28 de abril de 2015

Locales

Locales. Profundo malestar en ambiente de músicos por decreto del Intendente que limita espectáculos





El rechazo al proyecto surgió por parte de algunos productores de espectáculos, que fueron advertidos del decreto del Intendente Lunghi y el tema empezó a replicarse en el ambiente de los músicos y otras expresiones culturales con fuertes críticas a la disposición.
El decreto en cuestión surgió a partir de la nota 2398/14 de la Dirección de Habilitaciones, donde se solicitó los alcances de la normativa en vigencia para Certificados de Usos de Suelo.
En los considerandos del decreto se expresa que “existen numerosos pedidos de anexo de rubro de espectáculos culturales, artísticos, recreativos o de diversión, en comercios que desarrollan actividades de índole gastronómica” y que “los mencionados rubros se encuentran tipificados por la Ordenanza 9865/05, como Uso Terciario Recreativo”, que se divide en cuatro categorías y que una de ellas, la tercera, impone que se trata de “Establecimientos para el Consumo de Bebidas y Comidas sin Espectáculos Públicos”.
También se indica que una cuarta categoría “involucra a los establecimientos para espectáculos donde se desarrolla la actividad propiamente dicha” y se enumera a “Cines, Teatros, Auditorios, Sala de Conciertos o similares”.
Por lo anterior, el Intendente Lunghi decretó que “no serán considerados espectáculos públicos aquellas actividades artísticas, culturales y/o recreativas que se realicen en establecimientos de índole gastronómico, servicio de expendio de comidas y bebidas en bares, restaurantes, confiterías, recreos o similares, como actividades anexas a la actividad principal”.
Pero lo que más polémica y enojos provocó, fueron los lineamientos del artículo 4° del decreto, que dispone algunos requisitos para los establecimientos que pretendan realizar espectáculos musicales, que se nuclean en lo que se llama las “Condiciones Mínimas de Sonoridad”.
Allí se imponen circunstancias tales como “un uso máximo de dos micrófonos, conectados a un único equipo amplificador”; “un uso máximo de dos instrumentos musicales”, expresándose que “no se autorizarán instrumentos de percusión, de viento y/o tubular, generadores de ruidos molestos, tales como baterías, saxofón, flautas, cornetas, guitarras eléctricas, bajos y/o similares”. Es decir, que para el gobierno local, esos instrumentos musicales generan “ruidos molestos”.
También se establece un límite de “3000 watts de potencia” para los amplificadores y la obligación de poseer un limitador sonoro en las consolas, de modo de regular que los “ruidos” dentro de un local no superen los 120 decibeles.
También se requieren “vidrios dobles” en puertas y ventanas, “estudios de insonorización previos, realizado por un especialista en Seguridad e Higiene”. Se pide “utilizar materiales aprobados por normas IRAM” y que las puertas y ventanas del local permanezcan cerradas mientras dure un “espectáculo”.
También se solicitará “un estudio de ruidos molestos al Vecindario”, siempre realizado por un especialista en la materia, que también deberá cumplir una serie de requisitos profesionales.
Finalmente, estas disposiciones deberán estar visadas, controladas y aprobadas por la Dirección de Inspección General y Habilitaciones del Municipio (que conduce actualmente Alejandra Marcieri), antes de obtenerse el permiso para desarrollar un espectáculo.
El Municipio también avisa que puede “pedir que se amplíe, adecue y/o modifique cualquiera de los requisitos, (…) como así rechazar”, los mismos.
El artículo 5° advierte que “se prohíbe totalmente la promoción y ejecución de actividades bailables, la generación de gritos y/o saltos de personas durante el espectáculo que puedan producir molestias al vecindario o poner en riesgo la seguridad psicofísica de las personas que se encuentren en el local”.
Y finalmente, se establecieron los horarios permitidos para “el ejercicio de la actividad” y serán: de domingo a jueves, hasta las 23:30 horas y las madrugadas de sábado y domingo hasta las 2 de la mañana.
Estas disposiciones causaron revuelo en el ambiente de las bandas de música locales, que todos los fines de semana ofrecen algún recital en algún pub o bar de la ciudad, en una movida cultural que en Tandil viene mostrando un auge importante durante los últimos años y muchos de los requisitos fueron considerados “ridículos” por los interesados, que criticaron “tener que tocar con solo dos micrófonos” y no poder usar baterías o instrumentos de viento y que éstos fueran considerados como “generadores de ruidos molestos”, por el Intendente, quien fue el blanco de las críticas más agudas.
También hubo bromas y comentarios sarcásticos respecto de la disposición que prohíbe “gritar o saltar” a las personas que concurran a disfrutar de un espectáculo musical.
En principio, la reacción del ambiente cultural se trasladará este jueves a San Martín 1191, en la sede de Suteba, cuando entre las 20:30 y las 23:30 horas, se desarrolle un debate con todos los interesados en defender “La Música en Vivo en Tandil”, según arenga la convocatoria, impulsada por MITO, (Músicos Independientes de Tandil Organizados).

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