creparula, Director de Medioambiente,
reveló que "esto es el cierre de lo que nosotros llamamos economía
circular, desde el inicio con un usuario llevando a los puntos limpios
telgopor, en vez de sacarlo con los residuos que irían al relleno sanitario. A
partir de ahí hay un proceso inicial y luego la unión de varios estudios de
diferentes instituciones de la ciudad para llegar a la bloquera de Pachacamac
para transformase en un ladrillo que tiene 50 por ciento de telgopor".
"Apuntamos a que sea un ladrillo que en el futuro
genere empleo con la confección y venta, en principio para diferentes obras de
no vivienda y estamos avanzando con el trámite de certificación como material
para la construcción de viviendas. Los estudios que realizó el Instituto de
Física de Materiales desde el principio arrojaron mejores resultados que los
ladrillos o bloques tradicionales que ya tienen certificaciones. Eso nos
incentivó aún más porque la mitad del componente es algo que se tiraba y ahora
buscamos la certificación final para en un futuro cercano poder utilizarlo en
la construcción de cualquier tipo de vivienda, porque es un material realmente
muy bueno", completó.
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